Angel Ruiz, Humor Gráfico, Número 90, Opinión, Rosa Regàs
Deje un comentario

En la madrugada del 22 de diciembre

Por Rosa Regàs / Ilustración: Cruz. Viernes, 12 de enero de 2018

@rosaregas

Ya tenemos los resultados de las elecciones y creo que no han sido sorpresa para nadie, excepto para aquellos partidos que las veían más como una lucha particular contra otros de distinta ideología pero con el objetivo común del independentismo, como PDeCAT o se llame como se llame ahora y Esquerra Republicana, que se han considerado ganadores o perdedores, digan lo que digan, por uno o dos escaños de diferencia. Ha sido tan raro verlos juntos durante años apoyando la izquierda los programas siniestros de recortes de la derecha que ya no nos extraña nada de ninguno de los dos.

Sí, Ciudadanos ha ganado pero no tanto porque no puede gobernar, y estará durante años en la oposición habiendo sido la lista más votada, bueno un poquito más votada que el segundo, muy poco.

La CUP, aun habiendo perdido la mitad de sus escaños, sigue siendo la que podrá exigir locuras a quienes compartan o no compartan su ideología y tengan también el mismo delirio por la independencia proclamada unilateralmente que como se ha demostrado lleva directamente a la cárcel.

Los Comunes deberían haber tenido un resultado mejor, creo yo, porque son una fuerza más equilibrada, más progresista y más social que las demás, aunque sea porque se ocupan mucho menos de su éxito y más de los problemas de la ciudadanía, pero al parecer al grueso de la ciudadanía esto de los derechos sociales no les importa demasiado, o porque es la única fuerza política casi que no se ha permitido insultar al contrario como han hecho los demás. También esperaba un poco más de los sociatas, Iceta es un hombre versado en asuntos políticos, desde luego el que posiblemente sepa más de esta disciplina, sea por vocación o por experiencia, pero vive en un mundo que apenas nadie valora el buen hacer político, acostumbrados como estamos a los desastres y atropellos que se cometen a diario contra la política sin que sirva de mucho la lucha de los partidos de la oposición.

Y finalmente el descalabro brutal del PP, que tal vez les sirva para reconocer que tienen un grave problema al que no hay que tratar con silencio absoluto durante años y para comprender que cuando dos millones de ciudadanos no quieren ser españoles y ellos, el Gobierno del PP, no quiere de ningún modo que se vayan de España, no es un buen sistema machacarlos con castigos, aunque sean legales, en lugar de intentar convencerlos de que estarían mejor en España dándoles motivos para que así lo creyeran.

Total, como vengo diciendo desde que comenzaron todos estos curiosos episodios y como he repetido en los dos artículos que se publicaron la semana pasada en La Voz de Galicia y en Público: MÁS DE LO MISMO.

Saber cómo van a gestionar los resultados los líderes que tenemos es el único atractivo que nos queda, la única curiosidad a satisfacer.  A no ser que ante la imposibilidad de formar gobierno, cada cual por distinto motivos, se convoquen nuevas elecciones.

*****

Si te ha gustado puedes visitar nuestra página oficial de Facebook o Twitter.

Cruz

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *