Artsenal, Humor Gráfico, Marjo Garel, Número 53, Opinión
Deje un comentario

Oh que será, que será …

Por Marjo Garel / Ilustración: Artsenal

MARJO GAREL

Marjo Garel

La campaña más barata es la de Don Tancredo, solo, estático en la plaza. Parpadea, única señal de vida en su rostro macilento. Subido en el pedestal, con los oídos tapados, para no escuchar lo que dice el pueblo al que ha dejado parado, sin seguros y sin red, de tanto que ha recortado. Mientras, a su alrededor, juegan los otros toreros al toreo de salón.  No se pusieron de acuerdo ni en el color de las capas; una de color albero dice que al morado ni agua; la otra tornasolada al sol que más le calienta, desde el naranja al rubí (que avergonzado, se escapa). El otro morado entero, no pacta si está el naranja y más allá la escarlata, con la que no cuenta nadie, pues ha perdido la llave y nadie ayuda a encontrarla. Se entretienen dando pases y el personal se les harta.  ¡Que haya elecciones de nuevo!, dice el presidente en plaza.

Y otra vez para las urnas el pueblo que les contempla, desde las gradas a pleno sol y sin botijo, que ya se lo requisan a la entrada, para que no se desmande, y en vez de gafas ahumadas, para que no se deslumbren, los listos de siempre les venden antifaces, sin apenas ranuras para ver la corrida, mientras en preferentes y de sombra, en este negro invierno de la patria, que dura como las pilas, se sientan de uno a otro lado los grandes de esta España mía, de esta España nuestra. Y el que no es ERE andaluz es gurteliano, tarjetero de black en Bankia o panameño, y en esta lista interminable crecen y crecen los nombres, atropellándose unos a otros, y nadie sabía nada. Pero nadie se libra, y para evitar caer en la cárcel del juego de la oca, traspapelan papeles, se lían lenguas, se estancan procesos, se borran discos duros y cuando el caso requiere de una dilatada investigación, el delito ha prescrito y se van impecablemente vestidos, con ternos entre marrón y mostaza y preciosos insectos bordados en plata y oro, desplegando tufos irrespirables, que en las fotografías no se difunden. Casualidad de casualidades, asistimos a la ceremonia de la irreverencia total, cuando el arzobispo de la Transición y erigido defensor de la Libertad de Prensa se convierte en halcón de presa y cesa fulminantemente a un periodista que solo publicó la verdad, que la señora esposa de tal señor, aparece en las offshore panameñas, entre nombres de todo el espectro social español. Siguen apretando a un lado y a otro a la gente, que está viendo la corrida al sol y extienden toldos, para darle sombra a los que aumentan, día a día, la exposición de sus “olvidos” con la Hacienda Pública, que solo es de “todos” los currantes.

Que sospechan que tal o cual va a ser investigado, tiran de las listas del Senado, que da la impresión que es para lo único que sirve. ¿Aprovecharán este impasse los jueces para llamar a declarar a las desaforadas temporales? Misterio.

Mientras en el centro del ruedo sigue Don Tancredo. Ya ni parpadea, ha cerrado los ojos y con el “Om mani padme hum”, espera que los otros, exponiendo sus ideas a la población, pierdan peso y le dejen el camino libre para conseguir un nuevo mandato.

En su cabeza, el mantra ha dado paso a las frases de su amigo del BBVA, bajar salarios a los pocos que siguen, y quitar derechos de los que están al sol, momento que se le dibuja una beatífica sonrisa. Entretanto, el segundo partido más votado lanza dardos a derecha e izquierda y se exime a sí mismo de tener algo que ver con las fracasadas negociaciones.  Pero de la izquierda, que parece va a unirse, surge un morlaco por la puerta de toriles que ríase usted del de Osborne, y va derecho hacia la efigie de Don Tancredo, que sigue dormitando, y aunque el monosabio, revestido del color de la Mirinda, le cite con la capa, el toro vestido de negro y rabia, enfila a cargarse a aquel que ha declarado BIC su muerte en los ruedos.

El desenlace, el 26 de junio, a la caída del sol.

*****

Si te ha gustado puedes visitar nuestra página oficial de Facebook o Twitter.

Artsenal

Artsenal

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *