Álex, Humor Gráfico, Número 98, Opinión, Óscar González
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Tres derechas y un funeral

Por Óscar González / Viñeta: Álex, la mosca cojonera. Viernes, 18 de octubre de 2018

@Morgoski

El cambio de mandamás en el Partido Popular ha salido tirando a mal. Hemos salido perdiendo todos. Un drama. Cómo eres, Casado. Nos haces añorar a Mariano.

Pablo Casado, de fachada, es como Albert Rivera. Incluso de aspecto físico. Con esas pintas de escolapios modernitos que lo mismo te tratan de miserable por querer sacar a tu abuelo del kilómetro 82 de cualquier carretera que de vividor por querer cobrar un salario mínimo digno.

Si a Rivera se le cae la sopa de letras al suelo, el revoltijo forma la palabra ‘español’. Casado cree que el doce de octubre es la fecha más importante de la historia. No el día de la toma de Berlín, ni el descubrimiento de la penicilina, qué va. La Hispanidad. Con dos bemoles.

El nacionalismo ultra y ramplón del que hacen gala ambos jefazos es tan sonrojante como peligroso. Dos monigotes decididos a pasar a la historia, aun conscientes de su propia mediocridad. Dicen gilipolleces porque, en el fondo, creen que todos somos gilipollas.

Casado se opone a subir el salario mínimo porque no sabe lo que es sobrevivir en España con 700 euros ni lo sabrá nunca. Le importa un carajo ese mercado de votantes precarios que posiblemente no coja su papeleta el día de las elecciones. Esos con dos carreras y otros tantos posgrados que sí se han currado. Los mismos que ven con incredulidad cómo se va de rositas por el tema del máster. Él, como Jose Mari, es el puto amo.

Casado intenta pescar votos a derecha y a extrema derecha. Rivera sigue atascado en lo de Cataluña. Casado dice que eutanasia no, que eso no importa a nadie. Rivera, ahí al menos, no es tan rancio. Y la mediocridad de esta derecha, en colaboración con el erial posmoderno en que nos estamos convirtiendo en la izquierda, nos llena Vistalegre de fachas. Que fusilan con amor, eso sí.

No es que reunir a diez mil fulanos de todo el Estado sea un logro de la madre; si le pones bus, bocata y caña, el fachoso es muy sufrido. Pero nos dice que ya no les da vergüenza mostrarse como lo que son, y eso significa que están crecidos. Abascal dice que va armado por la calle, por si un atentado. El pobre hombre está como Rivera, pero mal: uno sólo ve españoles. El otro, terroristas por todas partes.

La derecha en España se está reestructurando. La gran montaña de mierda que cubre Génova 13 ha exiliado a muchos. Ya no podemos decir que no tenemos partido de extrema derecha en España. Ahora tenemos tres. Cada uno envuelto en su rojigualda. Los de VOX, con la del pollo. Rivera, con la que le cuadre. Y en el PP, agitan un trapo rojo y amarillento mientras Casado hace malabares con cuatro pelotas. Porque sólo con dos, no se sostiene en pie el tremendo rostro del fulano.

Y mientras tanto, en la izquierda:

—Pues yo creo que Anguita y Monereo se deben haber vuelto fachas…

—Fijo. Van mayores.

*****

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Alex, La Mosca Cojonera

1 Kommentare

  1. Alberto dicen

    Que bueno, es cierto, mucha gente nos toma por gilipollas y nos van dando largas, más lo robado no se devuelve.

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