Humor Gráfico, Igepzio, Marjo Garel, Número 64, Opinión
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Rumpelstiltskin Trump

Por Marjo Garel / Ilustración: Igepzio. Viernes, 18 de noviembre de 2016

MARJO GAREL

@Marjo_Garel

Trump promete deportar a tres millones de inmigrantes y construir un vergonzoso muro, que aislaría México de EE.UU, obligando a pagar su coste al Estado mexicano, “colindante” con el español, según nos colocó en su mapa mental.

De la misma manera, durante su campaña, lanzó promesas como la de obligar a pagar a Europa por mantener su seguridad y hacerla más independiente respecto a la defensa (quizás aquí vaya bien lo que voté en su día, el “No a la OTAN” y, sí, ni sirvió entonces, ni ahora, pero permítanme el derecho al pataleo).

¿Eliminará las vacunas en EE.UU? Niega que sean necesarias, y que todo es invento de la comunidad científica. ¿Romperá los pactos que contribuyan a frenar el calentamiento global, que niega exista y que todo está hecho, para beneficio de China? A su vez, con ello, ¿pretende romper también los acuerdos firmados con esa potencia? ¿Conseguirá impedir la entrada y/o expulsará a los musulmanes del país?

Son tantas las promesas hechas en campaña que parece imposible enumerarlas en un solo artículo, quizás en la Enciclopedia Británica… Pero a todo esto, ¿qué sabemos de Trump los que solo lo conocíamos por las referencias de esta susodicha campaña? Poco más que su difícil peinado, nido de pájaros al revés, que el viento estira sobre los ojos y cualquier día lo deja ciego.

Verdaderamente, en todo el tiempo anterior a los mítines, solo había escuchado el nombre de Ivana Trump debido a su suculento divorcio con este señor, más que por méritos propios del político. Pues hete aquí que Trump, que tanto odia a los inmigrantes que llegan a EE.UU, desciende en tercera generación de un inmigrante alemán y en segunda de su madre, que fue una inmigrante escocesa nacida en la isla de Lewis, en el norte de las Hébridas Exteriores. El abuelo paterno  tenía un apellido anodino Drump (en cuanto pudo, lo cambió por el de Trump, que significa “triunfo”). Su nombre, Donald, bien pudo ser un homenaje a Disney y a su personaje, Donald Duck, nacido para el público 16 años antes. Pero si en lugar de venir al mundo un 14 de junio de 1946 lo hubiese hecho un año y medio más tarde, podría haber llevado el de Scrooge o Gilito, que por esas fechas debutó el tío McPato, a quien se le parece como un calco en lo que al apego al dinero se refiere. Él pretende que paguen los demás y en el debate con Hillary negó pagar al fisco, aunque a la salida se desdijo…

En un principio estudió en Forest… Hill (nada que ver con Forrest Gump, ¡eh!) de donde debido a su conducta, a los 13 añitos, lo expulsaron y se vieron forzados a enviarlo al mismo tipo de Academia que a JoseFer, sí, pero mientras este iba a la de Florida, Donald, lo hacía en la Academia Militar de Nueva York. Continuó en la Universidad de Fordham, en el Bronx, y posteriormente en la Escuela de Negocios Wharton de la Universidad de Pensilvania, donde se graduó en 1968 con un Bachelor of Science en Economía. La obtención de un título de Bachelor of Science exige que el estudiante haya seguido la mitad o los tres cuartos de los cursos en materias científicas, ciencias naturales, física o en matemática, siendo el resto una educación general. ¿Entraría la geografía en estos?

Después, inmerso en los negocios familiares, y con distintos resultados, no siempre beneficiosos, amasó una fortuna acorde al apellido elegido por su abuelo. Convirtió en oro todo lo que tocaba, como un renovado Rumpelstiltskin del cuento alemán, aquel que hacía que hilaran para él. Aquí ha sido Hillary la que parece que ha hilado a su pesar y, como la princesa del cuento, para su triunfo.

¿Está preparando sus hordas para entrar cual Atila arrasando todo el Estado de Bienestar que con tanto trabajo, e incluso sangre, consiguió la ciudadanía, siguiendo, aún sin saberlo, a Friedrich Hayek? De momento se intuye la llegada a su equipo de sus hijos e Ivana, su primera exesposa, ya le ha pedido ser embajadora en la República Checa. Mucho me temo que al frente de la OTAN nombre a Putin, porque está más cerca de Europa y tendría menos gastos.

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Igepzio

@Igepzio

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