El Koko Parrilla, El Petardo, Humor Gráfico, Número 54
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El último recorte

Por Paco Cisterna / Ilustración: El Koko Parrilla y El Petardo

Francisco Cisterna

Francisco Cisterna

Las crisis económicas, como los malos cortes de pelo, siempre admiten un penúltimo recorte y algunos trasquilones más de regalo. El Peluquero Loco, en su particular País de las Maravillas, es incapaz de resistirse al hipnótico siseo metálico que producen las hojas al rozarse. Le ha pillado el gustillo a la alta peluquería. Y esgrime las afiladas tijeras bruselenses con la firme promesa epistolar de inaugurar futuros recortes si antes no le cierran la peluquería. En el País de las Maravillas no se estrenan hospitales ni colegios. No está de moda. Lo que priva es la austeridad superlativa y las dietas adelgazantes de KK (JunKer-MerKel), un sucedáneo económico de la famosa dieta Dukan, que causa estragos en media Europa.

El milagrito alemán, que disminuye la deuda y distribuye la pobreza, ha fracasado. Eso sí, solo en uno de sus términos: la deuda ha crecido, se ha hecho mayor –mala suerte, no se puede estar en todo–, pero la pobreza…, la pobreza se ha distribuido con éxito a diestro y siniestro. No podíamos esperar menos de la ingeniería alemana de recortes –humos aparte– del doctor Frankenstein, que, corte tras recorte y costurón tras cicatriz, ha convertido al paciente en un austero guiñapo.

Los Cantores de Híspalis aseguran que los presuntos recortes prometidos a Bruselas apenas tendrían efecto en la población. Al parecer, los compositores de “Bárcenas tiene un olor especial” piensan pagarlos con la leche del cuento de la lechera. Más empleo, más consumo: mayor recaudación. Una ecuación que cuadra en el papel, pero no en la realidad, ya que apenas se crea empleo, el consumo es de subsistencia y la recaudación es insuficiente para saldar los años de despilfarro y de tiro al plato gastronómico con pólvora del Rey.

Por desgracia, estamos más que acostumbrados a estas actitudes neuróticas que niegan con la cabeza lo que afirman con la boca. Son muchos años de verle las orejas al lobo y de susurrarle al oído aquellos versos flamencos de Francisco Moreno Galván: “Si andas trasquilando ovejas / con esas tijeras mismas / pueden cortarte a ti las orejas”. El palo es un Garrotín, pero a la crisis hay que darle ya, de una vez por todas, el garrotazo. No vaya a ser que de tanto ahorrar se me rompa la hucha.

En fin, de un Gobierno conservador y de una Europa germanizada en la austeridad no podemos esperar nada mejor. Nada que no sea sangre, sudor y lágrimas. Muchas lágrimas, demasiadas para una época de paz.  Pero sí podemos votar, con todas nuestras fuerzas, para que el presunto recorte no malogre un futuro cargado de esperanza.

¡Ojo! El último recorte está pendiente de las urnas.

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PEDRO EL KOKO PARRILLA

El Koko Parrilla

1 Kommentare

  1. Lombilla dicen

    La dieta KK… Alguien debería mandarle este artículo a la Merkel. Jaja. ¡Magnífico!

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