Antonio Jorge Meroño, Número 98
Deje un comentario

Barack Obama, una tierra prometida

Por Antonio J. Meroño. Sábado, 9 de enero de 2021

Antonio J. Meroño

A poco de haber empezado este raro siglo XXI, Barack Obama se convirtió en un fenómeno en la política internacional, despertando las esperanzas de mucha gente de diversos lugares, razas y clases sociales, destacando sobre todo los jóvenes del primer mundo. Y destacaría que el hecho de que un afroamericano de ideas progresistas moderadas llegara a gobernar en Estados Unidos durante dos legislaturas es algo que ha mejorado el mundo y nos debiera haber hecho recapacitar a muchos, recapacitar sobre el lastre de las ideologías, pues vemos en él que se puede gobernar para los desfavorecidos sin tener que chocar necesariamente con el capital, sino todo lo contrario, mostrándose integrador, consecuente en vez de excluyente, capaz de comprender un mundo tan complicado y cambiante como este que nos toca vivir.

Lo primero que puede llamar la atención al comenzar a leer este largo e interesantísimo libro es que Obama, aunque quizá haya tenido algo de ayuda a la hora de redactar estas memorias parciales, tiene buena pluma, claridad de ideas e inmensa cultura. Leyendo esta Una tierra prometida se aprende mucho sobre el funcionamiento de la administración del país líder del mundo, sobre su idiosincrasia, así como sobre las costumbres de la clase media y el significado de la familia para los norteamericanos, pues Obama salpica su relato sobre su trayectoria política con muchas anécdotas sobre su familia. Hijo de una americana de ideas avanzadas que murió bastante joven y de un padre keniata al que sólo vio una vez en su vida, pasó sus primeros años entre Hawai e Indonesia, apegado a su madre, a sus abuelos, con sus aficiones, el deporte, la naturaleza, la lectura. Muy pronto, ya en su adolescencia en la Universidad, tomó conciencia de su pertenencia a una minoría y se familiarizó con figuras a las que siempre ha admirado como Martin Luther King, Gandhi, los Kennedy o Mandela.

Con estos mimbres va forjando unas ideas que parten de un moderado socialismo conectado con la tradición progresista norteamericana del New Deal a la citada familia Kennedy, el activismo del reverendo King, las luchas medioambientales, etc. Obama nunca va a ser un enemigo de las élites, aunque su mensaje vaya orientado a minorías así como a la clase media blanca ilustrada, sino como decimos una persona integradora y superadora de tontos y viejos dogmas que no conducen a ninguna parte.

El libro quizá sea en exceso prolijo a la hora de desentrañar el día a día de la administración americana, pero en este sentido nos puede valer por más de una docena de tratados de ciencia política sobre el asunto, y cuenta desde sus primeras andanzas como asistente social y profesor de derecho hasta la discutible ejecución de Bin Laden. Un libro muy disfrutable, una lectura de la que he aprendido.

*****

Si te ha gustado puedes visitar nuestra página oficial de Facebook o Twitter

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *