Joaquim Bosch, Número 58, Opinión
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Tuits desde el juzgado

Por Joaquim Bosch*

JOAQUIM BOSCH 2

@JoaquimBoschGra

Vínculos emocionales. Todavía hay resistencias importantes a condenar el franquismo. Como jurista me parece inquietante, porque ahí se cometieron las más graves violaciones de derechos humanos de nuestra historia y los más espantosos crímenes contra la humanidad. Algunos dicen que eso es cosa del pasado. Pero en el presente hay más de 100.000 víctimas asesinadas en fosas comunes, sin que sus familiares puedan recuperar sus restos. En el presente continúan visibles todo tipo de símbolos de exaltación franquista, entre ellos el Valle de los Caídos. Y en el presente se buscan complicidades con los simpatizantes de aquel sistema represor, algo impensable en otros países europeos. La democracia es incompatible con esos vínculos emocionales hacia una dictadura que fue especialmente sanguinaria. Lo dice la ONU y lo dice el sentido común de todo demócrata.

Agravios. Sería mucho más lógico que García Lorca estuviera en un panteón sostenido con fondos públicos, como los grandes poetas de sus países. Y que Franco estuviera en cualquier cementerio donde quisiera llevarlo su familia y no en un mausoleo megalómano pagado por toda la sociedad.

Nacionalcatolicismo. Una misa a Franco y no en el aniversario de su muerte para rogar por su alma. El día del golpe de estado para recordar las atrocidades que se cometieron. Y en la catedral de Valencia, no en cualquier pueblo semidesconocido. El papel de la Iglesia durante la guerra civil y el franquismo todavía está en gran parte por explorar.

Misa por Franco. Tremendo lo de la misa a favor del golpe militar. Muchos se acercaron para intentar entender en qué consistió ese acto tan poco cristiano. ¿Y se dijo algo relevante? ¿O quizás ante el revuelo causado se optó por pasar discretamente por la mera ceremonia religiosa?

Ilógica. Incluso proponer una plaza con el nombre de Hitler podría ser delito de apología del nazismo en Alemania. Aquí los que defienden esas cosas incluso reciben subvenciones públicas.

Memoria histórica. Mis abuelos estuvieron en las filas republicanas. No fueron personas que se significaran demasiado y no sufrieron directamente la represión. Pero sí que se fijaron bastante en lo que ocurría en su entorno. Debo agradecerles enormemente que me transmitieran todo lo que vieron.

Legislación incumplida. Es una curiosa actitud hacia el carácter general de las leyes. Solo se cumplen si a uno le interesan. La Ley de la Memoria Histórica es una ley vigente. No es admisible que por capricho no se cumpla para retirar los símbolos franquistas o para sacar a las víctimas de las fosas.

Ataduras. Supongo que es inevitable que siga existiendo un franquismo sociológico después de una dictadura de cuarenta años. Lo grave es que desde el ámbito político no se quieran soltar amarras con esos sectores sociales antidemocráticos. Al contrario, más bien en determinados ámbitos se pretende quedar bien con los nostálgicos del nacional-catolicismo.

Monumentos y recuerdos. Sobre el Valle de los Caídos, entiendo y respeto la postura de quienes proponen dinamitarlo, porque es algo especialmente odiado. A mí me parece más constructiva pedagógicamente la solución que dieron los polacos para Auschwitz, los austríacos para Mauthausen o los alemanes para Dachau. Es decir, generar un espacio de recuerdo para no olvidar. Aquí eso consistiría en sacar la tumba del dictador y de José Antonio. Y habilitar un museo en recuerdo de las víctimas del franquismo.

*Joaquim Bosch es exportavoz de Jueces para la Democracia

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