Artsenal, Diego Carcedo, Humor Gráfico, Número 96, Opinión
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Cataluña, ¿vuelve la sensatez?

Por Diego Carcedo / Viñeta: Artsenal. Viernes, 6 de abril de 2018

Diego Carcedo

Mientras los políticos derrotados en el “proces” siguen erre que erre mareando la perdiz en torno a sus diatribas y ensoñaciones, la realidad de la situación en Cataluña empieza a normalizarse en el ambiente social y a reflejarse en las calles. Como los propios catalanes suelen decir, el suflé está bajando y lo refleja bien claramente el resultado de la encuesta realizada por el CEO (Centro de Estudios de Opinión de la Generalitat), un instituto de sondeos que si de algo podría ser sospechoso es de actuar bajo influencias separatistas.

No parece que sea así ni que haya motivo para dudar de la honradez de los profesionales que han hecho y procesado la encuesta. El resultado es muy claro y contundente: el apoyo a los independentistas desciende desde el 48 por ciento que obtuvieron en las elecciones de diciembre, al 40,8 por ciento que conseguirían ahora. La pérdida de más de siete puntos en tan escaso margen de tiempo es muy reveladora de cómo los catalanes están hartos de los políticos que abducidos en sus ambiciones y sueños no dudan en sacrificar su convivencia.

La encuesta es sólo una encuesta, claro, pero es seria y refleja claramente, aunque sin cuantificar, que la situación se ha relajado, que muchas personas han perdido su entusiasmo ante la demagogia populista y que son bastantes las que han adquirido conciencia de que la independencia es una utopía. Las declaraciones de los políticos investigados por secesión o rebelión lo están reafirmando cuando insisten en que la proclamación de la República fue puramente simbólica y que todo el entramado que se montó era un juego.

El volumen de personas que se declaran independentistas y siguen apoyando al “procés” es el 33 por ciento. Si se repitiesen las elecciones, Ciudadanos volvería a ganar, ERC sería el segundo partido, JxCat, el partido bamboleante e incapaz de controlar sus propias contradicciones, descendería al tercer puesto. La huida de su líder, Carles Puigdemont, refugiado en Bruselas y detenido posteriormente en Alemania, parece evidente que es vista por muchos de sus antiguos votantes como una cobardía y una astracanada que si algo consigue es ridiculizar la imagen de Cataluña.

Mientras tanto, continúan los tiras y aflojas para intentar formar Govern. No es el Gobierno de Rajoy, ni los partidos constitucionalistas ni el artículo 155 en vigor lo que lo está impidiendo o dificultando. Son los propios independentistas los que están dando el bochornoso ejemplo de sus diferencias, de sus ambiciones personales y, lo peor, de su desprecio por el daño que con su actitud están causando a la sociedad que les ha votado.

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@ARTSENALJH

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