Ben, Humor Gráfico, Maya Correas, Número 94, Opinión
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Patriarcado puro

Por Maya Correas / Viñeta: Ben. Viernes, 9 de marzo de 2018

Maya Correas

Espejismos. Un amigo al que aprecio ha colgado en su muro un post sobre denuncias falsas de mujeres contra sus parejas. Me dice que esas situaciones ocurren. En esta vida, todo es posible. Es posible que me toque la lotería o que me caiga una maceta de un edificio en la cabeza. Sin embargo, la Fiscalía (que de feminista tiene lo que yo de física nuclear) afirma que las cifras son del orden del 0,001% de todas las denuncias. El pasado año han sido 5 en total para todo el territorio. Me gustaría saber qué porcentajes de denuncias falsas hay en tráfico o en asuntos inmobiliarios, sospecho que no son sólo 5 y no he oído a nadie poner el grito en el cielo. Tampoco he oído a nadie poner el grito en el cielo por los siguientes datos: se produce una violación cada 8 horas en nuestro país. Son cifras aproximativas, pues solo se denuncia un 30% de ellas, hagan ustedes cuentas. En un día se igualarían las dos cifras, las de los perjuicios y las de la violación, sin embargo, muchos sólo verán esas 5 denuncias. Tampoco querrán saber nada de padres que no cumplen con la pensión, que les da igual ver o no a sus hijos y que cuando vienen a buscarlos es para dejarlos en casa de su madre, o sea de la abuela, que ellos tienen mejores cosas que hacer. Y seguro, seguro, que también son más de 5 los niños asesinados por su progenitor para fastidiar a la loca de su madre… Patriarcado puro.

A ver, amigos del lugar. Hay una pastelería en Murcia donde sí amargan los dulces. Los fascistas del lugar se han sacado una reunión de la manga, fuera de horario laboral, para que las mujeres, que suponen el 80% de la plantilla, no puedan ir a la manifestación del 8 de marzo. Tienen todos los días del mes para explicar a sus esclavos cómo leches vender cuatro pasteles más al día, pero no, quieren amargarles los derechos a las trabajadoras. Los fachas son así, pretenden que todo el mundo esté a su batuta. Aquí a lamer culos y el que se resista a la calle y claro, entre hipotecas y la manía que tenemos todos de comer tres veces al día… pos ya véis. En Murcia los sucios avinagrados hacen pasteles. No los compréis que indigestan.

Un hombre comenta en mi muro de Facebook que las mujeres son tan vengativas, tanto, que acusan en falso a su ex pareja. Veamos un ejemplo ahora de lo vengativos que resultan algunos hombres. No sé qué pensarán los padres y la familia de esa mujer a la que un día, hace ocho años, ya no volvieron a abrazar más.

Han venido a limpiar los márgenes del Sena. Han venido a llevarse los últimos refugios de aquellos que no tienen nada. Esta noche los desposeídos una y otra vez, vagarán por las gélidas calles buscando una esquina donde descansar. Esta noche quizá se avergüence la ciudad de que hayan apagado sus luces bajo un manto de avaricia e interés. La grandeur, n’est plus, RIP.

Y el Óscar al mejor lifting y maquillaje goes to…. Il Cavaliere Berlusconi y su fascismo revisited. Nos fumigan con partículas idiotizantes, la prueba: las pasadas elecciones en Italia.

Más absurdo no hay. Una inmigrante agrediendo a otra porque una es café con leche y la otra chocolate. El racismo es un sinsentido de por sí, pero esto ya… Hemos llegado al pobre de solemnidad que agrede al mendigo porque le quita su pan. A un esclavo que ataca a otro porque tiene mejores grilletes… Mundo de mierda.

De aquí a la esclavitud. El otro día un bobo de solemnidad pretendía hacer distinciones entre capitalismo y liberalismo. Nunca supe distinguir entre hermanos de un mismo huevo. Esto es capitalismo salvaje, ni el de antes ni el de ahora, el sempiterno.

Memoria histórica. De esos barros, estos lodos. Qué frágil es la memoria del hombre. Apenas una luz azulina en las tinieblas de la historia. Por eso vuelven los mismos depredadores después de descansar entre las tormentas que desencadenan. Vuelven con otros trajes pero son los mismos. Y los nietos y bisnietos de los asesinados les aplauden. Algunos no olvidamos, aunque ni siquiera hayamos asistido, pero lo hemos sentido, lo tenemos impreso en algún lugar del ADN.

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@BenBrutalplanet

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