Ecto Plasta, Humor Gráfico, Luis Sánchez, Número 56, Opinión
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De vuelta a la realidad

Por Ectoplasta / Ilustración: Luis Sánchez

Ecto Plasta

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¿Saben qué es lo mejor de tener trabajo? Que uno se olvida del mundo. Bueno, no del mundo en general, pero sí de los políticos y sus miserias que por desgracia parecen infinitas. El simple acto de trabajar, de tener el tiempo ocupado y de saberse con poco tiempo libre, obliga a centrarse en otras cosas y quehaceres. Me sorprende que nadie se haya dado cuenta, quiero decir nadie de la política. No hay mejor manera de desviar la atención del populacho que un buen trabajo. También me sorprende lo poco que, en el fondo, nos interesa la política cuando las cosas van bien. Entiendo, ahora, cómo ha sido posible tanto robo y tanta corrupción.

Por desgracia duran poco, los buenos trabajos; también los malos, aunque esto no sé si es una ventaja o una desventaja. Los políticos por contra duran demasiado, sobre todo los que lo hacen rematadamente mal; dicen que eso es culpa nuestra, de los que votamos, aunque no sé quién lo dice, los que no votan, supongo. Lo que sí sé es que al día siguiente de perder tu trabajo, no de votar (bueno de eso también últimamente), cuando te levantas y tienes cinco minutos para desayunar y escuchar las noticias con cierta tranquilidad, antes de ir a la oficina del INEM, perdón, del SEPE más cercana, algo similar a la indignación comienza a aflorar en tu, hasta ese momento, feliz proletaria personalidad.

A lo mejor esto sólo me pasa a mi, quiero decir que el resto del mundo lo mismo no es tan egoísta como el que escribe y se sienten igual de indignados con trabajo que sin él. Prefiero pensar que no es así y que no puedo ser el único tipo al que una ocupación (remunerada) le hace pensar que la vida no es tan mala. Es curioso que le demos tanta importancia, pero intuyo que aunque pudiésemos vivir sin necesidad de trabajar, necesitaríamos algo en lo que consumir algunas de nuestras horas. Más que nada por estar de buen humor y no ser un gruñón rencoroso. Debe ser por eso que los políticos, cuando dejan de serlo, a pesar de cobrar su, sin duda alguna, merecida pensión, prefieren seguir trabajando laboriosamente.

A todas estas conclusiones tan filosóficas he llegado tras un breve contrato de trabajo. Cinco meses han tenido la culpa, ya ven. Estoy por venderles la idea a los políticos ahora que andan de campaña. Aunque seguro que ya se le ha ocurrido a alguien, lo de dar trabajo a todo el mundo para que les dejen tranquilos. Algo tiene que ocurrir para que no lo pongan en práctica. Seguro que no es tan fácil ¿Ven? Una semana parado y el mundo ya no es color de rosa. Terrible.

Creo que investigaré un poco más el asunto, tengo que ponerme al día. Llevo cinco meses sin saber de corrupciones, imputados y cosas de esas de políticos. Además en Venezuela debe de ocurrir algo muy gordo, no para de salir en todas partes a todas horas. También tengo que consultar en el diccionario la palabra sorpasso. Creo que estaré ocupado el resto del día.

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Luis Sánchez

Luis Sánchez

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