Ada Colau, Artsenal, Humor Gráfico, Número 97, Opinión
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Mentir hasta el patetismo

Por Ada Colau / Viñeta: Artsenal. Viernes, 20 de abril de 2018

@AdaColau

Cifuentes ha «renunciado» a su falso título, reconociendo así que fue un regalo, porque nadie renuncia a un título si se lo ha ganado trabajando. El máster de Cifuentes puede parecer una anécdota dentro de todas las cosas que están pasando en el mundo, pero no lo es. Es grave y es un síntoma. Uno más de un sistema que alimenta las desigualdades sociales, uno más de que nos gobierna una «élite» que lleva años tratándonos como tontos y mirando a la gente común por encima del hombro. Esos altos cargos que se llaman a sí mismos «el Gobierno de los mejores» o de los «muy preparados» y que, según vamos sabiendo sobre el escándalo, lo que mejor han «preparado» es un currículum.

El caso Cifuentes, lamentablemente, no es un caso aislado. En este país hay «estudiantes de primera», que hacen valer los privilegios de pertenecer a una élite para conseguir currículums llenos de títulos flamantes, y luego está «el resto de estudiantes», los que tienen que dedicar horas y horas, algunos trabajando para poder pagarse carreras en universidades públicas porque no les alcanza para cursar esos carísimos másteres que lucen los «muy preparados» y que ahora están bajo sospecha. Flaco favor a la universidad en general, esa sospecha. Flaco favor a quienes se lo tienen que currar para obtener unos títulos que a otros, al parecer, sólo les cuesta unos cuantos viajes de su chófer.

Todo parece indicar que al PP le ha salido una nueva trama, esta vez de títulos falsos, y es momento de llegar hasta el final. Queremos y merecemos saber las mentiras que otros altos cargos esconden en sus currículums. Es momento también de apoyar y reivindicar a los alumnos y alumnas que trabajan de verdad, que se dejan horas de sueño para acabar sus tesis y trabajos de fin de másteres. Y a los profesores que no regalan notas a cambio de quién sabe qué prebendas. No necesitamos una clase política con falsos másteres, sino con más «matrículas de honor», pero de las que no se obtienen sólo en la universidad sino en la vida, es decir, más honestos, honrados, honorables.

Hay algo peor que el máster de mentira de Cifuentes: el descaro con el que miente. Ver cómo es capaz de estirar una mentira hasta lo patético, se lleve a quien se lleve por delante, en este caso a estudiantes, profesores, el prestigio de la universidad, por no hablar del insulto a la inteligencia de todos los que seguimos el caso estupefactos. Alguien que le ha perdido el respeto a la verdad de esa forma no puede seguir en el cargo político que ocupa. Tenga el currículum que tenga, le falta lo más importante: sinceridad, dignidad, generosidad, y el valor para hacer lo que tendría que hacer; dimitir.

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@ARTSENALJH

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