Alfredo Piermattei, Humor Gráfico, Lidón Barberá, Número 59, Opinión
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Ministros de deportes quincenales

Por Lidón Barberá / Viñeta: Alfredo Piermattei

Lidón Barberá

@lidonb

Hace solo unas semanas, toda España era experta en piragüismo y prácticamente medio país podía explicarte por qué la regata en la que Marcus Cooper Walz consiguió la medalla de oro había sido perfecta. Algo parecido pasó con el badminton, siguiendo con pasión a Carolina Marín, sus gritos y los extraños movimientos de esa cosa que parece un salero hecho con plumas en clase de manualidades. Eso es lo que sucedió con ellos y con el resto. Sabemos un montón de gimnasia rítmica, de natación, de trial…

Nos intentamos autoconvencer y les contamos a los demás con cierta superioridad que siempre vemos el atletismo cuando lo ponen por la tele. “Cuando lo ponen”, claro. Que es una lástima que no hagan competiciones de piragüismo cerca de casa, con lo emocionante que es. Por no hablar de lo espectacular que nos parecen la gimnasia rítmica y la natación sincronizada… Durante quince días de verano, cada cuatro años.

A pesar de los buenos propósitos y de todo lo que queramos convencernos nosotros mismos y a los demás, cuando vuelve septiembre y empieza la liga de fútbol, se nos olvida que un día hubo algo en la tele parecido a un deporte diferente. Aparcamos durante unos años todo ese conocimiento de tertuliano y de experto en deportes minoritarios que adquirimos en un intensivo de dos semanas y, cuando sale la conversación en una cena con amigos, siempre recordamos eso de “no, si a mí me encanta el badminton/piragüismo/trial/ciclismo en pista (cada cual que elija lo que mejor se le adapte)”.

Lo mejor es que durante los Juegos Olímpicos y durante esas cervezas que coinciden con el horario de Río, no solo somos comentaristas, expertos y entrenadores: también somos ministros de Deportes, secretarios de Estadio y comisarios de la UE si es necesario. Todos tenemos un montón de ideas de cómo maximizar las inversiones para multiplicar las medallas. Todos pensamos en las cosas que se pueden hacer desde las escuela, en grandes pactos para que los deportes minoritarios tengan un hueco. Y de nuevo, nos lo creemos. Estamos convencidos de que ese deporte que ahora nos apasiona durante los dos días en los que es una posibilidad de medalla puede ser una mina de oro.

Y ahora, que estamos en septiembre y la vida vuelve a su rutina aplastante, ya tenemos demasiado con la vuelta al trabajo, los niños al colegio y las facturas por pagar del verano como para preocuparnos por buscar en un canal perdido, en streaming o en alguna web, ese europeo en el que el medallista olímpico equis también puede ser campeón. Además, justo ese día juega el Barça, qué pena.

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Alfredo Piermattei

@PiermatteiHumor

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