Maya Correas, Número 97, Opinión
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El juicio de Alsasua

Por Maya Correas / Foto: Efe. Viernes, 20 de abril de 2018

Maya Correas

Juicio a los ocho chavales de Alsasua. Segundo día. Las contradicciones del único herido en la pelea con un tobillo roto: le han destrozado la vida porque ya no puede trabajar en zona conflictiva, donde tenía más sueldo y más ventajas que ahora ya no tiene. Lo de mandar a un chaval a la cárcel durante 60 años por una pelea en un bar, eso le resulta indiferente. Quiero mantener mi rabia a raya.

No me canso de recordarlo. Segundo día de juicio a los chavales de Alsasua acusados de terrorismo por una pelea de bar que terminó en un tobillo roto y contusiones. Un disparate digno de los mejores tiempos de la dictadura franquista.

Caso Alsasua: una foto desmiente la versión de la mujer de uno de los guardias civiles. Es algo que no me extraña lo más mínimo. Tengo una amiga a la que hace dos años arrestaron después de una de las ‘Marchas de la Dignidad’. Probablemente me toque ir de testigo. El caso es que doy fe de que estuvo todo el tiempo conmigo y unos amigos más. No nos perdimos de vista ni un instante. Nos despedimos y ella se fue con un compañero suyo. Al poco de irse la arrestaron con el hombre, a ella y a unos cuantos que pasaban por la calle. Le enseñaron unas fotos de una chica con pantalones bombachos y una sudadera negra con capucha afirmando que era ella. Pero mi amiga ni llevaba bombachos ni llevaba capucha. Ridículo del todo. Pues a los dos años, casi tres, le llega la citación para el juicio. Es fruto de la ley mordaza y el terror que están sembrando. Los arrestan por ser jóvenes, con otras ideas, y en este caso, vascos.

Cuarto día de juicio para los chavales de Alsasua. Ayer, por lo pronto, declaró el dueño del bar donde se produjo la pelea y resulta que se habían añadido cosas a la declaración –que él no dijo– y que ya no estaba su firma. ¿Otro émulo de la masterización? Qué manera de envenenar los ánimos del país y de demonizar a vascos y catalanes. El fascismo es lo que tiene: en su paranoia necesita siempre de algún enemigo. Cuando no lo hay, lo inventa. La putada más gorda para los neofranquistas fue la disolución de ETA.

La Inquisición ha vuelto en pleno siglo XXI. Mientras, el juicio a los chavales de Alsasua sigue su curso. Ya sabemos que ayer uno de los afectados por la pelea de bar afirmó que además del tobillo le han roto la vida, porque ya no está trabajando en zona conflictiva y por lo tanto ya no tiene ni el sueldo ni las ventajas. Y por eso piensa que es legítimo mandar a un chico que apenas empieza a vivir a pasar toda su vida entre rejas… De qué me suena aquello de “¡que se jodan!…”

El problema de este país es que venció el fascismo y se quedó a vivir para siempre. Mientras en Alemania al Führer lo aniquilaron o por lo menos aniquilaron su memoria, aquí al Caudillo le ponen fundaciones y velas y se reducen a polvo los fusilados en las cunetas. Cómo estar orgullosa de una nación así, no puedo, de verdad.

Rusia descubre un laboratorio clandestino en Duma. Ahora que miren de dónde proceden los productos. En anteriores hallazgos, las sustancias tenían etiquetas de Alemania, Reino Unido, Francia, Arabia Saudí…

Sin olvidar las otras faenas de la manada. El juicio está pendiente, a ver si también alegan que ella consintió, porque total, no se ha tirado por el puente.

La estatua de J.Marion Sims, el ginecólogo que realizaba experimentos sobre esclavas negras sin anestesia, alegando que las mujeres de esa raza no sentían el dolor, ha sido retirada de Central Park. Un símbolo del horror menos en el lugar.

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