Maya Correas, Número 82, Opinión
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El caso Juana Rivas

Por Maya Correas. Viernes, 8 de septiembre de 2017

Maya Correas

Estoy enfadada y triste con el asunto de Juana Rivas. Enfadada porque la “Justicia” ha considerado que es seguro entregar dos niños a un maltratador. Enfadada porque además se ha hecho de una víctima una culpable y escarnio de ello. Enfadada porque los señores jueces parecen actuar como si repartieran un ajuar y estar por encima de cualquier mortal. Enfadada porque la Fiscalía rancia y derechona pretende cebarse sobre una madre que ha protegido a sus hijas como si fuera una vil ladrona, cosa que sin embargo no ha hecho con los rateros finos de este país. Y triste… triste porque me doy cuenta de que en este país, el patriarcado más cruel y apestoso goza de perfecta salud.

Leo que la Fiscalía pide cárcel para Juana Rivas. Esa misma Fiscalía que exculpa a los que robaron niños durante el franquismo y que, hasta hace dos días, archiva denuncias de pederastas y proclama bueno a ladrones que se llevan el pan de los niños discapacitados. Pero eso sí, considera que temer por sus hijos e intentar protegerlos se debería pagar con la cárcel.

En pleno siglo XXI se sigue discutiendo sobre qué derechos son los de las mujeres. Otros también hablan de privilegios, denuncias falsas, síndrome de alienación parental. Juana tiene que entregar a sus hijos a su verdugo como si fueran la mitad de la vajilla del ajuar. Sin investigación, sin valoración de los niños. Juana sigue en mi casa. Todos somos Juana.

No habrá investigación. Juana debe entregar a sus hijos por cojones. No habrá investigación pero si Juana no entrega a sus hijos a un maltratador se imputará hasta a la madre que la parió. No habrá investigación, sí patriarcado. Y se quedan tan anchos los jueces de corral. El hombre se merece disfrutar de la mitad del ajuar. Olvidan que los niños no son un mueble del ajuar.

El periodismo es un medio cínico de propaganda. Leo en algún panfleto limpiaculo que los venezolanos han perdido una media de ocho kilos por la falta de alimentos y yo pienso: ¡más de uno se va a morir de envidia! Pasan las de Caín y se dejan un pastón para bajar cinco kilitos y entrar en el traje de baño por los pelos.

De esos barros, estos lodos. Para todos aquellos que se tragan cuentos de caperucitas y lobitos buenos, sepan que los lobos siguen siendo lobos, aunque se sigan disfrazando de corderos. El fascismo está vivo y nos gobierna. Cuarenta años de infamia y casi otros cuarenta de vergüenza.

Racismo en EE.UU. La verdad sale a veces de la boca de un policía: Señora, ¡usted no es negra! Y los policías solo matan a los negros… Lo han despedido, por supuesto. El país que pretende dar lecciones al mundo, no gusta de los negros aunque en realidad no es tanto porque sean negros, sino porque suelen ser pobres.

Bienvenidos a la realidad. Resulta que por ahí corre un post donde habla una tipa que es profesional de la Justicia, acusando a Juana y a los que la apoyan de “juanear” y dando lecciones, compitiendo con los mejores machos de Españistán. Muchos viven en mundos paralelos, mientras se infiltra pertinaz una realidad oscura que hiede y todo lo impregna. Seguid con las gafas de ciego y la pinza en la nariz y que siga corriendo la sangre.

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