Antonio Jorge Meroño, Número 98
Deje un comentario

Alegría

Por Antonio J. Meroño. Sábado, 7 de diciembre de 2019

Antonio J. Meroño

A esta magnífica novela de Manuel Vilas, el escritor de moda, le viene al pelo la cita de Tolstoi de que todas las familias felices se parecen y las infelices lo son cada una a su manera. Vilas perdió a su padre en 2005 y a su madre en 2014 y eso le llevó a escribir la exitosa Ordesa, que no he leído pero que trata sobre esas muertes y su proceso de duelo. Ahora aparece Alegría, que no habla exactamente de cómo murieron sus padres, ahorrándonos detalles escabrosos pero que es un lamento por su pérdida y una apología de sus virtudes, sobre todo de las de su padre.

Perder a los seres queridos es lo más jodido de la vida, perder a tus padres, por mucho que sea ley de vida, siempre te deja al borde del camino, solo, enfrentado a tus fantasmas, sin pasado y con un futuro que tú te debes construir ya huérfano y con pocos referentes. Es lo que se llama ser adulto, pero no tiene maldita la gracia. Mis padres, pese a ser de edad ya algo avanzada viven, y lo hacen de momento sin demasiados achaques, pero sé que no es lo normal, pues de mis amigos de toda la vida sólo Miguel y yo conservamos vivos a nuestros padres.

Lo que hace aquí Manuel Vilas es narrar su día a día durante más o menos un año, a raíz de la fama de su novela Ordesa. Y en ese peregrinar por ciudades y hoteles coge su ordenador e intenta ordenar su vida de huérfano recordando a sus padres, recordando su infancia, haciendo recuento de su pasado, de sus años junto a ellos. Así, aparecen sus años de colegio, la España de los setenta, de un niño aplicado en los estudios y en los deportes,  de una familia de clase media-baja de la España de fines del franquismo, de un niño que adora a su padre, que para él ha sido un modelo, alguien intachable. Ahora, divorciado y vuelto a casar con una norteamericana, tiene a su vez dos hijos veinteañeros a los que ve poco pero adora, e intenta ser un buen padre, como el suyo lo fue con él. Es por lo tanto todo un recorrido sentimental por la España de los últimos cincuenta años, que me pilla muy cerca pues también es la mía: el autor tiene cinco años más que yo por lo que todo lo que cuenta me es muy cercano, y es más, me parece cosa mía. Tiene muchas obsesiones, muchas manías, mucha nostalgia y mucho miedo, miedo a la muerte y miedo a la vida. Novela de lo que ahora está tan en boga, la autoficción, escrita con agilidad, no se nota demasiado que es un encargo, se lee apasionadamente, me ha parecido un gran libro.

*****

Si te ha gustado puedes visitar nuestra página oficial de Facebook o Twitter.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *