Alicia García Herrera, Cultura
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“El objetivo de Valencia Negra es que la gente tenga contacto con la cultura. No somos un festival de gafapastas”

De izquierda a derecha, Jordi Llobregat, Bernardo Carrión y Santiago Álvarez.

   Literatura

Por Alicia García Herrera. Miércoles, 19 de abril de 2017

Valencia Negra llega a su quinta edición con una oferta de escritores de género negro única en el panorama de los festivales literarios. El certamen ofrecerá del 5 al 14 de mayo más de un centenar de actividades, charlas y exposiciones relacionadas con la novela negra. Los artífices del evento, que con su buen hacer se ha consolidado ya en el circuito de los festivales del género en España, son Jordi Llobregat, Santiago Álvarez y Bernardo Carrión. Hemos charlado con ellos.

¿Qué es Valencia Negra?

Jordi Llobregat: Ante todo, es un sueño hecho realidad. Es un proyecto de resistencia cultural donde el libro es la base, el cimiento. Se trata de un festival orientado, sobre todo, a la difusión de la novela negra, aunque no de forma estricta, de modo que podrían tener cabida otro tipo de novelas que no necesariamente se clasifican dentro del género negro.

¿Cuándo y cómo surge la idea de organizar un certamen de este tipo en Valencia?

J.LL: El proyecto surgió hace cinco años. En cuanto al cómo, la “culpa” la tiene el lúpulo (bromea).

Santiago Álvarez: Fue en una reunión de El Cuaderno Rojo, un grupo literario del que formábamos parte los tres. Jordi dijo que había que organizar un festival en mayo. Así fue cómo surgió Valencia Negra. Enseguida nos pusimos manos a la obra y fichamos a Bernardo, por su experiencia en el ámbito periodístico y en el sector de la comunicación.

¿Cuál es la filosofía del certamen?

Bernardo Carrión: Que la gente tenga contacto directo con la cultura; que la cultura sea algo gozoso y se festeje y el libro adquiera protagonismo.

¿Por qué el auge actual del género negro? ¿Encontráis relación directa entre la crisis económica, el fenómeno de la corrupción y la revitalización del género o es tan solo una moda pasajera?

S.A.: No creemos que sea una moda pasajera (asienten sus compañeros). Se trata de un género que interesa mucho a las editoriales. Stieg Larsson marca un hito en el año 2009 con la trilogía Millennium y a partir de ahí la novela negra cobra impulso. Una novela negra debería contener al menos tres ingredientes, según Javier Zapatero: delito, investigación y una mirada sobre la sociedad (urbana y contemporánea), de ahí que refleje la realidad, crisis, corrupción…

J.LL. Pero el paraguas de la novela negra es muy amplio. La novela negra tiene muchos subgéneros.

S.A.: Y hay novelas como la de David Llorente, Madrid: frontera, premiada en Valencia Negra 2016, que es una distopía de absoluta denuncia social.

Se dice que dos son compañía, tres son multitud. ¿Sois un trío bien avenido? Me refiero en cuanto a la organización del festival. ¿Cómo funcionáis? ¿Democráticamente o hay un voto cualificado, alguien que lleva la voz cantante?

J.LL.: A veces, pocas, surge alguna discusión, lo normal. Somos tan amigos y nos queremos tanto que, cuando hay discrepancias, duelen más. Procuramos que todas las decisiones sean consensuadas, pero hay ocasiones en que es difícil tener consenso porque cada uno de nosotros tiene las ideas muy definidas y podemos llegar a ser muy directivos. Cada uno tenemos nuestras competencias y eso ayuda a llevarse bien. Bernardo es el experto en comunicación; Jordi en organización, Santi en literatura. Confiamos en el criterio de cada uno en su área. Pero no se trata de compartimentos estancos y si, por ejemplo, Bernardo hace una propuesta literaria, Santi no suele poner objeciones.

Esta es la quinta edición de Valencia Negra. Cada año organizáis más actividades y también aumenta el prestigio de los participantes. El año pasado una de las estrellas invitadas fue Pierre Lemaitre. Este año traéis a Philip Kerr, Joël Dicker y a Víctor del Árbol, Premio Nadal 2016 con La víspera de casi todo. El crecimiento del certamen ha sido exponencial como también la respuesta del público. ¿Os esperábais este éxito?

J.LL.: Ese era el objetivo. En la película Field of Dreams (1989) un granjero construye un campo de béisbol con la esperanza de que las viejas glorias del béisbol bajen del cielo y puedan volver a jugar. Nosotros hemos construido un festival esperando que el público venga. Si el trabajo se hace bien, entonces el resultado suele ser el esperado. Así ha sido con Valencia Negra. Es importante el control de calidad, estar activo, planificar, no dormirse. En la actualidad tenemos muchos planes de futuro.

Un festival de esta magnitud requiere muchas horas de trabajo y también mucha dedicación. ¿Contáis con voluntarios para organizarlo? ¿Y la financiación? ¿Disponéis de ayuda institucional? En su caso, ¿hasta qué punto es importante esta ayuda?

J.LL.: Contamos con muchos voluntarios. Junto a ellos formamos una pequeña gran familia. Se trata de algo muy bonito porque los voluntarios viven Valencia Negra como algo propio. A nosotros nos gusta mucho que la gente se comprometa, que quiera estar con nosotros, aunque también hay que ir renovando. Lo afortunado es que los tres nos hayamos mantenido.  Con respecto a la pregunta sobre la financiación, este año hemos conseguido que una gran empresa, Anecoop, a través de la marca vino Icono de la bodega La Viña, de Fuente la Higuera, nos patrocine para los próximos tres años. Su patrocinio cubre algo menos de un tercio de la financiación necesaria pero, con este apoyo y esta seguridad, ya podemos hacer mucho. Hasta el momento hemos sido nosotros los que hemos adelantado el dinero.

 B.C.: Ha de tenerse en cuenta que las subvenciones salen año a año y que, para pedirlas, también hay que invertir mucho tiempo. Pero es un interrogante saber si las darán o no y, además, la financiación se recibe a posteriori. Como las actividades literarias son gratuitas en la mayor parte de los casos o a muy bajo coste, esa ayuda resulta imprescindible.

J.LL.: Piensa, por ejemplo, en el coste laboral que supone organizar un festival como Valencia Negra. Lo calculamos y, en horas, son cuatro o cinco meses de trabajo full time. Nos hubiera gustado que el Ayuntamiento tomara el festival como algo propio, pero hasta el año pasado ni siquiera nos recibieron. Ahora al menos nos han escuchado, y no perdemos la esperanza de contar con ese respaldo en el futuro, como sucede en otras ciudades como Barcelona.

¿Qué aporta esta edición del festival respecto a la del año anterior?

S.A.: Este año vamos a tener videojuegos. También hemos organizado clubes de lectura virtuales y traeremos a dos escritores internacionales muy prestigiosos: Joël Dicker, autor de La Vérité sur l’Affaire Harry Quebert, una novela que ha sido traducida a 33 idiomas y que obtuvo el Grand prix du roman de l’Académie française en 2012; y Philip Kerr, muy conocido por la Trilogía berlinesa (Berlin Noir).

J.LL.: Poder contar con autores internacionales imprime a Valencia Negra un sello de calidad que nos diferencia de otros festivales. Tratamos bien a los autores. Para ellos resulta emocionante tener un auditorio al que concurren cuatrocientas personas y poder vender sus libros, como sucedió el año pasado con Pierre Lemaitre. La editora de Lemaitre se fue encantada, como también el propio autor y su familia.

¿Cuál ha sido el papel de las redes sociales en la difusión del festival? ¿Ha funcionado o más bien ha sido el boca a boca, respaldado por un arduo trabajo, lo que ha permitido que Valencia Negra se consolide?

S.A.: Se trata de una mezcla de ambas cosas. El papel de las redes sociales ha sido sin duda importante.

J.LL.: Ten en cuenta que a través de las redes se ha llegado a más de un millón de personas, lo que se dice pronto. Muchos de ellos no han podido acudir al festival pero las redes les han permitido conocerlo y sus comentarios son muy positivos. Eso es así porque hemos conseguido que la marca Valencia Negra esté asociada a la calidad. Pero aún queda mucho camino por recorrer.

¿Qué le diríais sobre Valencia Negra a un extraterrestre como Gurb si de repente aterrizara en nuestra ciudad y quisiera saber qué diferencia este festival de otros del género?

B.C.: Que los churros los encontraréis en Fallas (bromea). No, en serio. Que se trata de una experiencia divertida y enriquecedora.

J.LL.: Es un festival con corazón. Se mueve por la pasión y la ilusión y se intenta que ambas se trasladen a todo lo que se hace en Valencia Negra. No hay ningún festival de esta magnitud en que se ponga tanta atención al detalle y que, al mismo tiempo, resulte tan cercano.

B.C.; Lo más importante es la gente. No somos un festival de “gafapastas”. Santiago se emociona a menudo en el festival.

S.A.: La gente te da las gracias pero somos nosotros los que tenemos que darles las gracias a ellos porque es la gente la que hace el festival.

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Alicia García Herrera

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