Álex, Humor Gráfico, Número 85, Opinión, Sergio Rodríguez
Deje un comentario

Maniobras orquestales en la Hispanidad

Por Sergio Rodríguez / Viñeta: Álex, la mosca cojonera. Viernes, 20 de octubre de 2017

Sergio Rodríguez

No lo he podido resistir. Ya decía Oscar Wilde que la mejor forma de vencer a una tentación es dejarse caer en ella y he puesto eso de Intereconomía. Y acaba de salir una tipa anunciando un pack llamado “España en el corazón” que incluye: banderita, cinturón, corbata, pulserita, creo que gemelos, y demás parafernalia… Aún tengo la mandíbula inferior con tendencia a posición desencajada…

Que hable el abad de Montserrat, que hable. Si había secretos de Fátima, seguro que también los hay en catalán. Y que asista de monaguillo el Junqueras, un buen católico. El Misteri creo que sigue siendo el presunto peluquín de Puigdemont. A partir de ahí, todo sería falso. Un fragmento de extracto de lípidos de uno y un mechón de capelli del otro como reliquias para lo posteridad. O para la posterioridad.

El Cantón independiente de Cartagena, allá por el siglo XIX, efímero (el cantón, no el siglo) pidió ayuda a los yanquis para conservar su independencia. Mira que si éstos se la piden a China…

Bueno, y ahora dice la Paz Vega que el espectáculo es “avergonzante” y que hay que dialogar. Hija mía, fill meu, antes de hablar habrá que saber hablar…

Dice la original de turno que “el artículo 155 es el botón nuclear”. ¡Qué no tenemos la bomba atómica, boba!

Al Ferreras, desde el estudio, no le piden información sino opinión, cuál oráculo mal vestido: “¿Qué crees que va a pasar, Ferreras?” Y a su mujer supongo que antes le preguntarán si está de buen humor para hacer la crónica…

El Ferreras está intentando a cada minuto descubrir la cuadratura del círculo, la piedra filosofal y la clave universal del universo. Pero con esa ropa… Si se pusiera el atuendo de Merlín o de Hermes Trimegisto o unos calzones de Paracelso mismo…

Si tienes las ideas claras, viene el (la) pejiguero (a) y te dice que se asusta de que las tengas claras como, quizá, peligro o preludio de fanatismo o vete a saber qué. Y si no las tienes claras, viene el listo o la lista y te suelta que a ver si te aclaras y tienes las ideas claras. Y así no hay quien se aclare. Que, por otro lado, me la refanfinfla, claro.

Estoy analizando estos días las diferencias y concomitancias entre disparate, esperpento y patetismo inherente. Y no hablo de política.

Día de la Hispanidad. Por la mañana desfile a lo grande y por la tarde me dicen que en Intereconomía ponen Adiós a las armas... A estos patriotas no hay quien les entienda. Y el besamanos es de auténticos babosos. ¿Y los de la Marina llevarán bañador debajo del uniforme? Dice aquí uno qué por qué llevan tantas medallas si hace tiempo que no andamos en guerra…

Los grandes patéticos se merecen la Sinfonía Patética completa. La Sonata Patética es mejor para patéticos en versión pobres diablos. Es más corta.

Y ahora: Bimbo, Cola Cao y Nocilla… Qué empacho.

Lo confieso: yo sí he metido un mueble de Ikea en mi casa. Y ahora soy un arrepentido. Estoy dispuesto a entregar las… herramientas. Y dejar la lucha para armarla.

Lo peor de todo es que yo no me pueda independizar del puto banco de Santander.

Las cartas del Puigdemont, alias Puchi. Va teniendo más emoción la cosa que una final de Copa o de la Selección.

La DUI. Total, que el Puchi se ha bautizado y ha apostatado todo en el mismo acto. Qué tío.

*****

Si te ha gustado puedes visitar nuestra página oficial de Facebook o Twitter.

Alex, La Mosca Cojonera

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *