Cipriano Torres, Número 88, Opinión
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A la calle

Por Cipriano Torres. Viernes, 1 de diciembre de 2107

@CiprianoTorres

Hala, se acabó. A la calle. A la puta calle. No hablo de Nicolás Maduro, al que muchos venezolanos, y creo que más gentes del resto del mundo, quieren ver ahí, en la calle, es decir, fuera del poder. El domingo se pasó la segunda parte de la conversación que Jordi Évole, para gloria de Salvados y de La Sexta en cuanto a audiencia, mantuvo con él. Vi, y sobre todo escuché con interés, los disparates que soltaba por su boquita coronada de mostacho el señor Maduro, que pedía respeto para él, para su país, aunque escupía algo que no admite matices, desprecio, intolerancia y la creencia absoluta de que cualquiera que pueda discrepar es imbécil en sí mismo. A la calle. A la puta calle, pero no, no me refiero a este político que aquí parece tan estrambótico como nefasto. Me refiero a la patada que le ha dado la audiencia a otro botarate.

Volvió a la tele como el mesías que baja del monte para salvarnos del mal gusto, de la hez, de la opresión, pero ha sido la audiencia la que ha señalado a Carlos Herrera la salida. TVE, que creyó ver en él la gota que colmaba el vaso de la excelencia, también se ha metido el rabo entre las patas y ha cancelado su programa basura. ¿Cómo lo ves? Desde el programa se pretendía que el público, España entera, participara mediante una aplicación con la que la audiencia podía votar, manifestarse, retratarse según lo que el espacio debatiera. Pero la gente no es gilipollas, y no siempre se deja tomar el pelo con cuestiones tan ridículas, necias, e impropias de una televisión pública como quién finge más en la cama, el hombre o la mujer. De los 13 programas previstos en esta tacada sólo se han emitido seis. Qué vergüenza, Herrera en la sombra. Venga, hombre, a tu casa.

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1 Kommentare

  1. María Josefa García Elbal dicen

    Cipri, he contestado en Facebook a tu artículo y además lo he compartido y he puesto el mismo texto debajo de mi nombre. Me he marchado a la calle y a la vuelta me encuentro que dice os lo remita directamente a la Revista Gurb, vamos, que se han negado a publicarlo en tu artículo (He ido al compartido y allí si está), lo he borrado, pero aquí te dejo el texto, por si ves algo que pudiera perjudicar, quitarlo también del mío. Un abrazo. Marjo Garel
    “Quizás no sea justa, pero me resulta intolerante, faltón y si los cerebros se trasplantan, haciéndome eco de lo que decía su exmujer, que nunca reciba un trasplante de este “tipo”. claro que no es lo mismo un ERE a ciertas edades, que un despido, por no alcanzar las cuotas y se embolsa 600.000€ porque así está firmado el contrato. Como es RTVE la que pagamos con nuestros impuestos, pues eso, que le vamos a dar ese dinerito por toda la cara, mientras la asistencia a gentes sin recursos o a enfermos de capacidad limitada, seguirá en el limbo (claro que ya dijeron desde el Vaticano, que el limbo no existe). ¿Será cosa de decir chorradas machistas, superderechonas, etc. para recibir estas indemnizaciones? Gracias Cipri por el artículo.”

    Ya me dirás algo.

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