José Cabrera: “En España nos ha faltado cultura para conservar los restos de nuestros ciudadanos ilustres”

14. CABRERA 4

Por José Antequera. Viernes, 1 de agosto de 2014

Deportes

  Entrevista

José Cabrera Forneiro (Madrid, 1957) psiquiatra y médico forense, es quizá el especialista en este terreno más popular entre el gran público. Sus habituales colaboraciones como contertulio en el programa de televisión Cuarto Milenio de Iker Jiménez y sus libros, algunos de ellos auténticos best sellers, lo han convertido en un personaje de gran trascendencia mediática. Cabrera cree que si finalmente se localizan los restos de Miguel de Cervantes servirá como un reclamo turístico más para visitar Madrid. “En España nos ha faltado cultura y delicadeza histórica para conservar los restos de nuestros ciudadanos ilustres”, asegura. Su último libro CSI: Jesucristo. Anatomía de una ejecución (Atanor Ediciones) analiza con la rigurosidad de un experto médico forense los escenarios, la tortura, la crucifixión y la agonía del Mesías.

Encontrar los restos mortales de Miguel de Cervantes en el Convento de las Trinitarias plantea un gran reto para la ciencia. Georradares, aparatos de última tecnología… ¿Qué dificultades técnicas entraña la operación? ¿En qué fase nos encontramos ahora mismo?

No hay dificultades técnicas, solamente dificultades, es decir, la clave como siempre no es encontrar restos óseos, sino en que éstos, por su aspecto, lugar o féretro puedan coincidir con aquellos que los documentos históricos señalen como de Don Miguel de Cervantes.

Supongamos que damos con el esqueleto. ¿Cuál sería el siguiente paso para determinar que sus huesos se corresponden con los del escritor universal? ¿Serían suficientes las pruebas de ADN, bastaría con una autopsia al uso como las que se realizan habitualmente en cualquier investigación criminal?

Si se diera con unos restos y las posibilidades de ser del ilustre escritor fueran elevadas, a fecha de hoy deberíamos tener “a mano” descendientes del mismo con los que comparar el ADN, única prueba biológica que da certeza del 99 por ciento en estos casos, ya que la mera inspección o pruebas antropométricas no dan dicha certeza.

La Historia cuenta que Cervantes pasó sus últimos años como un hidalgo viejo y pobre, abandonado por todos, casi como Don Quijote. ¿Cree que sería posible determinar la causa de su muerte?

Con restos óseos únicamente puede aproximarse uno a causas de muerte traumáticas (fracturas, restos de proyectiles, etcétera) por enfermedades degenerativas que afecten a los huesos (escorbuto u otras) o por envenenamiento por tóxicos metálicos (arsénico, mercurio…). Poco más podríamos saber.

Se sabe que Cervantes perdió movilidad en el antebrazo izquierdo, posiblemente por un arcabuzazo en la batalla de Lepanto. ¿Qué supondría hallar un cadáver con ese miembro amputado o gravemente dañado? ¿Sería una prueba irrefutable para un antropólogo forense de que ha encontrado los huesos de don Miguel?

Si en un esqueleto levantado en la zona de búsqueda apareciera ausencia de un miembro o lesión grave de un miembro, todo lo más que podríamos afirmar es que perteneció a alguien que padeció tal lesión, no que fuera de Don Miguel. En este sentido los documentos históricos de aquella época no deben ser muy explícitos con el daño que sufrió el mismo.

El cadáver se ha extraviado con el paso de los siglos en buena medida por las sucesivas reformas del convento. ¿Pero no resulta chocante que nadie se preocupara por conservar los restos del mayor escritor de la literatura universal? Dice mucho del carácter de los españoles, del poco respeto que aquí se tiene por los artistas e intelectuales ¿no le parece?

14. CABRERA

Respecto a la conservación o no de restos de ilustres ciudadanos en nuestro país no hay tal costumbre, lo que cuadra con la poca autoestima que como colectivo hemos tenido a lo largo de la Historia, la poca cultura y “delicadeza histórica” de las generaciones pasadas, y la ausencia total de finura a la hora de acometer las reformas en monumentos o instituciones históricas. ¡Somos así!

Contamos con algunos retratos de época del novelista y se habla de que podrían servir para una supuesta reconstrucción facial a partir del cráneo (caso de ser hallado) de forma que pudiéramos obtener una imagen en 3-D del escritor, una foto actualizada hecha por ordenador. ¿Cree que eso sería factible?

Lo cierto es que en la actualidad las técnicas de reconstrucción facial sobre cráneos están muy desarrolladas con la ayuda de la informática y las artes plásticas, pero su aplicación es más sólida en cráneos recientes, y el de Don Miguel no lo es, aunque sí cabría hacer interpretaciones con las pinturas de la época respecto a la estructura de la cabeza y la comparación con los hallazgos que aparecieran, pero siempre sin certeza.

Se ha publicado que el forense Francisco Echeverría, el especialista que realizó el informe de los niños Ruth y José en el caso Bretón, se encargará de los análisis. ¿Qué opinión le merece el trabajo de este profesional?

El doctor Echeverría es hoy en España el mayor y mejor experto en restos óseos que yo al menos conozca. Se dice, y no sé si es broma, que puede identificar una mano con la simple inspección de un hueso del carpo lanzado al aire. Aunque suena a broma no me extrañaría, ya que Echeverría lleva en sus espaldas cientos si no miles de restos óseos analizados.

Si finalmente consiguiéramos certificar la identidad de los huesos de Cervantes, ¿qué implicaciones históricas, sociales, culturales cree que ello supondría? O en otras palabras, más allá del reclamo turístico que pueda tener para la ciudad de Madrid, ¿para qué desenterrar a don Miguel, no sería mejor dejarlo tranquilo como hasta ahora?

A mí personalmente nunca me ha gustado desenterrar restos humanos si no es para buscar a un criminal vivo que pueda penar sus culpas con ello. Creo que no hay vivos y muertos, solo vivos y ausentes. Muchas veces, en estos estudios trans-históricos, hay detrás intereses espúreos de tipo político, económico, turístico y las más de las veces puramente de protagonismo. Si al final se encuentran los huesos seguro que será un reclamo más para venir a Madrid de visita.

Usted se ha convertido en un personaje mediático tras sus apariciones en el programa de Íker Jiménez, entre otros. ¿Le ha cambiado la vida ser un rostro famoso? ¿cómo lleva la popularidad?

Yo llevo saliendo en los medios de comunicación desde hace 25 años aproximadamente por mi trabajo como forense, psiquiatra o toxicólogo, y últimamente mi cercanía al programa Cuarto Milenio de mi amigo Íker Jiménez me ha dado otra perspectiva interesante y nuevos amigos, cosa que siempre es buena. Pero soy muy consciente, y siempre lo he sido, de que la fama es la antesala del olvido, y a mí, “vanidades aparte”, los medios no acaban de hacerme mucha gracia.

Como científico que es, ¿no cree que en España hacen falta más programas de divulgación y sobran espacios de sucesos y crónica negra?

La ciencia en España no interesa a nadie porque no da resultados inmediatos y el dicho “que investiguen otros” se ha hecho realidad desde hace muchos años. Lástima. Lo cierto es que el país que no investiga irá a remolque de los que lo hagan, y si nos conformamos con ser un “país turístico” a lo mejor tenemos lo que nos merecemos.

14. CABRERA 3

Barbacid se quejó hace unos días de que en España se gasta demasiado dinero en rescatar a la banca y poco en investigación. ¿Está de acuerdo? ¿Considera que la ciencia en nuestro país está ciertamente abandonada?

La ciencia para la estrategia política de los partidos siempre ha sido una quimera en la que no se debe invertir, y ello obedece a nuestra obsesión por ver crecer el trigo en cuanto sembramos el grano. Es una maldición que pesa sobre nosotros.

Su último libro CSI: Jesucristo está siendo todo un éxito. Sus fans esperan ya su próximo trabajo. Seguro que tiene alguna sorpresa preparada…

Espero no tener fans, me recuerda a los cantantes, futbolistas o algunos “soplagaitas” que viven del cuento. Me gustaría más tener amigos y personas que admiraran el estudio, el trabajo y lo que de cierto manifiestan los medios de comunicación, no sé si es algo utópico o no, al menos es lo que me gustaría. No tengo de momento “sorpresas preparadas”. Si mañana me levanto y respiro me daré por satisfecho.

*****

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *