El Petardo, Humor Gráfico, Número 98, Opinión, Sergio Rodríguez
Deje un comentario

Las estirpes políticas

Por Sergio Rodríguez / Viñeta: El Petardo. Viernes, 8 de junio de 2018

Sergio Rodríguez

Hijos de buena estirpe. O los miserables de alta cuna. Véase el artículo del infausto Rajoy en aquel ejemplar de El Faro de Vigo del año 1983, donde decía que “los hijos de buena estirpe superan a los demás”. El texto decía así: “Ya en épocas remotas –existen en este sentido textos del siglo VI antes de Jesucristo– se afirmaba como verdad indiscutible que la estirpe determina al hombre, tanto en lo físico como en lo psíquico. Y estos conocimientos que el hombre tenía intuitivamente –era un hecho objetivo que los hijos de “buena estirpe” superaban a los demás– han sido confirmados más adelante por la ciencia: desde que Mendel formulara sus famosas leyes nadie pone ya en tela de juicio que el hombre es esencialmente desigual, no sólo desde el momento del nacimiento sino desde el propio de la fecundación”. Clasismo repugnante en cada línea. Según esta pseudofilosofía proteccionista de privilegiados por herencia, la esclavitud podría perfectamente seguir vigente. Este tipejo siseante y balbuceante, persona non grata en su propia ciudad y ahora en algún sitio más, se pasaría el día en un salón de casino de provincias fumando puros y bebiendo licor café y cobrando por eso: por no hacer nada pase lo que pase fuera, con esa actitud que resume la frase gallega “e si chove, que chova”. Un registrador de la propiedad, uno de esos oficios que parecen pensados desde el siglo XIX para hijos de buena estirpe. Esos que, de manera primaria, nos llevan a recordar a su ralea de gerifaltes de antaño. Hasta nunca, personaje inmundo.

Tenistas metidos a politólogos, tertulianos expertos en termodinámica (calentamiento rápido de ánimos), políticos metidos a negociantes, negociantes metidos a políticos, ingenieros metidos a camareros (a la fuerza)… Miré los solares de la patria mía.

Ostras, a Màxim lo vi el sábado en la feria del libro y no tenía mucha cola. Nunca se puede decir: de esta huerta…

Resurección. Carmen Calvo, de florero con Zapatero a vicepresidenta con el mocionero.

A ver si va a haber una sobredosis de optimismo antropológico como en el 82… Antes de crear 800.000 puestos de trabajo igual hay que derogar la reforma laboral (de Zapatero y Rajoy). ¿O no?

Este Gobierno es como ir haciendo zapping a cierta hora.

El constructor del centro derecha. Recuerdo… En pleno funeral por las víctimas del 11M en la Almudena, un padre se puso enmedio del pasillo y dirigiéndose al presuntuoso mentiroso le espetó: “Señor Aznar, le hago responsable moral de la muerte de mi hijo”. Por tanto, un tipo como usted es mejor que no reconstruya nada. La construcción podría contener una aluminosis degenerativa de podredumbre descomunal, hombre. Váyase a su casita y reconstruya, como mucho, la casita del perro.

“Reunificar el centro derecha”, dice el gran mentiroso de las armas de destrucción masiva de Irak. La intención de este presuntuoso es, más bien, reconstruir la gran banda de salteadores invitados a la boda de su hija u otra nueva capitaneada por su yerno o por otro afín. Por cierto, de aquel Trío de las Azores que no se azora, ¿dónde andará el anfitrión Durao Baboso?

Moral Santín, ese prohombre en provecho propio, alabando la “transparencia” de las tarjetas black. No puedo, no puedo…

Sólo faltaría que el Feijóo se trajera al Gayoso de la Tele Gallega para el folklore del PP.

Yo, en caso de que no se denuncie el Concordato con la Santa Sede, lo más probable, acepto una canonjía.

Que el Día del Medio Ambiente se nombre ministra a una tipa que autorizó el fracking ese a Florentino es todo un insulto.

¡Miguel Ángel Oliver nuevo secretario de Estado de Comunicación! ¡Joder, si trabajé con él en la SER! ¡Y una vez me trajo hasta San Fernando de Henares y me regaló una caja de vino! Buen tío y gran profesional. No es peloteo.

*****

Si te ha gustado puedes visitar nuestra página oficial de Facebook o Twitter.

@petardohuelva

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *