Alfredo Piermattei, Humor Gráfico, Número 66, Opinión, Tonino Guitián
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Lo que debes hacer antes de morir

Por Tonino Guitián / Viñeta: Alfredo Piermattei. Viernes, 16 de diciembre de 2016

@toninote

Muchas personas que han estado a punto de morir, ya sea por un accidente o por una grave enfermedad, suelen cambiar radicalmente su forma de vida una vez restablecidas. Aseguran que superar una situación cercana a la muerte equivale a nacer de nuevo y que no merece la pena vivir una vida que no les satisface. Lejos de parecer un tópico, a la hora de hacer balance, una gran parte de la población mundial no está satisfecha con la vida que ha desarrollado. Según podemos leer en el blog de Javier Malonda, los motivos de esta insatisfacción, además, suelen ser casi siempre los mismos. Esta bitácora recoge un artículo escrito por Bonnie Ware, una mujer que durante muchos años ha trabajado en una unidad de cuidados paliativos, atendiendo a enfermos terminales. Su trabajo, titulado Regrets of the dying, algo así como Los lamentos de los moribundos, recoge los cinco motivos más comunes de arrepentimiento de aquellos que están a punto de morir y que se ha encontrado a lo largo de su vida:

1.- “Desearía haber tenido el coraje de vivir una vida fiel a mí mismo, no la vida que otros esperaban de mí”: Se trata del lamento más habitual de todo, ya que al hacer balance de su vida muchas personas descubren que no han llegado a cumplir una mínima parte de sus sueños. En muchas ocasiones, esto se debe a que optaron por hacer lo que creían que debían hacer, en lugar de lo que realmente querían.

2.- “Desearía no haber trabajado tan duro”: Es el lamento más frecuente entre los pacientes de sexo masculino, que desearían haber pasado más tiempo junto a su familia viendo crecer a sus hijos, en lugar de en su puesto de trabajo.

3.- “Desearía haber tenido el coraje para expresar mis sentimientos”: Aquellos que reprimieron sus sentimientos para no enfrentarse a quienes los rodeaban se lamentan de haberse conformado con vivir una existencia mediocre y amargada, en la que no eran ellos mismos.

4.- “Desearía haberme mantenido en contacto con mis amigos”: Al igual que muchas personas se arrepienten de haber descuidado a sus familias, es muy frecuente lamentar no haber cuidado lo suficiente de aquellas amistades verdaderamente importantes. Lamentablemente, cuando se está muy cerca de la muerte es imposible recuperar el tiempo perdido.

5.- “Desearía haberme permitido ser más feliz”: Se trata de un reproche sorprendentemente común que se hacen aquellas personas que prefirieron engañarse a sí mismos y continuar con unas existencias en las que ya no eran felices, en lugar de enfrentarse a su miedo a cambiar de vida. Para quien está en su lecho de muerte, hacer balance sin pensar en lo que los demás puedan pensar de él, puede resultar un ejercicio muy frustrante. Para todos los que todavía están a tiempo de cambiar sus vidas, puede ser una buena forma de corregir lo necesario para, llegado el momento, morir satisfechos con su existencia.

Patrioterismos. Los mismos que no van a a ver una película de Trueba por decir que no se sentía “español” supongo que no irán tampoco al fútbol mientras haya tanto jugador defraudador de Hacienda llevándose la pasta al extranjero, ¿no?

El racismo. Así, para entendernos sin banalidades de tertulianos: hay negros católicos, blancos musulmanes, indios ingleses, árabes cristianos, ingleses negros, negros protestantes, ingleses musulmanes, latinos católicos, negros latinos, musulmanes asiáticos, judíos negros, gitanos católicos, indios americanos, belgas flamencos, turcos alemanes, homosexuales católicos, mujeres peludas ateas…

De entrada salida. Si uno comprende que la soberanía militar se perdió aquel día que decidimos permanecer en la OTAN por referéndum consultivo no vinculante, entiende con más facilidad la pérdida de soberanía económica a manos de los intereses del mercado actual y sus pompas y sus obras.

La foto, aquella en que el llorado Gadafi, cuando era bueno, le regala un caballo árabe a Aznar. ¿El nombre del caballo? El rayo del líder. A digerir se ha dicho.

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