Antonio Jorge Meroño, Número 98
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El invencible verano de Liliana

Por Antonio J. Meroño. Domingo, 4 de julio de 2021

Antonio J. Meroño

México es bien conocido, tristemente, por su alta tasa de feminicidios. La autora de este libro, a caballo entre la autoficción y la investigación periodística, perdió a su hermana pequeña, Liliana, cuando ésta sólo contaba veinte años, precisamente asesinada por su pareja.

Y Rivera Garza ha tenido que esperar treinta años para que el dolor medio la dejara escribir este libro sobre su hermana Liliana, un ser de luz, una chica llena de vida y proyectos que vio truncados en el esplendor de su juventud. Aficionada a la natación, la lectura, la música, el cine, el título del libro está tomado de una cita de Camus que gustaba a Liliana. “En lo más crudo del invierno aprendí que existe en mí un invencible verano”.

Cristina Rivera Garza hace un retrato, pues, de la corta existencia de su hermana, centrándose sobre todo en sus años de universidad, donde estaba estudiando en el momento de la tragedia la carrera de arquitectura en la Universidad de Ciudad de México, adonde se había trasladado desde Tulca, una pequeña localidad donde vivían sus padres, gente normal de clase media, ingeniero agrónomo él, mater amatisima ella. Liliana era muy sociable, tenía muchos amigos, habitaba en un pequeño cuarto en el apartamento de una familia, intentaba vivir libremente su sexualidad, sin ser promiscua pero sí desacomplejada. Era muy carismática y todo el mundo parecía quererla. Su hermana, en buena parte del libro da voz a sus amigos y compañeros de facultad, así como transcribe cartas y fragmentos de sus diarios, pues Liliana era aficionada también a escribir.

Con todo este material obtenemos un retrato cercano de una chica llena de vida que tenía un póster del Che Guevara, fumaba, escuchaba a Silvio Rodríguez o Lucha de gigantes de nuestro malogrado Antonio Vega, que echaba unas horas en la cafetería de su primo para sacarse unos pesos, el mismo primo con el que iba muchos domingos a largas sesiones de cine. Liliana, tan llena de vida, otra víctima más de un crimen machista que además quedó impune según se nos dice, en un país donde se cuentan por miles las mujeres víctimas de la violencia.

Cristina es hoy una escritora conocida, una profesora de escritura creativa en varias universidades internacionales. Sus padres son ya octogenarios, ella ha intentado reabrir la causa de su hermana. La familia, los tres que quedan, se mantienen unidos en el recuerdo de Liliana. Cristina, también nadadora, se sorprendió hace unos meses en una crisis de llanto en una piscina al recordar sus baños con su hermana. Este libro testimonial debería servirnos para recapacitar, y a los hombres, para tratar exquisitamente, cada vez más, a las mujeres.

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