Humor Gráfico, Joaquim Bosch, Luis Sánchez, Número 57, Opinión
Deje un comentario

Tuits desde el juzgado

Por Joaquim Bosch* / Ilustración: Luis Sánchez

JOAQUIM BOSCH 2

Joaquim Bosch

Un caso aterrador. El ministro del Interior, Jorge Fermández Díaz, sigue manteniendo que en España hay una confabulación para perseguir a rivales de otros partidos políticos. Las policías políticas no son propias de las democracias. Aunque las grabaciones pueden ser nulas jurídicamente, las palabras del ministro del interior producen verdadero espanto. Él se escuda en que las frases están sacadas de contexto, pero son aterradoras en cualquier contexto. Si estos hechos son ciertos y se han conocido de forma inusual, da miedo pensar en todo lo que puede ocurrir en nuestro país sin que nos enteremos.

Transparencia. Ya se sabe que siempre habrá cosas que nunca conoceremos sobre el funcionamiento de las instituciones del Estado. No tendría que ser así, las paredes de los organismos públicos deberían ser de cristal. Pero lo del ministro Fernández Díaz es de una gravedad indudable. Entre otras cosas porque no es trabajo de un ministro del Interior aterrizar en actuaciones tan concretas y mucho menos dedicarse a perseguir a políticos a los que parece detestar.

Oraciones y rezos. Según se ha publicado, Fernández Díaz va a rezar al Valle de los Caídos. Es dudoso que sea el mejor sitio para que acuda un buen cristiano. Pero es seguro que ahí no debería acudir a meditar un buen demócrata.

No hubo pucherazo. Respeto las dudas que pueda tener la gente sobre la limpieza de las elecciones del 26J. Pero yo participo en el proceso electoral y puedo asegurar que no se ha producido ningún pucherazo. No es posible la manipulación de las papeletas con el actual sistema de juntas e interventores. Todos los partidos disponen de medios de control suficientes para supervisar el proceso y evitar cualquier tipo de fraude. Hay que aceptar los resultados de las elecciones, tanto si gustan como si no.

Análisis en frío. Mi impresión es que, en lugar de desesperarse por los resultados, lo más constructivo es pensar. Intentar entender el resultado que ha obtenido cada partido y qué ha movido a las personas que han ejercido libremente su opción de voto. Me parece que esa reflexión nos puede llevar a conclusiones interesantes.

Urnas limpias. Sin duda, nuestra democracia tiene muchas insuficiencias. Pero esas carencias no tienen nada que ver con el recuento de los votos de las elecciones en las mesas, que es limpio, correcto y transparente. Pensar lo contrario es un autoengaño que no ayuda a mejorar nuestro sistema democrático.

Recuento. Con la actual legislación se puede perseguir cualquier manipulación del sentido del voto. De hecho, se suelen presentar impugnaciones por hechos como los que se han comentado estos días en las redes sociales y en medios de comunicación y también por otros intentos de fraude. En todo caso, hay que tener en cuenta que se trata de casos aislados y sin relevancia en el resultado final de unas elecciones generales; otra cosa son las elecciones municipales en poblaciones no muy grandes.

Gana la banca. En 2015 los bancos aumentaron sus beneficios en un 48 por ciento. Las entidades bancarias son responsables del desastre económico que ha provocado graves problemas a muchos millones de personas. En lugar de tomarse medidas correctoras para prevenir estas situaciones, desde el poder político se les ha rescatado con los impuestos de todos y se han mantenido leyes que les conceden enormes privilegios. Pero estas empresas no son entes abstractos. Detrás de ellas están personas que están ganando muchísimo dinero, a pesar de la crisis que sufre la mayor parte de la sociedad. Desde Jueces para la Democracia hemos reclamado reiteradamente cambios en la legislación que acaben con tanto favoritismo. Los cargos públicos deberían actuar al servicio de la mayoría y no de minorías acomodadas.

Montajes y desmontajes. La reacción de Fernández Díaz ante el caso de las escuchas es insostenible. Asegura que lo han grabado ilegalmente y que es víctima de un montaje. Pero eso solo puede tener como consecuencia la nulidad de la grabación en un proceso penal. En el ámbito de las responsabilidades políticas, esa posible nulidad no tiene ninguna relevancia, porque él ha reconocido esas conversaciones. El caso es intentar desviar siempre la atención.

*Joaquim Bosch es exportavoz de la Asociación Jueces para la Democracia

*****

Si te ha gustado puedes visitar nuestra página oficial de Facebook o Twitter.

Luis Sánchez

Luis Sánchez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *