Artsenal, Humor Gráfico, Número 97, Opinión, Tonino Guitián
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Aforismos tras la república

Por Tonino Guitián / Ilustración: Artsenal. Viernes, 20 de abril de 2018

@toninote

Hoy he leído en el tren las tres primeras líneas de @hermanntertsh que decían que la guerra en Siria la iniciaron unos rebeldes contra el tiránico régimen de Bashar al-Ásad y me alegro de que me haya bloqueado.

Los estudiantes de clase baja le sacan menos provecho a la carrera porque dedican demasiado tiempo a estudiar y se olvidan de las relaciones sociales que tienen los ricos. Antes sólo estudiaban los ricos, ahora sólo estudian los pobres.

Los tentáculos de los medios de comunicación son tan alargados, oscuros y perversos, que si te enfrentas a ellos, estos ya encontrarán la forma –por supuesto que muy “legal”– para hundirte personal y profesionalmente (todo depende del daño que seas capaz de ocasionarle).

Muy pocas personas se atreverían a denunciar, así, abiertamente, de una forma tan contundente, a una profesión que tanto poder puede llegar a ejercer como la prensa. Haciendo un pequeño ejercicio de memoria he de confesar que conozco a muchas personas que me lo han reconocido personalmente.

Cuando uno se atreve a denunciar con estos términos a los medios de comunicación sabes muy bien a quién te enfrentas, a qué poder acusas y las posibles consecuencias negativas a las que tienes que hacerle frente.

Sin embargo, según nos advierte Serge Halimi, también ocurre que “el periodista sabe muy bien lo que no quiere que se diga: si algo le compromete lo más mínimo lo deja de lado y escribe sobre algo que no lo comprometa”.

La otra forma de atacar es la “indiferencia”, “el ostracismo”, que en algunos casos es otra forma eficaz de hundirte personal y profesionalmente.

Mi tío, Antonio Guitián, que fue maestro en Lugo, pasó sus últimos días aquejado de Parkinson. En Madrid, mi tía Paca me pedía que le diera de comer. Yo tenía 18 años, y a Antonio le caían las lágrimas de verse tan impedido y a la vez tan querido. #DiaMundialDelPárkinson

Acabo de presentar a Conselleria, como emprendedor que soy, mi proyecto de La Ciudad de los Monólogos, con paella, que trataría de englobar a todos los monologuistas en el complejo más moderno de Europa. Programo un completo campus de verano dirigido a profesionales y a estudiantes del sector monologuero y de las ciencias paellísticas. Cuento con zonas de tapeo, pirotecnias acuáticas, algodón de azúcar y jámberguers sazonados con pimentón de la Vera. Dispondrá de 11.000 metros cuadrados de escenarios, 12 hectáreas de zona para monólogos en exteriores y paelleros, más de 11.000 metros cuadrados de almacenes y talleres y edificios de oficinas. Su objetivo es convertirse en claro referente de la industria del monólogo internacional. Ubicado en el viejo cauce del Turia y pensado para la realización de todo tipo de proyectos, estaría dotado de la última tecnología.

Soy tan feliz que desearía que hubiera un terremoto y me engullera hasta las entrañas de la Tierra y fuera tan espantoso que nadie se atreviera a decir mi nombre jamás.

Me hice novio de un etarra, pero lo hemos dejado porque le hice la colada y le encogí la capucha; y pensé que tenía los slips sucios pero eran los de comando y le borré el estampado de camuflaje… ¡qué desastre!

Detesto la discreta no-obsolescencia de la Monarquía.

El ultraliberalismo económico viene a ser como si cada cual en el mundo decidiera según su conveniencia qué es un centímetro.

Voy haciendo eses donde me llevan los pieses.

Menos rosarios y más bolas chinas.

Ojalá ese máster lo acabe teniendo hasta Aramís Fuster.

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@ARTSENALJH

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