Humor Gráfico, Iñaki y Frenchy, Número 81, Opinión, Víctor J. Maicas
Deje un comentario

Me matan si no trabajo, y si trabajo me matan

Por Víctor J. Maicas / Viñeta: Iñaki y Frenchy. Viernes, 21 de julio de 2017

Víctor J. Maicas

A medida que uno va cumpliendo años tiene la extraña sensación, en ocasiones, de que todo se va repitiendo con el paso del tiempo. Algo así como aquella famosa película protagonizada por Bill Murray, Atrapado en el tiempo, en la cual, a pesar del intento de querer cambiar las cosas, todo se iba repitiendo de una forma obstinada durante aquel interminable día de la marmota. Sí, algo así como ese déjà vu del que tanto nos han hablado los franceses. Esa sensación de haberlo ya vivido a pesar del inexorable paso del tiempo.

Digo todo esto porque, por ejemplo, hace apenas una década, y en lo referente al trabajo, teníamos una sensación muy diferente a la que acabo de describir, pues más que un déjà vu, parecía que la tendencia era la contraria, ratificando en cierto modo la teoría de la evolución de Darwin al percibir que con el paso del tiempo dejábamos atrás ciertos vicios o malas costumbres para así adaptarnos mejor a un mundo más equilibrado. Es decir, parecía que, al menos en los llamados países desarrollados, dejábamos atrás el paro, la explotación laboral y los sueldos de miseria para empezar a vivir en una sociedad más digna para todo el mundo. O sea, que como diría el propio Darwin, dejábamos de andar a cuatro patas para caminar más erguidos y con más dignidad.

Pero hete aquí que, tras saltar por los aires hace apenas una década aquella gran burbuja creada por las políticas neoliberales de Thatcher y Reagan, y continuada por Blair, Clinton, Bush y compañía, todo empezó a involucionar hasta tal punto que, a día de hoy, parece que volvamos a vivir en aquellas oscuras décadas pasadas en las que encontrar un trabajo era pura ficción y, además, muchos de los que lo encontraban continuaban sin salir de la miseria a pesar de partirse la espalda en una inacabable jornada laboral.

Y fue entonces, al recordar todo esto y tener la sensación de que estaba viviendo un nuevo déjà vu, cuando me vino a la memoria aquella vieja canción que cantaba Daniel Viglietti y cuyas estrofas nos recuerdan tiempos ya vividos:

“Me matan si no trabajo,

y si trabajo me matan.

Siempre me matan, me matan,

ay, siempre me matan”.

En efecto, volvemos a los tiempos en los que si no trabajas te matan, o bien la sociedad al marginarte o la propia miseria. Pero en cambio si trabajas, también te matan, pues entre mini-jobs, contratos por días y horas extras no remuneradas, te vuelven a partir la espalda por un salario de miseria. Así es, en el tema del trabajo parece que seguimos viviendo en el día de la marmota, en un tiempo involucionado y que de una forma obstinada se repite cada cierto tiempo.

Pero sin embargo en lo que parece que no hemos involucionado, principalmente porque siempre hemos vivido igual y la situación en ese sentido casi nunca ha cambiado, es en el tema de los conflictos bélicos. No, desgraciadamente, eso no cambia, pues si hace unas décadas eran las guerras de Corea, Vietnam u Oriente Medio las que marcaban el panorama internacional (sin olvidar las más recientes de Bosnia, El Congo y tantas otras), ahora son Siria, Libia, Ucrania y tantos otros países a lo largo del mundo los que continúan amenazados por el terror de las bombas y la sinrazón humana. Algo que, curiosamente, también nos recordaba el gran Daniel Viglietti en otra estrofa de esa misma canción a la que anteriormente les hacía referencia, y que decía así:

“Ayer vi a un niño jugando

a que mataba a otro niño.

Hay niños que se parecen

a los hombres trabajando”.

Sí, según parece, en muchos sentidos seguimos en el día de la marmota, no evolucionamos, pues si esos niños de los que nos hablaba Daniel Viglietti hace más de cuarenta años hubiesen evolucionado, no se habrían convertido, a día de hoy, en esos adultos sin escrúpulos que siguen jugando a la guerra.

*****

Si te ha gustado puedes visitar nuestra página oficial de Facebook o Twitter.

IÑAKI Y FRENCHY

@inakiyfrenchy76

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *