Angel Ruiz, Humor Gráfico, Número 92
Deje un comentario

El show de Correa y las inútiles comisiones de investigación

Ilustración: Cruz. Viernes, 9 de febrero de 2018

   Editorial

Francisco Correa, el considerado cabecilla del caso Gürtel, declaró esta semana en la comisión de investigación del Congreso, por videoconferencia desde la prisión de Valdemoro, para supuestamente ofrecer detalles de sus chanchullos y enjuagues con el PP. Lo lógico en una democracia seria y potente, que no es el caso de la nuestra, hubiera sido llevar al acusado a la carrera de San Jerónimo esposado y con el aliento de dos civilones en el cogote, para que sintiera sobre sus espaldas todo el peso de los muros de la historia, a ver si así se rilaba y cantaba un poco. Pero qué más daba si, como suele suceder en estos casos, de allí no iba a salir nada en claro, una pérdida de tiempo, total para qué, con lo calentito que estaba el preso en Valdemoro con sus talleres de manualidades. Ná, ir para nada es tontería, como dijo el humorista aquel. Además, hoy todo prófugo de la Justicia que se precie se comunica con el resto del mundo mediante el plasma, y no decimos nombres que luego se nos querellan.

Don Vito, que así se conoce al gachó en el mundo académico del hampa, o sea Génova University, se mostró convencido de que hay una trama organizada de corrupción en el PP. Nos ha jodido el niño. A estas alturas nos sale con esas, como si en estos años no hubiéramos visto ya de todo, como si no hubiéramos tenido bastante con esta década ominosa de mordidas, bancos suizos, trajes y volquetes de putas. Pero así son las comisiones parlamentarias de investigación en nuestra querida y bisoña democracia, sirven para que sus señorías queden para tomar un café, se pregunten por las familias y poco más. Si las mentiras que se dicen en el Parlamento tuvieran cárcel otro gallo nos cantara. No pasarían por allí los  ilustres chorizos sacando pecho, ufanos y contentos, mofándose del sagrado templo de la democracia. Pero no, en su día Mario Conde se pasó la comisión por el arco de Banesto, Rato se partió la caja de sus señorías a calzón quitado y Correa se ha mostrado más chulo que un ocho, o que un siete, o sea Cristiano Ronaldo antes de tirar una falta. Aquí todos se chulean del Congreso de los Diputados, nadie se lo toma en serio ni le tiene miedo a una comisión de investigación y así nos va. Es evidente que Daoiz y Velarde, los leones de las Cortes, no asustan a nadie y estas comisiones terminan convirtiéndose en un circo aburrido, un paripé, un rato agradable para que sus señorías se cuenten unos chistes y se lo pasen bien. Hasta un tipo como Correa sin oficio ni beneficio se permite vacilarle a los diputados alegando aquello tan peliculero de que el interrogatorio perjudica “mi estrategia de defensa”. Y encima, para más inri, pide que le traigan una coca cola Zero, el tío jeta. Un botellín de aceite de ricino para que lo vomitara todo habría que haberle llevado, o buen sopapo con la mano abierta, ya puestos.

Eso sí, Don Vito tuvo tiempo de apuntar al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, como el responsable de la caja B del partido. Otro sorpresón que nadie se esperaba. Dice el supuesto mafioso de la melena grasienta que el presi daba el Okey a los gastos de campaña. El Okey, el Choleck y el Cacaolat. Allí el batido de las comisiones lo repartía siempre el jefe, sino de qué. El agua clara y el chocolate espeso, que los españoles no somos tontos.  “¿Volvería a trabajar con el Partido Popular?”, le preguntó el diputado de Ciudadanos Toni Cantó llegado el momento. “Sinceramente no, he trabajado con empresas muy importantes”, respondió Correa. Normal, él es un emprendedor, un profesional, y con estos del PP no se puede ir ni a la esquina sin que le roben a uno algo. No obstante se le vio un tanto resentido a Don Vito al decir que sus contactos en las altas esferas lo han dejado “un poco abandonado”. Así aprenderá cómo se las gastan en la Familia.

Llegados a ese punto, cuando ya se veía que la comisión iba a servir para poco y alguna que otra señoría daba una cabezada de sueño entre bostezos, el recluso dijo que no le gustaba el apodo de don Vito, ya que él prefiere que le llamen Paco Correa, un dato que a buen seguro dará un vuelco a la investigación policial. En el turno del partido bajo sospecha, su representante la diputada Beatriz Escudero calificó la comisión de “show”, “juicio paralelo”, “dislate” o “desvarío jurídico”, todo junto. Claro que sí mujer, la mierda no hay por qué airearla, mejor dejarla debajo de las alfombras. ¿Qué fue de aquello tan parlamentario de la luz y los taquígrafos? Cosas de Antonio Maura, que es un antiguo. Y es que estos chicos del PP no tienen remedio.

Finalmente, el empresario aseguró que su holding gurteliano ha realizado un trabajo “honrado” (como para partirse la caja) y soltó la única verdad en dos horas de declaración: “Escuchando al PP, queda claro ante toda España que todos los partidos tienen un grave problema de financiación y esto es un paripé”. Al final la pantalla del televisor se apagó, las mujeres de la limpieza pasaron la escoba para quitarle un poco el polvo al hemiciclo y sus señorías volvieron a sus sesiones funcionariales, rutinarias, burocráticas. Para que luego digan que allí no se trabaja.

*****

Si te ha gustado puedes visitar nuestra página oficial de Facebook o Twitter.

Cruz

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *