El Koko Parrilla, Humor Gráfico, Número 79, Opinión, Sergio Rodríguez
Deje un comentario

Pistolas y rosas

Por Sergio Rodríguez / Viñeta: El Koko Parrilla. Viernes, 23 de junio de 2017

Sergio Rodríguez

Que algunos canten La Internacional es como un insulto. Tendrían que ir componiendo un himno del Club Bilderberg. O de la Trilateral. Cuanto antes. Es como si la Conferencia Episcopal se pusiera a cantar La Internacional después de una misa de campaña… Con abundante vino de consagrar. Guns and Roses, sweet child and insipid men, y puñitos y capullos.

Han puesto a Guns and Roses al final del Congreso del PSOE. Eso debe de ser el moderno socialismo. Pedro es el sweet child of them. Y luego se atreven a cantar La Internacional. Begoña, la más contenta. La Susana no estaba. Tampoco estará en la ronda de cañas. El Vara tomará una clara.

Después de escuchar el boletín del mediodía… Al parecer, ha nacido el nuevo socialismo moderno. Y en la Wikipedia no han puesto nada.

Paco Granados acaba de salir de la prisión. Buen momento para recordar cómo era antes de entrar en Estremera y cómo se puso de digno cuando se encontró con un grupo de despedidos de Telemadrid. ¿Le habrá cambiado la cárcel ahora?

Sobre el “famoso” violador del ascensor: Antes de cometer los dos asesinatos, tres psicólogas aseguraban que estaba arrepentido y preparado para volver a vivir en libertad. Y salió. (El País). ¿Para cuándo una responsabilidad subsidiaria para los psicólogos infalibles?

Dice la del tiempo del telediario de TVE que la temperatura en Córdoba ha bajado “un miserable grado” (sic). Así lo ha soltado. Pobrecito grado Celsius, haciendo él solito lo que ha podido y qué poco reconocimiento el de la arrogante meteoróloga que no valora su esfuerzo, ahí subida ella en sus tacones mirando por encima del hombro y mucho más al norte que la castigada térmicamente Córdoba lejana y sola. Imagino que solas sus calles ante la calor… En fin.

El mundo de la moda está desfasado. Mucho diseñador y mucha pasarela pero aún no han inventado la ropa refrigerante o con aire acondicionado.

A mí eso de la crítica constructiva a veces me hace mucha gracia. Si el (la) criticado (a) es incapaz de construir algo o lo construye mal, habrá que demoler la obra… ¿O hay que rehabilitarlo a toda costa como a los violadores en serie? Hay auténticos violadores del talento, hombre.

Me han invitado el martes a un restaurante con estrella Michelín. No sé si llevarme un bocadillo de chorizo.

Si me saliera algo a la altura de La metamorfosis, de Kafka, igual os hablaba de mi problema con las cucarachas.

La diputada canaria Oramas haría un buen papel en un programa de esos de Tele 5. Del estilo de la Patiño aquella. O la Karmele.

Sentenciando: El imperativo siempre delata…

*****

Si te ha gustado puedes visitar nuestra página oficial de Facebook o Twitter.

@Elkokoparrilla

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *