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José Luis Peñas: “Me han condenado a la muerte civil por denunciar la corrupción del Partido Popular”

José Luis Peñas, el hombre que destapó el caso Gürtel.

Por José Antequera. Foto: Majadahonda Magazín / Efe. Viernes, 20 de enero de 2017

  Entrevista

Un buen día cayó en la cuenta de que todo a su alrededor era una gran mentira, un inmenso cesto lleno de manzanas podridas, y decidió meterse una grabadora en el bolsillo para cazar a los corruptos. José Luis Peñas, el exconcejal de Majadahonda que desencadenó el terremoto en el Partido Popular al poner al descubierto la red mafiosa Gürtel, no se arrepiente de haber dado ese paso crucial en su vida. “Lo hice porque lo tenía que hacer y volvería a hacerlo”, asegura. Sin embargo, nuestra frágil democracia parece que no perdona a aquellos que osan destapar el fango que corre por las alcantarillas del Estado y Peñas se sienta estos días en el banquillo de los acusados de la Audiencia Nacional, como uno más de los implicados en la trama Gürtel. La fiscal pide para él seis años y medio de cárcel. Ese es el precio por haber intentado ser honesto. Ese es el premio por haber tirado de la manta. “Supongo que es un aviso para navegantes, una forma de decirnos que quien denuncia a un partido como el PP la paga. Esto funciona así, pero estoy seguro de que al final voy a salir absuelto”. Las grabaciones de Peñas han sacudido los cimientos del Estado español, han arruinado a grandes empresarios que medraban y amasaban fortunas corrompiendo a políticos a golpe de dádivas y sobornos y han puesto de manifiesto que nuestro sistema político estaba corroído de podredumbre. El arrojo de Peñas le ha salido bien caro, ya que desde entonces él y su familia sufren amenazas de muerte y lo que es mucho peor: ha sido condenado a la muerte civil, ya que ningún empresario está dispuesto a darle un trabajo. “Me considero un hombre honrado pero ahora la gente piensa que si he sido capaz de delatar al PP seré conflictivo”. Hagamos un viaje al corazón de las tinieblas de la corrupción española de la mano del hombre que tuvo el valor de plantarle cara a Francisco Correa. O lo que es lo mismo: al señor Don Vito, el cabecilla de la mafia Gurtel.

¿Cómo llegó a la política?

Un poco de rebote porque llegué ya con una edad, con treinta y tantos años. Yo era funcionario del Ayuntamiento de Madrid y junto con otro compañero decidimos hacer un máster en recursos humanos y dirección de empresas. Nos apuntamos a la Universidad y allí coincidimos con Guillermo Ortega, el alcalde de Majadahonda. Estuvimos haciendo el máster. Justo entonces eran las elecciones del 99 y me dijo que si quería colaborar con él, porque le gusté y así empezó mi andadura política.

¿Cuándo conoce a Francisco Correa?

Bueno, ya lo he dicho en alguna ocasión, puede parecer un poco rocambolesco pero es que fue así como sucedió. Yo ya estaba trabajando con Guillermo Ortega en el Ayuntamiento de Majadahonda, corría el año 2001, me iba a casar. En ese año Guillermo accedió a la Alcaldía. Estaba Romero de Tejada de alcalde, se fue, lo dejó, y como Guillermo Ortega era el segundo de la lista pues subió de alcalde. Iba a contratar a la mujer de Paco, a María del Carmen, la iba a contratar como jefa de relaciones institucionales y de publicidad y todo eso. Yo iba a ser asesor y entonces me dijo: oye, voy a contratar a esta persona. Yo iba a empezar el uno de julio a trabajar y quería que hiciéramos un vídeo que había encargado. Entonces me dijo: convendría que la conocieras, ¿por qué no la invitas a ella y a su marido a la boda?, la boda es un sitio relajado, distendido, y así os conocéis un poco. Yo a Correa ya lo conocía en el sentido de que sabía quién era. Era la persona que organizaba todo el tema de eventos en el Partido Popular, era un tío muy importante dentro del partido. Entonces, bueno, me lo dijo Guillermo, los invité y los conocí el día de mi boda.

Imagino que hay un momento en que usted se da cuenta de que hay muchas cosas que se hacen en el partido que no cuadran. Ese momento en que decide que algo huele mal en Dinamarca…

(Ríe) Bueno, cuando estás dentro de un partido o de una organización de este tipo, que son muy absorbentes, donde o eres de los míos o estás contra mí, hay cosas que desde fuera se ven que no son normales. Eso es lo que más me echo en cara a mí mismo por no haberlo visto. No te digo que estuvieran atracando a mano armada pero bueno, había pequeñas cosas que estabas dentro y te parecían de lo más normal, cosas por ejemplo como usar las sillas de un colegio para hacer un mitin del partido, utilizar un centro público para hacer alguna cosa, siempre todo muy intrincado: ayuntamiento, partido político… Estabas dentro y veías que era una dinámica como normal pero que visto con un poco de perspectiva ya ves que no lo era. Evidentemente cuando ya me decido a grabar es cuando oigo una conversación entre Francisco Correa y Benjamín Martín Vasco, que era concejal de Arganda, en la cual Benjamín le pide trescientos millones de pesetas para que salga un tema de unas parcelas. Entonces ahí ya no puedes decir que estás mirando para otro lado. Ahí tienes que tomar una decisión, tenía varias alternativas por las que podía optar: yo era funcionario, podía haberme ido al Ayuntamiento de Madrid, haberme olvidado, y esta gente hubiera seguido robando hasta que hubiera querido; podía haberme implicado en la trama, haber dicho: pues si aquí hay trescientos millones para un pringado de estos para mí tiene que haber otros tantos; u optar por lo que hice: estar cerca de la trama, no dentro de la trama, lo más cerca posible, y durante dos años estuve grabando, que es lo que hice.

Dos años de grabaciones, ¿en qué momento decide grabar? ¿la primera grabación cuándo se produce?

Lo que le acabo de contar. Estábamos en diciembre de 2005, en el Hotel Fénix, en una habitación que tenía Francisco Correa, y escuchamos esa conversación Juan José Moreno y yo. La verdad es que Juanjo ha sido mi compañero y ha estado a mi lado estos dos años. En ese momento no grabé porque no tenía nada para grabar, pero ese fue el momento en que yo tuve que tomar una decisión. Esa misma noche lo hablé con mi mujer y decidí grabar. Esto era diciembre y la primera grabación que aporto a la Policía creo que es del 6 de febrero. Durante el mes de enero no nos habíamos visto o un par de veces. Lo he dicho varias veces: empecé a grabar con un aparato que era del Pleistoceno y muchas grabaciones se perdieron porque no era un aparato realmente para grabar, era una especie de memoria USB… ¿se acuerda cómo era al principio la tecnología, en esos años? Pues era un pincho USB que tenía varias teclas y dándole a dos o tres de esas teclas y manteniéndolas presionadas, pulsadas dos segundos, se podía grabar…

Es decir, que ni siquiera era una grabadora…

No, no, no, ni siquiera una grabadora, era una cosa antediluviana que no sé ni cómo pudo grabar, la verdad. Ya le digo, desgraciadamente se perdieron algunas grabaciones pero dentro de lo que mi sentido común me indicaba pude hacerlo lo mejor posible.

Pero uno, cuando da ese paso tan crucial, tan grave en la vida, lo da por una poderosa razón: por remordimiento, porque ha estado ahí con esa gente, por sentido de la ética, por sentido del deber, ¿por qué?

Bueno, es muy complicado. La gente a veces me dice qué valiente has sido, pero no es así. Yo no había hecho nada malo. Mi padre me ha enseñado que para avanzar en esta vida tienes que elegir, estamos eligiendo continuamente, en el colegio que si ciencias que si letras, que si una novia u otra, que si un coche u otro, una moto u otra, un trabajo u otro, tienes que ir decidiendo. Y entonces, ya le digo que yo tenía varias opciones. Es muy difícil decir que lo tenía que hacer por ética. No, realmente muchas decisiones que he tomado en mi vida son porque se tienen que hacer, no tienen un calado enorme, sino que tú sabes que en muchas ocasiones  no hace falta ser un genio para saber que hay cosas que están bien y cosas que están mal. Y hay decisiones que sabes que las tienes que tomar. Le repito que por supuesto hablé con mi mujer, la persona a la que le debo todo, con la que comparto un proyecto de vida. Ella tenía que saberlo.

¿Y qué le decía ella? ¿Le aconsejó que siguiera adelante?

Fue la primera que dijo que teníamos que hacer algo. Tenga en cuenta que yo en el año 2005 ya denuncié el caso Majadahonda, el caso de las parcelas, y aquello, que tuvo un respaldo mediático brutal, quedó en agua de borrajas precisamente porque no había ninguna prueba o había pruebas que los fiscales no tomaron en cuenta. Era el momento de la impunidad más absoluta en este país, nadie quería meterse con el Partido Popular. Aquello se sobreseyó de mala manera y quizá fue como decir: bueno, a lo mejor esta segunda oportunidad, si lo hago bien, al menos podré decir que algo bien he hecho. Todos hacemos cosas buenas y cosas malas y pensé que esto sería una forma de hacer las cosas bien y así tomé esa decisión. Y para adelante.

Francisco Correa va diciendo ahora que usted es un traidor, un amigo que le ha traicionado…

Yo no tengo nada que decirle al señor Correa. Si no has hecho nada malo, como le dije el otro día al entrar en el juicio, no tienes que temer nada. Si dices que te he traicionado estás reconociendo que has hecho cosas malas, que has cometido muchos delitos. Yo no me sentía especialmente bien, tenía una relación muy cercana con Francisco Correa y no me sentía bien grabándolo, lo tengo que decir. No era un momento en que yo me sintiera bien, pero lo tenía que hacer. Muchas veces, en las grabaciones está, le digo a Correa que lo deje todo, que tiene mucho dinero, que para qué seguir, pero ellos tenían esa ambición. Le repito que funcionaban con esa sensación de impunidad absoluta, con jueces, con policías, con políticos. ¿Le he traicionado? Si cumplir la ley y obedecer la ley y hacer lo que te manda la ley es traicionar, pues sí, le he traicionado sin duda alguna.

El día del juicio, cuando se sienta a su lado en el banquillo de los acusados… ¿cómo es ese momento?

Paco es mucho de miradas, ¿sabe? Le gusta mucho intimidar con la mirada…

Hombre, es don Vito…

¡Don Vito, claro, claro! Él nunca me intimidó, la verdad es que nunca me intimidó, yo creo que esa era una de las cosas que más le gustaba de mí. Yo siempre le fui de frente, cuando todo el mundo se callaba y bajaba la cabeza porque estaba diciendo algo que no tenía razón yo siempre le contesté, le eché cara a las cosas, yo nunca le tuve ningún miedo especial ni muchísimo menos. Y el día del juicio fue un momento más bien duro. Una persona que realmente ha estado dos años de su vida haciendo todo esto… y no solamente es este juicio, es que hay como doce o catorce piezas separadas, todas salen de Gurtel, tanto Púnica como papeles de Bárcenas, como todo lo de Valencia, como lo de Castilla León, como lo de Jerez, todo eso sale de mi denuncia. Sentarme al lado de toda esta gente es un momento duro, ya lo he dicho en alguna que otra ocasión que estoy absolutamente orgulloso de estar donde estoy, porque si no lo hubiera hecho no estaría ahí. Es una equivocación por parte de la fiscal dejarme sentado en el banquillo pero también es un aviso a navegantes: que quien se mete con ellos, con el PP, la paga. No solamente soy yo, ya sabe que muchos denunciantes de corrupción lo están pasando mal, a unos se les expulsa del Ejército, a otros se les persigue, se les echa de los ayuntamientos. Tenemos el país que nos merecemos. Lo digo muchas veces: no me siento nada especial. Alguna vez he hablado con otros periodistas de Centroeuropa, Holanda, y me dicen que en esos países yo sería un ciudadano normal y corriente y aquí soy un traidor. Es el país que tenemos y seguro que usted, desde su punto satírico, seguro que lo ve  mejor que nadie: que tenemos el país que nos merecemos.

Cuando ya tiene todo el material grabado se va al juzgado…

A la Policía primero, a la Policía…

A la Policía, y en ese momento empieza el infierno, todo el PP se echó sobre usted, le insultaron, le llamaron chorizo, le destrozaron la vida…

Afortunadamente tengo mi puesto de trabajo de funcionario que me lo quieren quitar, porque me piden penas de inhabilitación para que me quede sin empleo y que no tenga qué comer. Como digo muchas veces, yo soy una persona civilmente muerta, cuando voy a cualquier sitio a pedir trabajo, ya lo he intentado varias veces, y digo que soy abogado, y que tengo un máster, que tengo idiomas, y ven mi nombre y saben quién soy, evidentemente no soy ninguna persona interesante para ninguna empresa porque puedo ser conflictivo. Piensan que si he sido capaz de hacer eso con el PP qué no haré con ellos… A partir de ahí, no lo he pasado nada bien, ni yo ni mi familia. Un día a mi mujer la sacaron de la carretera cuando iba conduciendo. Es muy doloroso, muy doloroso, y luego mucha prensa tiene intereses con el Partido Popular y sus administraciones públicas y se han dedicado a denigrarme: matando al mensajero se mata el mensaje. Si algo puede quedar de todo esto es que una simple persona sencilla, normal, corriente, puede poner en un brete a todo un Partido Popular con toda la carga de poder que tiene ese partido. Ellos tienen el poder judicial, tienen a la Policía, tienen a los grandes medios de comunicación, todas las grandes empresas, te enfrentas a un Goliat, pero lo he hecho convencido siempre, he tenido a mi lado a la única persona que me importa en este mundo, que es mi mujer, y con eso me puedo enfrentar a cualquier cosa.

Y recibieron amenazas… ¿Tuvo miedo por su familia?

Muchas amenazas…

Les llamaban por teléfono, les perseguían desconocidos…

Sí, llamadas telefónicas, provocaron que mi mujer tuviera un accidente de coche, una noche llamaron diciendo que la próxima vez se caería con la niña desde un barranco muy alto, la persiguieron, hacían que se viera claramente que la perseguían, fueron hasta los colegios de los niños. Ten en cuenta que Gurtel tenía políticos muy importantes del más alto nivel, pero si das un repaso a las megaempresas que han caído con Gurtel te encuentras con cientos de miles de millones que se han ido al traste. Ten en cuenta que Dico, Martinsa Fadesa, FCC, Martínez Núñez, todas esas empresas han caído por mi denuncia, había mucho dinero. La mafia muchas veces está más en el poder económico que en el político. Claro que lo hemos pasado muy mal sin duda ninguna.

Porque esto es mafia, ¿no?

Hombre, (ríe)…

Quiero decir que no es una mafia como la italiana pero…

Correcto, correcto, no es una Cosa Nostra, pero claro que es una mafia. En todo, y lo están demostrando con la propia actitud de los que están encausados. Mafia es tener a Trillo de embajador en Londres, no solamente por lo del Yak-42 sino también por Gurtel, metió la zarpa, presionó a los trabajadores de una empresa de Milano para que dijeran que no conocían al señor Camps… Claro que es una mafia.

¿Eso lo hizo Trillo?

Claro, Trillo estuvo en Milano, creo recordar, o en la sede de las empresas de Milano, charlando con la gente que había atendido al señor Camps o que sabían algo del señor Camps, aleccionándoles de lo que tenían que decir, de lo que no tenían que decir, cuando se presentó el PP como parte afectada por el caso, y le recuerdo que fue expulsado como acusación particular porque lo que estaba haciendo era meter palos en la rueda de la Justicia. Si eso no es una mafia pues vale, el problema es que nadie se ha atrevido a juzgar al Partido Popular con la ley de partidos políticos. Si se hubiera hecho pues sería un partido al nivel de HB, estaría expulsado de la democracia. No es un partido demócrata, es un partido que siempre ha luchado contra la Justicia. Acuérdese de aquello que decían al principio del caso Gurtel, que no era un caso del PP, que era un caso contra el PP, que nadie lo podrá probar, lo del amigo Bárcenas, y que tenemos un presidente que conocía perfectamente todo lo que estaba pasando en Arganda, en Majadahonda, todo lo que hacía el señor Correa, y lo tenemos de presidente del Gobierno. Si eso no es mafia, si eso no es repugnante, luego nos hablan de Venezuela y de otros países, y yo me río bastante cuando oigo todas esas cosas.

¿Se arrepiente de haber colaborado con la Justicia?

Lo volvería a hacer. No me arrepiento porque yo en el fondo con quien he colaborado es con el futuro de mis hijos, con el futuro de los hijos de mis amigos, con mi propio futuro, he colaborado con mi conciencia, con mi bienestar, porque muchas veces la gente, desgraciadamente, tiene una idea de la corrupción como que es un delito que no les afecta. La corrupción mata: lo estamos viendo ahora con el Yak. Tú te corrompes y corrompes a las instituciones y al final de la cadena se mata. Y cuando se roban miles de millones de euros pasa que al final faltan policías, faltan ambulancias, faltan médicos, faltan logopedas para los niños y todo eso son delitos muy graves. La gente muchas veces no se para a pensar.

Da la sensación de que en España los testigos protegidos por casos de corrupción no están tan protegidos como debieran. En todo este proceso, ¿se ha sentido abandonado por la Justicia?

Bueno, es que no existe la figura del testigo protegido. A día de hoy, que yo sepa, no existe esa figura. No hay un estatuto del testigo protegido, hay medidas provisionales, de hecho el otro día fue un testigo protegido de un caso muy importante en España a saludarme a la sala, a interesarse por mi estado, es una persona que ha estado durante 25 años con escolta, con una casa y un sueldo pagado por el Estado. Si yo hubiera querido ser testigo protegido mi situación hubiera sido otra. Pero es que no tengo nada de lo que protegerme ni nada con lo que hacer un trato con la Fiscalía porque yo no he hecho nada ¿entiende? Pero sí es verdad que tendría que haber un estatuto para las personas que denunciamos de buena fe, no aquellos que quieren denunciar como pasaba antes ¿se acuerda? cuando la gente denunciaba por Hacienda y le daban un dinero… No, no, en mi caso no se trata de eso, pero sí hay que tener un cuidado con este tipo de personas, más que nada porque otros que vendrán detrás y quieran denunciar dirán: ¿y para qué voy a meterme yo en esto? ¿para acabar como acaban estas personas? El problema es que no les interesa a los partidos políticos. Al PP, al PSOE, estas cosas no les interesa. Especialmente al PP, que lo tiene todo en su mano, tienen al presidente del Tribunal Constitucional, que fue miembro del Partido Popular, tienen a la inmensa mayoría de jueces y fiscales que están nombrados por ellos, tienen a los policías, es decir, que nominalmente somos una democracia pero realmente nos falta mucho para tener un verdadero país de libertades.

Porque aquí el que paga el plato roto de la corrupción es el que se atreve a denunciarla…

Correcto, efectivamente, este es el mensaje que ellos siempre lanzan. Tú denuncias pero tú vas para adelante, y te hacen la vida imposible y no vas a trabajar más y tus hijos lo van a pasar mal, es la política que ellos siguen, como con sus muertos: los muertos suyos son los que valen, mientras los del Yak, los del tren Alvia, los del Metro de Valencia son de segunda. Tenemos una sociedad que está rendida a los valores liberales judeocristianos y en ese ámbito nos movemos y el que se sale de ahí, el que denuncia, ya dirán de él que algo tendrá que esconder o que no ha pillado lo suficiente y por eso lo hace… Pero bueno, ¿he denunciado o no he denunciado? ¿Tenemos trece macrojuicios inmensos en los que se va a dilucidar una corrupción sistémica o no? Tenga en cuenta que a mí se me ha acusado de haberme quedado con 32.000 euros…

Esa es la acusación formal contra usted, pero algunos medios de comunicación aseguran que es más dinero, ¿es una campaña orquestada contra usted?

Es incierto, es incierto, son 32.000 euros, le puedo pasar el escrito de las fiscales con lo que se me acusa. Era concejal de Planificación Urbanística de Obras de Majadahonda y 32.000 euros salen a cuatrocientos euros al mes durante el tiempo que estuve. O sea que aparte de corrupto soy tonto, si me acusaran de haberme llevado 32 millones de euros pues hombre… Claro que hay una campaña difamatoria, no les interesa la verdad, a nadie le interesa la verdad. Lo que pasa en este país es que tú difamas, tú dices cosas, y ya está. Yo le puedo decir que desde el año 2005 llevo ciento diez juicios contra el Ayuntamiento de Majadahonda ganados en el Constitucional porque se pisotearon mis derechos constitucionales. ¿Alguien ha sacado eso? ¿Alguien sabe eso? El señor alcalde que hizo eso, que le va a costar un dinero a las arcas municipales, sigue de alcalde, nadie le ha dicho nada. Aquí, pisotearte tus derechos constitucionales no cuesta nada si lo hace un alcalde. Es inaudito, y nadie habla de eso, nadie habla de las ciento veinte multas que llevo soportadas por el puñetero coche del señor Correa, que lo puse a mi nombre solamente para que la Justicia viera que este tío no tenía nada a su nombre, que todo lo hacía con intermediarios o testaferros. Y le pedí al señor Pedreira, que era juez en el año 2010, que por favor hicieran algo, porque me estaban llegando multas de este señor, simplemente un auto, una providencia a Tráfico para decir que el verdadero propietario era él. No hicieron nada.

O sea que usted ha estado pagando las multas del señor Correa…

¡Siguen viniéndome, siguen viniéndome, la semana pasada me ha llegado otra, llevo ya ciento veintisiete multas! El señor Cascos se querelló contra mí porque dije no sé qué y el señorito se enfadó y cuando le gano el juicio encima no le meten ni las costas. Porque claro, claro, ¡el señor Cascos cómo va a pagar costas! Y así intimida a todo el mundo que quiere. No es que esto sea un calvario, es que es una ruina además. Gracias a dios tengo a Ángel, que es mi abogado, que no me cobra nada y que está más metido en la lucha contra la corrupción que cualquier persona. Quiero decirle que esto es un pasaje para la historia, de cómo se escribe la historia y cómo es la verdadera historia.

E incluso Hacienda le hizo la vida imposible…

¡Hacienda me ha hecho durante los últimos años cuatro inspecciones a una persona que tiene un puñetero sueldo de funcionario!

Porque ahora mismo es usted mileurista…

Bueno, gano algo por encima de los mil euros, soy funcionario del Ayuntamiento de Madrid, soy jefe de equipo y me llevo a casa mil trescientos cincuenta netos, mil cuatrocientos euros. Pero no solamente eso, sino que a mi familia política también la han perseguido, a sus negocios, es lo que toca y esta es la democracia que ellos dicen que tenemos.

De la caja B del partido, ¿se sabe todo? ¿Cuánto dinero ha podido mover esa caja B en sobornos, comisiones y dinero negro que iba al bolsillo de los implicados?

Hombre, los papeles que ha sacado Bárcenas son pecata minuta. Ahí no sé cuánto dinero hay pero vamos, estamos hablando de cientos de miles de millones de euros adjudicados a toda esta gente. Y en los papeles hay dos o tres millones, si llega. Pero bueno, no pasa nada, el señor Rajoy estuvo cobrando un sobresueldo del partido, miles de euros, y aquí nadie dice nada. Y por 32.000 euros te piden seis años de cárcel. Bueno, pues es la democracia que tenemos y el problema no es ese, el problema es que una gran parte de los españoles siguen prefiriendo que les gobierne un partido absolutamente corrupto y cuyos dirigentes estuvieron en el momento peor de la corrupción. ¿Quién nos dice que no siguen siendo corruptos? Pues algún santo de los que tanto adoran estos. Yo cuando veo todo esto me digo que ya he hecho todo lo que tenía que hacer. A mí no se me puede pedir más…

¿Habrá más de una caja B?

Bueno, había una en Valencia, la de Madrid… el problema es que es muy difícil investigar, tenga en cuenta que al final es como una secta, son una secta, si algún valiente sale o algún policía se atreve a investigar es posible que salga una caja por cada comunidad autónoma, una por cada municipio, una por cada sitio donde haya un político del PP…

Una en cada barrio o distrito…

(Ríe) Sí, sí, en cada sitio…

A Luis Bárcenas no lo ha llegado a conocer personalmente…

No, no, bueno, en el partido nos hemos cruzado un montón de veces pero nunca he tenido una conversación con él, ni siquiera en el juicio.

Entonces de tirar de la manta, ya nada…

¡Pero es que él nunca ha tirado de la manta! Él lo que diga o haya dejado de decir son cosas ya pasadas, que ya no se pueden juzgar, toda la culpa era del otro tesorero, del señor mayor que está gagá, que ni siquiera puede acudir al juicio, al final son cosas como lo de Correa: yo le llevaba, yo le llevaba… Sí pero ¿qué? ¿De qué obra exactamente? Al final, la estrategia de ellos es confundir. No ha tirado nunca de la manta ni va a tirar. De hecho ya ve las últimas declaraciones de este hombre: que al parecer la caja B no tenía nada que ver con el Partido Popular. ¡Pues chico…! Los señores que llevan corbata y traje y buenos zapatos y esquían y montan en helicóptero son así todos. Todos van a hacer sus negocios, todos van a intentar enrollarlo todo, a liarlo todo, y al final siempre hay algo que se resiente que es la verdad. La verdad es la que está en mis cintas, en esas cintas hay verdad, y en mi denuncia, esta es la verdad, otra cosa es hasta dónde se pueda llegar…

Además hay un pacto de silencio entre los abogados de Bárcenas y los del PP…

Yo creo que entre ellos va a haber un buen rollito…

Es decir, que nunca sabremos lo que pasó…

Nunca, nunca… Podemos ver como en un iceberg. Una parte de ocho, a lo mejor, y con suerte. Un diez por ciento, un doce por ciento… Nada, nada… De hecho, ¿quién está sentado en el banquillo? ¿Quién va a declarar? ¿Por qué no ha ido a declarar don Mariano Rajoy? Es que no lo entiendo, no me cabe en la cabeza. Es que este señor dijo que a él le dijeron lo que estaba haciendo el señor Correa en Arganda y que lo echó de Génova. Y que lo dejó en Valencia, lo dejó en Madrid… Bueno, pues que vaya y lo declare. ¿Por qué no va la señora Cospedal, que contrató con la trama cuando estaba en la Comunidad de Madrid? ¿Por qué no va el señor Cascos, que el señor Correa dice que le dio la cuenta de Aena porque eran muy amigos? ¡Coño, es que al final la Justicia es muy cobarde! Me hace gracia escuchar al juez decano decir que estamos luchando contra la corrupción. ¿Pero cómo que está la Justicia luchando contra la corrupción? Si no es por mí ¿en qué estarían todos estos jueces trabajando? En cómo llegar al Supremo, porque parece que es lo único que les interesa…

O sea que lo de los sobres del PP es como lo de las meigas, que haberlos haylos…

Haberlas haylas, lo que pasa es que hay muchos intereses, nadie va a dar la cara por nadie. Todos van a estar muy calladitos. ¿Por qué Pío García Escudero no está, si dijo que le habían regalado un reloj y ha cogido sobres de esos? Es que es inaudito, es inaudito… Y yo, el que denuncia, está sentado en el banquillo, es una vergüenza. Le repito que no me importa, que estoy orgulloso de estar ahí sentado y me defiendo y me defenderé siempre, no necesito nada ni a nadie, pero ¿por qué no está toda esta gentuza? Es que fíjese dónde están las personas que le digo: presidente del Gobierno, ministra de Defensa, presidente del Senado… ¡Coño! ¿Este es el partido que va a renovar y a regenerar la corrupción? Hombre, por dios. Lo que pasa es que de vez en cuando me desahogo con personas agradables como usted…

Gracias por la parte que me toca…

Es que tengo que decir estas cosas, es que es la verdad, es que es la verdad. Y la gente les sigue votando y les votarán durante muchos años. Mire Cascos con todo lo que tuvo… Y siguió ganando y lo ganó todo. Y si volviera hoy posiblemente ganaría también…

Se ha echado mucha tierra encima del caso Gurtel…

Hombre, sí, sí… Lo que pasa es que se le ha dado mucho bombo en el sentido de que parece que son unos megaladrones pero los ladrones de verdad, los que permiten de verdad que estos trinquen, no están sentados en el banquillo. La única que va a ir a declarar es Esperanza Aguirre. La única. Tiene ese desparpajo que le importa un bledo mentir como miente ella. Y esa va al infierno, si hace falta, a declarar. Pero vamos, le repito que hay gente con una responsabilidad absoluta en el tema de la corrupción y cuando menos tenían que haber ido a declarar en calidad de testigos. Mínimo como testigos, eso mínimo…

¿Cómo es la vida de José Luis Peñas hoy?

Intento que sea lo más tranquila posible en el entorno familiar. Es difícil, es difícil, pero bueno, los niños, dentro de lo que cabe están en un entorno normal, en el colegio a veces uno le dice una cosa, otro le dice otra, son pequeños… Tengo una hija de catorce y otra de ocho años y dentro de lo que cabe los he intentado proteger lo máximo posible. Por las mañanas me levanto muy pronto, llego a las siete al trabajo, voy en bici, intento servir al público con mi plaza de funcionario, sirviendo a todos los madrileños, y por la tarde estoy dedicado básicamente a preparar mi defensa. Ya he declarado, pero estoy preparando el tema de testigos y tal… E intentar que todo esto, dentro de lo que cabe, sea una parte más de mi vida, porque lo es, pero que no sea una cosa primordial. Intento ser feliz dentro de lo que se puede, con mi mujer, mis hijos y la gente que me quiere.

Su estrategia de defensa entonces es intentar minimizar los efectos de la pena en la medida de lo posible…

La estrategia es salir absuelto completamente. Las fiscales han hecho un magnífico trabajo pero en cuanto a mí se han equivocado de parte a parte y de hecho hay cosas que son absolutas mentiras en el escrito. Lo saqué a relucir, las fiscales lo vieron, la sala lo ha visto y mi estrategia por tanto tiene que ser salir absuelto, que es lo que me merezco porque yo no he hecho nada. Contesté a todas las partes, a las fiscales, a las acusaciones y a todas las defensas, porque yo no tengo nada que esconder, no como hacen todos los demás. He contestado a todo el mundo y espero que si realmente existe una justicia se me tenga que absolver. Es más, he de decirle que posiblemente se me tendría que indemnizar. Pero bueno, eso ya sería para nota…

Porque considera que ha hecho un buen servicio a la democracia…

Bueno, algo sí que hemos hecho, la falsa modestia es ridícula muchas veces. Yo creo que hemos hecho algo que muy poca gente haría.

¿Pero tiene miedo de que la sentencia sea dura con usted? ¿De que haya un castigo severo?

Me piden seis años y medio de cárcel… Hombre, la posibilidad cabe, pero no la contemplo, de verdad que no, porque sería una sentencia absolutamente ridícula.

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@jantequera8

 

1 Kommentare

  1. José Luís Ruiz Castillo dicen

    Es indignante que la persona que ha puesto al descubietto toda la corrupción del gobierno, corrupció drl estsdo, sea tratada como un delincuemte y los verdaderos delincuentes sean premiados
    Y multitud de ciudsdamos ofreciendole sus votos al PP.

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