Humor Gráfico, Iñaki y Frenchy, Número 73, Opinión, Xavier Latorre
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Matusalén

Por Xavier Latorre / Viñeta: Iñaki y Frenchy. Viernes, 31 de marzo de 2017

Xavier Latorre

Vamos a sobrepasar con creces la edad reglamentaria de morirnos porque, aunque a los investigadores les paguen poco y mal, ellos, erre que erre, siguen descubriendo recetas biomédicas y armatostes tecnológicos que nos alargarán, quizá demasiado, la vida. Nuestras biografías se estirarán a lo largo y nos pareceremos a Matusalén porque llegaremos fácilmente a los cien, como algunos japoneses longevos que son la admiración mundial. Esperemos que para entonces nos queden algunos ingresos regulares con los que pagarnos aunque sea una cerveza, una excursión con otros viejos a Benidorm o un regalito esporádico a nuestro nieto predilecto.

Todo eso si para entonces Trump, Putin y sus malos imitadores europeos no han desguazado del todo los restos del Estado de Bienestar. Ellos están por la tarea de demoler las sobras de los derechos sociales que aún nos quedan en pie, en vigor. Con la excusa de que es para que no se aprovechen unos inmigrantes descamisados, que se lo curran de sobra en el campo laboral, van a intentar dejarnos sin guarderías públicas y sin centros de salud. ¿Qué se habrán pensado esos extranjeros aprovechados?, se pregunta una ingenua señora en la cola de la carnicería, la cual no tiene ni la más remota idea de lo que pasa a su alrededor. La pobre mujer, un poco tarada, es insensible incluso a las vicisitudes personales de sus propios nietos. Para cuando seamos muy, muy mayores, todo estará en manos privadas y habrá que pagar un peaje, una tasa o un canon por cualquier servicio que necesitemos.

Así que deberemos prever cómo se financia esa “súper mayoría” de edad legal que al parecer nos van a otorgar los avances de los sucesivos premios Nobel de Medicina de los últimos años. Por un lado habrá que pensar en que los robots puedan cotizar a la Seguridad Social a cuenta nuestra. No es de recibo que solo con un poco de tres en uno, o con un engrasador marca blanca en spray, puedan, sin rechistar, hacer las faenas más pesadas e ingratas, sin necesidad de convenio colectivo ni de nada. Esos cachivaches obedecerán ciegamente y trabajarán sin librar para nada hasta que se averíen o queden reventadas y nos toque llevarlas al ecoparque del barrio para su reciclaje.

Otra fórmula que, en boca de Podemos, parecía una medida absurda e irrealizable y a la que ahora todos se apuntan es la de fijar una renta mínima garantizada o una renta universal por la cara, solo por el hecho de ser un ciudadano empadronado en algún rincón de este privilegiado mapa físico y político que es la antigua Europa. Ese debate, del mini sueldo Nescafé, ya está instalado en todos los think thanks, o como se digan, de los partidos políticos. Cada uno lo presenta con un envoltorio diferente: hay quienes dicen que servirá para corregir los escuálidos sueldos de algunos trabajadores que no les alcanza para casi nada; otros para fomentar la natalidad; otros para corregir la creciente desigualdad social.

Por último, otra medida urgente necesaria para que podamos llegar a viejos, como Dios manda, es la de obligar a las grandes corporaciones a tributar lo que deben, donde toca y en el plazo de tiempo correspondiente. No es de recibo que nuestras compras en Amazon, nuestra adicción a Facebook, nuestra fidelidad a Google o nuestros caprichos tecnológicos con el sello Apple tributen poco y mal en países distintos al nuestro. Su facturación, su botín en España, vuela lejos y, así claro, es más difícil costear farolas, polideportivos o pagarle la moto al policía local que nos pone las multas que sí pagamos religiosamente.

Por lo tanto, si no eres un Pujol al que le incomoda la riqueza heredada, si no sueles traficar con las concesiones de las ITV, si cuatro mafiosos no te han entronizado presidente de Murcia, si no tienes el dinero aparcado en el extranjero, como algunos patriotas nuestros, ve con cuidado con lo que votas. En el futuro, a los viejos seguro que nos cobran por asomarnos a las vallas que protegen las zanjas donde los operarios realizan obras públicas. Tendremos que pagar por ver trabajar. ¿Dónde vamos a ir a parar? Ya sabes, los científicos te van a dar el elixir de la vida, lo que tienes que procurar ahora es que alguien te financie la vida eterna, entre comillas.

¡Vejestorios del mundo, uníos cuanto antes!

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IÑAKI Y FRENCHY

@inakiyfrenchy76

 

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