Entrevistas, Jose Antequera
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Ramón Lobo: “En España estamos haciendo un periodismo aburrido, de corta y pega y de declaraciones”

El escritor y excorresponsal de guerra Ramón Lobo. Foto: Joan Cortadellas.

Por José Antequera / Foto de portada: Sevilla Report. Viernes, 23 de septiembre de 2016

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  Entrevista

“A la guerra primero vas por aventura o porque estás averiado o en guerra contigo mismo, pero luego te das cuenta de que esa experiencia te está enseñando muchas cosas”. Ramón Lobo (Lagunillas, Venezuela, 1955) hace tiempo que ya no frecuenta la guerra. Se lo ha dejado. Y no porque la guerra sea mala para la salud o porque veas morir a otros compañeros de profesión o porque termines con un niño mal herido entre tus brazos sin saber cómo ayudarlo. Simplemente se acabó, fue una etapa de la vida en la que se desayunaba cada día con un bombardeo, un tiroteo en plena calle o una fosa común. Ahora, lejos ya de las balas y de las metrallas morales del alma, se dedica a escribir libros monumentales como Todos náufragos, retrato de una generación marcada por la guerra, la dictadura y la lucha por la libertad, un ensayo en el que, entre otras cosas, ajusta cuentas con los fantasmas del franquismo, entre los que está su padre, excombatiente de la División Azul. “Sí, mi padre, al que yo llamo Generalísimo Lobo, por el juego constante que hago entre él y el habitante de El Pardo. Era una persona muy estricta que no emitía cariño porque consideraba que eso era una debilidad y su única relación conmigo eran las bofetadas y los castigos. Para mí es como si no hubiera tenido padre”, asegura. Dice que no echa de menos la acción, ni las trincheras, ni viajar al culo del mundo en busca de una buena historia, porque ahora hace otras cosas interesantes. “Este libro me ha enseñado que el gran reportaje puede ser un camino muy interesante para explorar”, dice el periodista, uno de los afectados por la oleada de despidos en El País. Aquel día en que comprobó que en este maldito negocio del periodismo a uno ya no lo miden por lo que vale, sino por lo que cuesta, escribió en su cuenta de Twitter: “Estoy en la lista. Mi per­fil digi­tal y mi tra­yec­to­ria son insu­fi­cien­tes”. Croacia, Serbia, Kosovo, Bosnia-Herzegovina, Albania, Chechenia, Irak, Líbano, Argentina, Haití, Ruanda, Nigeria, Guinea Ecuatorial, Sierra Leona, Uganda, Congo, Zimbabue, Namibia y Filipinas, son solo algunos destinos de una larga lista de países en conflicto en los que el lobo de la prensa española puso su olfato y su genio para convertirlo en crónicas magistrales, piezas antológicas del periodismo español, ese periodismo que hoy, según el reportero, se ha convertido en un “aburrido corta y pega”.

Todos náufragos… ¿Por qué el título?

Porque creo que representa el naufragio colectivo de mi familia y de este país.

¿Más de tu familia, más del país?

A partes iguales, creo que el naufragio de mi familia tiene mucho que ver con el de este país y los que han sobrevivido al naufragio, que es mi caso por ejemplo, han quedado tan averiados como lo está este país. Yo creo que somos un país que no hemos aprendido fundamentos básicos de la democracia, que es por ejemplo la importancia de lo colectivo, que las papeleras son de todos, que no se mea en las calles porque estás meando en realidad en la casa de otro. No tenemos ese concepto colectivo y después yo creo que tenemos un problema, que se lo escuché una vez a un entrevistado de Évole en Dinamarca, y es que no tenemos un nivel de exigencia ética colectiva alto y por eso lo permitimos todo. En el fondo es porque somos un país en el que todos somos un poco cortillos, unos más, otros menos, y yo que procuro no serlo soporto muy mal la corrupción, soporto muy mal la gente que se cuela en las colas, la gente que no respeta a los demás…

Tu padre está muy presente en esta obra…

Sí, mi padre al que yo llamo Generalísimo Lobo, por el juego constante que hago entre él y el habitante de El Pardo.

Estuvo en la División Azul y te marcó para siempre…

Era una persona muy estricta que no emitía cariño porque consideraba que eso era una debilidad y su única relación conmigo eran las bofetadas y los castigos. No tengo ninguna duda de que me quería a su manera pero no supo quererme. Una de las cosas que trato de aprender en el libro es de dónde sacó ese almacén educativo: de su madre, que es mi abuela, yo creo que representa la España negra, la España de la Iglesia, porque era muy beata, y que ha hecho muchísimo daño a este país.

¿Le guardas rencor? ¿Te sentías huérfano?

Para mí, de hecho, mi padre es como si no lo tuviera, no sentía cariño, pero es falso porque en el fondo buscas algo fundamental que es el reconocimiento y si no te lo dan en la infancia, no te lo dan en los colegios, porque tenía fama de mal estudiante y todas esas cosas, ese reconocimiento me lo ha dado el periodismo. Ahora que he estado con Javier Bauluz me dijo oye ¿tú crees que somos así porque hacemos este trabajo o hacemos este trabajo porque somos así? Y yo le decía, tú no hagas muchas preguntas. Pero en el fondo creo que todos estamos averiados, y creo que de alguna forma hacemos este trabajo, entre otras cosas, porque siempre estamos buscando eso: el reconocimiento. Y de alguna forma seguimos librando un tipo de batalla, de guerra.

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Foto: Joan Cortadellas

No hemos superado la Guerra Civil…

Yo creo que sí la hemos superado, lo que no hemos superado son las consecuencias, los traumas, las heridas, todo esto quedó fijado de alguna forma por la dictadura, todas las metrallas morales, éticas y emocionales han quedado fijadas por la dictadura y los cuarenta años de democracia no han sabido quitarle ese barniz y tratar de curar realmente las heridas. Creo que el mayor fracaso de nuestra democracia es la educación.

¿Lo superaremos algún día?

No sé, una de las cosas que me gustaron después del 20D y que defendí muy en solitario es que yo no veía mal que Podemos se abstuviera permitiendo un Gobierno PSOE-Ciudadanos. Yo voté a Podemos. Pero por una razón, porque creo que la regeneración de este país tiene que ser transversal. Si la regeneración la hace solo la izquierda no vamos a ningún lado, la derecha no la va a hacer tampoco, es necesario que sea una regeneración transversal, es necesario que todo el mundo tenga claro que necesitamos otro tipo de país. Igual que es necesario reformar la Constitución y para eso es fundamental que esté el PP a bordo. Tampoco entendí muy bien la actitud de Rivera, cuando sabía que había un debate interno en Podemos, aunque ganaron los que pensaban que era mejor ir a nuevas elecciones, pero parecía que Rivera jugaba a que Podemos no aceptara eso. La misión de Rivera es regenerar la derecha y su comportamiento en los últimos tiempos ha dejado bastante que desear. Creo que tiene el mismo problema que Podemos y es que tienen prisa y ellos no deben tener prisa porque su recorrido es mucho más a largo plazo, su misión es mucho más compleja que ganar unas elecciones.

Sin embargo para construir un país nuevo hay que dejar atrás el país viejo que tenemos y la ley de memoria histórica parece que ha quedado en papel mojado…

Esa ley tenía que haberla hecho el PSOE en el 82, pero la Transición se hizo como se pudo, quizá con cualquier otro tipo de transición no hubiera habido transición, hubiera habido un golpe de Estado y además de verdad, pero creo que el pacto que hubo entre el franquismo reformista y digamos los partidos democráticos se rompe el 23 de febrero del 81. Y sobre todo cuando tienes 200 diputados, en octubre del 82, como tenía el PSOE, se tenía que haber hecho las cosas de otra forma. No digo que se tenía que haber detenido a gente para meterla en la cárcel por los crímenes del franquismo pero se tenía que haber depurado la Justicia, se tenía que haber aplicado la memoria histórica, haber buscado una verdad judicial, haber hecho una mesa de la reconciliación como hizo Sudáfrica con Desmond Tutú y todo eso nos hubiera ayudado a enfrentarnos con ello, porque la izquierda también cometió errores. Yo ahora discuto mucho con Emilio Silva, porque no tengo tan claro que tengamos que quitar todas la lápidas, tengo claro que el Valle de los Caídos no puede ser lo que es, y que no puede haber calles con nombre general  Yagüe  y cosas de estas pero a mí no me molesta el monumento al Alferez Provisional, que no sabía ni que existía. A mí lo que molesta es que falten monumentos, que falten lápidas, que falte memoria, si consiste en sustituir su memoria por la nuestra estamos en las mismas. Ellos a diferencia de Alemania e Italia ganaron la guerra, por lo tanto la situación es muy distinta.

Y luego están los muertos de las cunetas…

Yo creo que es fundamental sacarlos porque está en juego la dignidad no solo de ellos, sino de todos nosotros. No solo hay que sacar los muertos, hay que sacar las palabras. El día de mi cumpleaños fui a un entierro en Guadalajara y allí había un monumento con un ángel y muertos por Dios y por la patria. Ese lema es un poco antiguo, pero bueno, yo podría aceptar que quedara ese lema, ese ángel o ese pájaro, o lo que sea, pero lo que propuso hacer la ley de la memoria histórica es hacer un murete con los nombres de los mil fusilados que hay ahí enterrados y que casi todos son o maestros o alcaldes. Y el PP, que gobierna en Guadalajara, se negó. No te puedes negar, o pones el murete o quitas el angelito. Yo podría aguantar el angelito pero tiene que haber un murete. Eso no se ha hecho y eso se tenía que haber hecho en el 82. Cuando Zapatero aprobó la ley de la memoria histórica yo no estoy tan seguro que él actuara de una forma honesta o aprobó la ley en el último minuto para que los otros la deshicieran y así poder sacarlos en la foto. El PSOE tuvo muchos momentos para hacer la ley de la memoria histórica pero ya que está convendría cumplirla, y es más, las empresas que tuvieron trabajo esclavo de víctimas de las represalias deberían poner dinero para recuperar cadáveres. Pero empecemos por recuperar las palabras. Todavía estamos a tiempo.

No hay más que asomarse a las redes sociales para ver que las dos Españas están vivas, están ahí, por los comentarios que se escuchan parece que no falta mucho para que acaben matándose. ¿Qué opinas de esto, hay que regular las redes sociales con el Código Penal en la mano, como han hecho con las injurias contra la familia de Víctor Barrio, el torero muerto?

Es una chorrada que salga un tío en Twitter diciendo que apoya al toro tras la muerte de un torero. A mí no me gustan los toros pero me da pena que muera un torero. No me gustan los toros, primero porque puede morir un torero, y luego porque sufre un animal haciendo de su muerte un espectáculo nada edificante. Dicho lo cual, hay un sector de la izquierda, no sé si grande o pequeño, pero hay un sector supersectario, a los que yo llamo los norcoreanos. No saben leer. Esta gente lo que quiere leer es lo que ellos piensan exactamente, el que se desvía dos centímetros está descalificado totalmente.

La ortodoxia…

La ortodoxia. A esa gente hay que decirle: vamos a ver, léase usted la entrevista que le hice a la socióloga Belén Barreiro, en la que asegura que Podemos se ha sentado en la silla del PSOE. Igual ahí hay algo que le puede aportar una luz, o no, pero sobre todo puedes tener argumentos para decir: no estoy de acuerdo con esa señora por esto y por esto. Pero decir que esta señora es una socialista… Y además es gente que ni siquiera pone su nombre en el comentario que hace, se esconden en el anonimato. ¡Tú eres un cobarde! Este es un país formado por gente muy idiota, sinceramente. Y luego gente como el portavoz parlamentario del PP, que dice que los familiares buscan a sus muertos para cobrar, eso en Alemania sería delito. Aquí debería ser delito ese tipo de comentarios. Igual que las comisiones parlamentarias de investigación tendrían que ser judicializadas, para que la investigación tuviera valor judicial y que quien no se presenta pueda ir a la trena, quien mienta pueda ir a la trena… Y que sean comisiones no para echarse los trastos a la cabeza sino del tipo de las que ha habido en Francia con los atentados de París, donde se proponen soluciones. Una comisión de investigación sobre la corrupción debe proponer soluciones para evitar la corrupción o qué cambios legislativos o de procedimiento tiene que haber en todos los estamentos para que la corrupción se corrija. A mí se me ocurren dos: que toda la persona que deba dinero a Hacienda no pueda tener un contrato público en ninguna administración. Eso facilitaría bastante. O lo que decía Falciani, tienes que conseguir que los defraudadores tengan miedo de que les van a pillar. Pero para eso tienes que tener capacidad para pillarles.

Pero en cualquier caso volvemos a lo mismo, nos falta cultura democrática, educación…

Y es que este es un país que tiene bastante más energía de lo que parece, lo demostró el 15M. Y los jóvenes que parece que solo están en el botellón (nosotros cuando éramos jóvenes también hacíamos otros tipos de botellones) pues no es así. Lo que hace falta es alguien la canalice esa energía o quitar muros para que esa energía fluya de una forma positiva. Este es un país con mucha luminosidad interior, lo tenía ya antes de la guerra. Esa es otra de las cosas que cuento en el libro. ¿Por qué era tan luminoso este país en los años veinte y treinta y luego ha sido un país que ha vivido en la negrura absoluta? Es que analizas el siglo XIX y es un siglo absolutamente negro, salvo un trienio: el año de la República y un bienio. Lo demás basurilla.

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No le interesa a la derecha un pueblo educado, culto…

Y a una parte de la izquierda tampoco.

¿Por qué?

Con el PSOE la ley Maravall estuvo bien…

Pero el PSOE hace tiempo que ya no es la izquierda real…

Sí, pero por ejemplo Ciudadanos, que tampoco me gusta aunque no lo descalifico, propone un pacto por la educación… Pero es que aquí discutimos si la religión debe estar dentro o fuera de los planes de estudios, ese no es el debate, es el debate del siglo XIX o XX. El debate es qué tipo de educación, cómo vamos a educar a niños para un mundo que no sabemos cómo va a ser dentro de dos años, y ni siquiera los estamos educando para que tengan capacidad de manejarse en ese mundo que nos viene. La educación en España es un auténtico disparate, sea gratuita o privada. Hay experimentos muy interesantes en otros países, en Finlandia por ejemplo. José Antonio Marina ya lo ha dicho: un niño que está seis horas en el colegio no puede estar luego en su casa haciendo deberes sobre cosas que no sirven para nada ni se va a acordar cuando sea mayor.

Ir a una guerra: ¿para qué? ¿qué te empujó a hacerte corresponsal?

Me gusta, yo entré en El País, que era un periódico potente en la sección de Internacional y que mandaba periodistas a las guerras. Y me tocó ir. Algunos compañeros iban una vez y ya no volvían pero a mí me gustó, no la guerra, sino poder contar historias, sobre todo en un lugar donde no necesitas tener mucho talento. Todas las historias son la hostia. No es como cuando tienes que ir a cubrir ayuntamientos o el Parlamento, cuando vas a una guerra todo es la hostia. Sentir que a través de ti alguien se puede enterar o sacarle un contexto a lo que está pasando en una guerra a mí me parece apasionante. Primero vuelves por aventura o porque estás averiado, en guerra contigo mismo, pero luego te das cuenta de que esa experiencia te está enseñando muchas cosas.

Todas las guerras son malas, pero ¿cuál fue tu peor guerra, la que recuerdas con más dolor?

Las guerras civiles son las peores. Por ejemplo Colombia, ahora, es un lugar muy interesante por todo el proceso que se ha iniciado. Hay una cuestión muy importante: ¿cómo sacas a los de la FARC de la selva si los vas a meter en la cárcel? Se están planteando penas alternativas a la privación de libertad, por ejemplo pedir perdón a las víctimas, reconocimiento de los errores, unos mínimos requisitos. Pero claro, tienen que estar cinco años trabajando con víctimas. Entre la amnistía y meterlos en la cárcel, igual hay más cosas que permiten fortalecer la paz. Sobre todo una cosa que es muy importante en sitios como Colombia: que la paz que dura es la paz que se negocia, la paz que se impone es una guerra aplazada porque el que ha perdido va a intentar ganar.

¿Qué es lo peor que has vivido en primera línea de combate?

Muchas historias, en Sierra Leona viví varias: que mataron a un amigo Miguel Gil; que mataron a un niño que intentamos salvar Gervasio Sánchez y yo y no pudimos; los civiles que iban a morir y no pudimos hacer nada por ellos, todo ese tipo de cosas. En Mostar entré en un hospital y había un hombre con un tiro en la espalda. Estaba tiritando y al verme puso una cara de esperanza como si yo le pudiera ayudar cuando yo solo llevaba un bolígrafo y una libreta. Entonces te dices: no puedo hacer nada, si soy un puto mirón aquí. Esa sensación de impotencia… O cuando regresas de Sierra Leona y te das cuenta de que aquí todo el mundo está hablando de Gran Hermano o de la foto del Conde Lecquio en la que salía con una polla descomunal y todo el mundo debatiendo sobre si la polla era suya, de otro o era todo un montaje. O estando en Sierra Leona, en 1999 o 2000 con Gerva, el debate en Estados Unidos y en la CNN era el vestido de la Lewinsky. Esto no interesaba a nadie hasta que Hollywood hizo Diamante de sangre.

 ¿Echas de menos la acción?

No, cubrí una etapa y ahora me gusta hacer otras cosas. Este libro me ha enseñado que el gran reportaje puede ser un camino muy interesante para explorar.

Y ahora lo que Occidente ha hecho mal en el tercer mundo se vuelve contra nosotros en forma de refugiados…

No, ahí hay una suma de muchas culpas: primero cuando se destruyó el Imperio Otomano y los dos países coloniales, Francia y Reino Unido, ocuparon Siria. Y luego nosotros, todos los demás, permitimos una guerra pensando en la solución y no fuimos capaces de armar a la guerrilla más moderada que había en ese momento. Ahora allí solo hay hijos de puta y víctimas. Y las víctimas están huyendo. Hay siete millones de desplazados y no sé cuántos millones que han salido del país. Ahí había una oportunidad para tratar de encontrarnos con el Islam, de intentar enseñarles a convivir con los que no son islámicos. ¿Qué van a pensar de nosotros los niños que hemos expulsado de Idomeni? Creo que ha sido una oportunidad perdida para un encuentro. Reconozco que no pueden venir todos, que hay que tomarles las huellas, que hay que saber quiénes son, pero Canadá se comprometió a acoger a veinticinco mil en cuatro meses y ha hecho todo ese proceso en veinte días. Se puede hacer en poco tiempo.

En España llevamos un centenar y pico…

Una vergüenza, con los bosnios nos portamos mejor, acogimos a cuatro mil. Es que se crean vínculos, y podemos aprender de ellos. Yo creo que aquí tenemos un problema con el Islam, sinceramente. Volvemos a la escuela: como solo nos han educado con la religión católica como única verdadera no conocemos nada de las demás. Debería ser obligatorio aprender historia de las religiones enseñada desde un punto de vista laico. Pues si quieres estudiar más te tienes que ir a la escuela judía, a la mezquita o a una Universidad católica para que te cuenten la vaina que ellos quieran.

Lo peor el apagón informativo que hay en aquella zona… 

Sí, los periodistas solo pueden ir por el lado sirio con el Gobierno o los blogueros que están dando información desde allí, pero lo que está ocurriendo en campo de ISIS es imposible…

¿Qué responsabilidad tiene Aznar en todo esto?

Lo primero hay una responsabilidad de Blair. Hay una comisión independiente que ha realizado una investigación y tiene pruebas de que se mintió, pero la tendrían que hacer los americanos también. Si los ingleses resuelven o se sigue investigando evidentemente Bush está en la misma y Aznar fue a hacerse la foto. Pero Aznar mintió.  Yo no sé si Aznar tiene que estar en La Haya, no me importaría que fuera, pero Aznar mintió al Parlamento y a los ciudadanos. Él lo sabía, porque la comisión lo dice, y cuando decía que estaba haciendo esfuerzos de paz se estaba preparando para la guerra. Es lo del niño chivato cabrón que está instigando al otro para que pegue a alguien cuando tú no tienes medios para seguir adelante. A Aznar yo lo llamo el hombrecillo insufrible, se lo copio a mi amigo Manolo Saco, me parece el hombre insufrible y menor.

¿Le ganaremos alguna vez la partida a ese terrorismo de ISIS?

Primero tiene que haber una coordinación policial y de los servicios de espionaje, que no existe, y después no puedes estar bombardeando sin saber lo que bombardeas. Yo no estoy en contra de bombardear, como dicen los pacifistas, pero para bombardear tendrás que saber qué bombardeas, y tendrás que tener un plan político, igual no es necesario que bombardees si tienes un buen plan. Tienes que bombardear suministros de armas pero claro, ¿cómo vamos a bombardearlos suministros de armas de ISIS si se las hemos suministrado nosotros a través de amigos como Arabia Saudí? ¿Cómo vas a bombardear los depósitos de petróleo si igual se lo está comprando Turquía?

Desliar esa madeja va a ser complicado…

Ruanda 84-86: campos de refugiados hutus en Congo estaban dominados por unos asesinos y por el poder hutu, los que habían cometido el genocidio tutsi; ellos controlaban toda la ayuda humanitaria, repartían parte de ella, vendían otra parte y compraban armas a los mismos países que les enviaban la ayuda humanitaria, así que todo era una gran mentira.

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Claro, lo que sucede es que ahora nos enfrentamos a unos suicidas que no tienen miedo a morir…

Sí, pero piensa que entre el ochenta y cuatro y el ochenta y seis por ciento de los atentados islamistas las víctimas son musulmanas, los blancos somos muy pocos, pero claro, nos afecta mucho porque pensamos que nos pueden matar a nosotros. Están matando gente en todos los sitios. Las principales víctimas de ISIS son civiles.

¿Cómo ves el periodismo? Háblame de El País, y no me refiero a España, sino a ese periódico que todos comprábamos antes.

El periodismo lo veo bien, pero en general los periódicos españoles tradicionales, no ya El País, tienen un grave problema, y ese problema no lo tienen tanto los medios anglosajones, que también tienen los suyos. No podemos hablar de una crisis global del periodismo porque en los países emergentes, como Brasil, China, Indonesia, donde ha surgido una clase media, ha nacido con ella una prensa en papel. Luego se aburrirán y no querrán el papel pero ahora surgen medios escritos en papel. El problema que tenemos nosotros en España es que estamos ante una tormenta perfecta: tenemos internet, que no lo sabemos manejar, o sea, no sabemos manejar el diálogo entre el papel e internet; tenemos la crisis económica; y tenemos la falta de talento en las jefaturas donde se ha primado más a los periodistas gerentes y obedientes, no digo ya en El País sino en general, con una mentalidad gerencial de ahorro, no de generar historias. España no practica un periodismo de investigación como aparece en Spotlight, que supone tener un grupo de gente totalmente aparte que investigue los temas, aquí existe un periodismo de buzón donde te puedes dedicar más o menos a comprobar los documentos que te pasan. Además no tenemos el gran reportaje, eso en el periodismo español ha desaparecido y las nuevas webs y revistas latinoamericanas, como El Malpensante, sí lo tienen. En Francia sí que hay un auténtico periodismo de investigación. Yo creo que aquí hacemos un periodismo muy aburrido, muy de corta y pega muy de declaraciones.

Eso en cuanto al papel, porque en algunos diarios digitales sí se está renovando el periodismo de investigación…

Los diarios digitales no están haciendo investigación ni gran reportaje, es como si no tuvieran esa cultura periodística.

Entonces ¿también practican el corta y pega?

No, por ejemplo Infolibre apuesta por lo que puede hacer, de hecho sacan muchas noticias. El Diario y El Confidencial sacan también muchas noticias. El Diario, Infolibre y El Confidencial son periódicos que seguro van a crecer. Yo lo que veo es que, por ejemplo, periódicos como El País o El Mundo ¿cómo tratan un debate de investidura? Si tú lo retransmites en directo a través de tu canal digital, haces las crónicas con tus periodistas y metes a Manolo Jabois para que haga la contracrónica, al día siguiente ya queda completamente viejo cuando lo lees en papel. ¿Qué haces, vuelves a decir lo mismo otra vez? ¿Vuelves a dedicar dos páginas a la investidura, una página para el jefe de la oposición, etcétera?

Claro, esa es la tragedia del papel, queda viejo, cada vez lo compra menos gente.

Entonces lo que habrá que hacer es lo que hacen los anglosajones: dos páginas de puta madre que lo explique todo y quizás una contracrónica. Yo un día propuse en el periódico, hace mucho tiempo, que hiciéramos algo parecido a lo que hacía The Independent, que lo vi, me encantó la idea y se la copié.  Un día, ellos mandaron a la redactora jefa de moda a hacer una contracrónica del Parlamento británico. Siguiendo ese ejemplo, yo les propuse que aquí enviáramos a Joaquín Vidal a hacer una crónica taurina. Bueno pues igual tienes que hacer ese tipo de cosas. Más contextualizar las noticias, y en lugar de llevarlo todo separado, ponerlo todo junto. Los americanos, por ejemplo, cuando ocurrieron los terribles asesinatos en Seattle salieron todos los periodistas y fotógrafos a la calle, solo quedaron en las redacciones los cuatro viejos con tripa que no querían salir porque ya habían hecho mucha calle y se quedaron cogiendo el teléfono y recabando información. Y contaron toda la película completa en dos páginas. Aquí, en España, no sabemos hacerlo así. Por ejemplo, en el accidente de aviación de Spanair lo contamos todo en ocho páginas, cuando yo creo que bastaba con dos para contar el accidente, lo que sabemos y lo que no, y si quieres una página más para los testimonios de los familiares de las víctimas. Pero pensamos que la cantidad es la calidad y no. Y encima ahorras en papel.

¿Y un periódico de cien páginas lo dejas en cuarenta?

Tú puedes poner en tu web cosas como aquel vídeo de Youtube, el de la manada de leones que quería comerse a una cría de búfalo y aparecían los demás búfalos en estampida para defenderla. Eso es video, es internet, se acaba ahí. Ahora ¿cómo lo cuentas eso en papel? En el periódico decían: hay que poner una serie de fotos. En el periódico solo podías poner una crónica y todo lo más un experto en fauna salvaje explicando si eso era un comportamiento normal de los animales, por qué un búfalo huye y luego vuelve, si esas leonas actúan así y por qué. O una crónica de Enric González que te partes de risa.

Entonces hay que reinventarse.

Claro. Es que internet y papel son dos cosas totalmente distintas. Tenemos que aprender a contar las cosas dos veces. En la web unas cosas las tendrás que contar de una forma y habrá otras que no deben salir en internet y que saldrán en papel. Pero ¿cómo lo regalas todo a las diez de la noche y pretendes cobrar el periódico al día siguiente? Encima, si ocultas información, lo mismo el director se cabrea porque lo da la competencia.  Hay que buscar nuevas fórmulas.

¿Iremos a unas terceras elecciones?

Yo creo que sería un fracaso pero como dijo El Gran Wyoming en aquella entrevista que me hizo: ¿votar no es la fiesta de la democracia? Pues vámonos de fiesta. No lo sé, sinceramente… Yo lo que creo es que los partidos que no son el PP están comprando un discurso dominante que es falso. Es el PP el que ha ganado las elecciones, ha mejorado catorce escaños, y tiene la responsabilidad de conseguir formar Gobierno. Yo creo que el PSOE se está equivocando en una cosa: no tienes que decir no, tienes que decir nosotros de entrada no, pero podríamos estudiar una abstención parcial para que Rajoy fuera presidente del Gobierno si se dieran una serie de condiciones. Usted tiene el sí de Ciudadanos, el sí del PNV y el sí de Coalición Canaria, tiene 175 escaños y un programa de Gobierno regenerador, pues nosotros no vamos a torpedearlo por un diputado. Lo que pasa es que Rajoy no tiene intención de llegar a acuerdos porque aquí lo que le interesa es que el PSOE quede como culpable otra vez. Tienen la sensación de que si repiten elecciones pueden volver a mejorar. Pero igual se dan la hostia. Yo creo que lo que le ha pasado a Podemos debe ser un aviso para todos. Para mí Podemos se equivocó al no apoyar el pacto Ciudadanos-PSOE porque era un pacto que permitía sacar a Rajoy de la Moncloa y se hubiera apuntado el tanto. Además, ese pacto hubiera permitido una serie de medidas de impulso democrático aparte de derogar total o parcialmente algunas leyes. De esa manera quedas libre de recortes económicos, sigues en la oposición y aprendes a hacer política, que todavía no sabes hacerla. Solo saben hacer campañas y golpes de efecto. Hay que aprender a hacer política. Eso fue un fracaso, un error y ellos lo saben. Y luego en la teatralización de sus diferencias se han equivocado. Además, sabiendo que tienes una prensa completamente hostil que te va a pillar, ¡coño no les des las cosas ya hechas! Se equivocó Pablo Iglesias con lo de la cal viva, con el bebé de Bescansa y el beso con Doménech no venía a cuento. A veces hay una excesiva teatralización. Pablo Iglesias se ha quemado mucho con esta serie de cosas.

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José Antequera

@jantequera8

1 Kommentare

  1. María Josefa García dicen

    Excelente la entrevista, tanto por la actualidad de los temas que aborda, como por las respuestas, tan bien explicitadas.

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