Humor Gráfico, Igepzio, Número 51, Opinión, Sergio Rodríguez
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Listillo, presuntuoso, trepador

Por Sergio Rodríguez / Ilustración: Igepzio

SERGIO RODRIGUEZ

Sergio Rodríguez

Conde. Es frecuente el encabezamiento siguiente para referirse a Mario Conde en la prensa: “El polémico empresario y banquero…” Nada de eso: el presuntuoso chuloputas, presumido provinciano ascendido que vendía los apuntes en la facultad, malversador congénito, listillo tramposo, trepador de escalada rápida pisando cabezas ajenas, caco universal. Sólo polémico, como si la cosa no fuese con él. La polémica la generan otros… Por aquí preguntan si tendría que entrar en la cárcel por edad. Pues claro que sí, pasar los últimos años de su falsa y real vida a la sombra, a ver si esa tez bronceada con lamparitas de rayos UVA se le vuelve blanca y fofa poco a poco, en el espejo de la vanidad y el narcisismo degenerados. Como el “Cachuli”, antaño sonriente, arrogante y desafiante, y ahora piltrafa carcelaria.

Montoro. Mire, don Cristóbal, hoy me he enterado de que hay una cultura tributaria distinta. Panameña. Lo ha dicho su colega de Justicia, un caradura como usted, pero que sabe de leyes un montón. Para saltárselas más bien.

La renta. Yo era muy jovencito pero recuerdo perfectamente cómo se montó esto de declarar la renta, cuando un señor eficaz y capaz, mucho más que todos ustedes juntos, llamado Francisco Fernández Ordóñez, se puso a diseñar la ley para que las cosas funcionaran y fuéramos un estado moderno. Así, dando todos un poquito, podría recogerse un monto total para luego invertir en cosas para todos. Como los putos bancos pero repartiendo pa todos, no sólo a accionistas y consejeros, vamos. De esos que van llegando, como ustedes llegarán cuando les llegue la hora de dejar el sillón.

Hacienda no somos todos. Mire, don Cristóbal, como nadie da ejemplo y resulta que hay una cultura tributaria distinta, que Hacienda no somos todos y que todo es mentira, prepárese usted para recibir millones de peticiones para engrosar esa “cultura distinta” en la que no se paga y todo son beneficios pa uno mismo. ¿Cómo nos lo va a negar, hombre de Dios, o más bien del diablo? Lo dice el ministro de Justicia. Y hoy mismo han pillado a su otro colega “panameño” porque resulta que Soria también existe, digo también está empapelado; bueno, empapelado aún no, en los papeles esos. Y don Mario Conde, que ha reaparecido como un fantasma o como un elemento de la Santa Compaña con traje nuevo, no como aquel Fiz de Cotobelo del Bosque animado, que era un pobre diablo que sólo llevaba tierra en sus bolsillos… Ustedes, sin embargo los llevan a rebosar en esa cultura distinta y moderna.

Nueva moda tributaria. Si es que somos unos antiguos, unos desfasados, todavía pagando impuestos, que son algo viejo como los diezmos, más propio de siervos de la gleba global. Háganos modernos, don Cristóbal, déjenos pertenecer a esa “cultura tributaria distinta”, hágame el favor.

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