Francisco Cisterna, Humor Gráfico, Iñaki y Frenchy, Número 60, Opinión
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El parto de los montes

Por Paco Cisterna / Viñeta: Iñaki y Frenchy

Francisco Cisterna

Francisco Cisterna

Investir a un candidato con la dignidad de presidente del Gobierno de España se ha convertido en una empresa-trajín tan ardua como vestir a Donald Trump de mariachi mejicano. Sin pistolas, claro, porque DT es capaz de montar un Álamo o un 2 de mayo en pleno corazón de Acapulco y jorobarle las vacaciones tercermundistas a su distinguido electorado. De electorado y vacaciones también saben mucho nuestros políticos principales. Llevan casi un año dedicados, íntegramente, a encontrar acomodo en el surrealista camarote de los hermanos Marx, que ya huele a huevo duro a punto de pudrirse.

INTERIOR DíA. PASILLO DE UN CRUCERO DE RECREO

Donald T aparece vestido de charro mejicano y se encuentra con Mariano, ataviado con levita negra, puro y bigote, que acaba de salir de un camarote. Dentro quedan Pedro, Pablo y Albert escuchando detrás de la puerta.

MARIANO. ¡Camarero!

DONALD T. ¿Cómo sabe que soy el camarero si voy vestido de mariachi?

 MARIANO. Por la bandeja que lleva debajo del brazo.

DONALD T. (Contrariado.) Tiene usted razón. Yo pedí una trumpeta, pero en atrezo me endosaron la bandeja.

MARIANO. No disimule, amigo. No tiene usted cara de extra.

DONALD T. (Cariacontecido.) Asombroso. Ha vuelto usted a acertar. Hace seis meses que nos congelaron la paga extra.

MARIANO. (Indignado.) ¿Pero qué clase de crucero es este que en lugar de congelar las verduras congelan los salarios de los camareros?

DONALD T: Uno de Viajes Marsans.

MARIANO. (En tono amenazador.) Nada más llegar a puerto me quejaré a Gerardo. Por cierto, ¿sabe usted cuál es la próxima parada? No recuerdo si he dejado encendido el gas en casa de mi suegra.

DONALD T. (Muy interesado.) Y si Gerardo no está en casa, ¿qué hará usted?

MARIANO. Me quejaré a la chica del servicio. Tengo debilidad por las chicas que rinden sus servicios en casa de los amigos.

DONALD T. (Romántico.) Yo también tengo debilidad por esas chicas…

MARIANO. (Burlón.) No creo que se fijen en usted… con esa indumentaria que lleva.

DONALD T. (Esperanzado.) ¿Usted cree…? Entonces le pediré a vestuario que me  disfracen de Brad Pitt.

MARIANO. (Tajante y concluyente.) Déjese de tanto cine y vamos al argumento. Tome nota. Quiero que me traiga un pacto con Ciudadanos y con el PSOE.

PABLO. (Desde el interior del camarote.) ¡Y también dos huevos duros!

MARIANO. (Mirando contrariado al camarero-mariachi.) Y anote también dos huevos duros.

CAMARERO-MARIACHI. (D. Trump.) ¿Cómo desea el pato: hecho, muy hecho o quemado?

MARIANO. Lo suficientemente cocinado para que no salga volando como la última vez.

ALBERT. (Desde el interior del camarote.) ¡Y también dos huevos duros… con alas!

Mariano y el camarero-mariachi se miran con extrañeza y después fijan la vista en la puerta del camarote.

MARIANO. (Con inquina.) ¡Y también dos huevos duros con alas!

CAMARERO-MARIACHI. (Preguntón.) ¿Las alas son para volar o a la plancha?

MARIANO. Nunca he visto volar un pato con las alas fritas, amigo.

CAMARERO-MARIACHI. (Perplejo, pero sumiso.) ¿Desea algo más?

MARIANO. (Pensativo.) Ya que se pone, tráigame un pacto con Ciudadanos en Galicia ¡A miña terra calidade!

ALBERT. (Desde el camarote.) ¡Y también un queso de tetilla… y dos huevos duros!

MARIANO. (Contrariado, mirando al camarero-mariachi.) Ya lo ha oído, dos huevos duros y un queso de tetilla.

CAMARERO-MARIACHI. Lo siento, señor, pero no tenemos nodrizas en la cocina.

MARIANO. (Sorprendido.) ¿Me está usted diciendo que crían a los quesos con leche de vaca? ¡Me volveré a quejar a Gerardo! Nunca lo hubiera sospechado… con lo que le gusta chupar de la tetilla.

PEDRO. (Desde el camarote.) ¡Y también una pastilla de mantequilla de Soria!

CAMARERO-MARIACHI. (Anticipándose a Mariano.) Antes de que pida la mantequilla, debo advertirle que este crucero no hace escala en Soria.

MARIANO. Hace Rato que me lo imaginaba… Pues no sabe cuánto me  irrita. Pero me figuro que haremos en escala en Valencia, ¿verdad?

CAMARERO-MARIACHI. En Valencia sí, para visitar la catedral y al obispo.

MARIANO. ¿Cree que podré ver a Rus y a Fabra?

CAMARERO MARIACHI. Depende del horario de visitas.

MARIANO.  Tendré que preguntarle a Rita.

CAMARERO MARIACHI. ¿Alguna cosa más, señor?

PEDRO. (Interior camarote, con tono arrebatado.) ¡Y un pacto con Podemos y los nacionalistas a toda Costa Brava!

MARIANO y ALBERT. (Al unísono y en tono desapacible.) ¡Y también dos huevos duros!

CAMARERO MARIACHI. (Sumándose con alegría al coro.) ¡Y también un queso de tetilla!

MARIANO. ¡No, no, con eso es suficiente!

CAMARERO MARIACHI. No se preocupe, delo por hecho.

MARIANO. Si me consigue todo esto antes de que me jubile, amigo mariachi, le prometo a usted la presidencia de los Estados Unidos.

CAMARERO-MARIACHI. ¡Y dos huevos duros con beicon de Virginia!

PABLO. (Desde el camarote, toca con su bocina la Internacional Socialista.) Moc moc moc, moc moc moo-oc, moc moc mocmocmocmoo-oc…

ENCADENADO: EXTERIOR DÍA. COLEGIO ELECTORAL

Una multitud de personas alzan los brazos con las papeletas electorales en la mano.

MULTITUD. (Gritando a coro con algarabía) ¡Y dos huevos duros! ¡El mío poco hecho! ¡Yo lo quiero al cuarto de hora! ¡Para mí, sin sal! ¡Yo sólo quiero uno…, que son muy indigestos!

FUNDIDO A NEGRO.

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IÑAKI Y FRENCHY

@inakiyfrenchy76

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