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Enrique Fernández: “La energía oscura es un misterio, no encaja en las actuales leyes de la física”

El físico Enrique Fernández, director del Instituto de Altas Energías de Cataluña.

Por José Antequera. Viernes, 11 de diciembre de 2015

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  Entrevista

¿Qué es la materia, cómo se forma? ¿Qué es eso que llamamos realidad y que nos envuelve cada día, como un sueño, sin saber muy bien qué sentido tiene? De alguna manera, cuando tocamos una piedra, una flor o un perro no sabemos a ciencia cierta qué es lo que estamos palpando porque a nivel profundo, cuántico, a nivel de las partículas elementales, todo son enigmas por resolver. La materia conocida supone poco más del 4 por ciento de todo lo que existe en el Universo. El resto, la energía oscura y la materia oscura, es un misterio totalmente desconocido para el ser humano. De manera que vivimos en medio de un mundo incomprensible con las actuales leyes de la física, un cosmos que nos oculta secretos increíbles y fascinantes. Partículas que están en dos sitios a la vez, teletransportación cuántica, universos paralelos, dimensiones enrolladas en lo más profundo de la materia, cosas como de ciencia ficción. Enrique Fernández Sánchez (Sietes, Asturias, 1948) se dedica a estudiar estos asuntos. Catedrático de Física Atómica Molecular y Nuclear en la Universidad Autónoma de Barcelona y director del Instituto de Física de Altas Energías (IFAE) de la Generalitat de Cataluña, desde 1999 es miembro de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Ha trabajado en el CERN, el célebre colisionador de hadrones, donde ha sido testigo del hallazgo físico más importante de los últimos años: el descubrimiento del bosón de Higgs, esa partícula elemental que puede ser el origen de la masa, de la materia, de todo lo que nos rodea. “Sabemos muy poco sobre lo que es la materia. Es una situación inaudita, nunca a lo largo de la historia del hombre hemos sido tan conscientes de nuestra ignorancia.  El hallazgo del bosón de Higgs, la llamada “partícula de Dios”, es un paso más en nuestro conocimiento”, asegura. En los próximos años el principal reto será averiguar qué es la energía oscura, algo que tiene obsesionados a los cientíticos de todo el mundo. “De lo primero que tenemos que cerciorarnos es que realmente está ahí esa energía oscura, que existe y es responsable de la expansión del Universo y de su aceleración, que es el hecho experimental que vemos”. El gran misterio que el ser humano aún no ha conseguido resolver es saber qué demonios es eso que llamamos la realidad. Quizá algún día, cuando completemos el puzle de la física cuántica, cuando llegemos a tocar el corazón mismo de la materia, esa partícula infinitesimal más allá de la cual ya no hay nada, nos demos cuenta de que todo tiene un sentido. O quizá no.

El hallazgo del bosón de Higgs ha abierto nuevas puertas que eran impensables en la física moderna. ¿Cómo podríamos explicarle al lector con palabras sencillas qué es eso tan extraño y oscuro de entender del bosón de Higgs?

Es muy difícil de explicar y eso lo dice el propio Higgs, que siempre comenta que cada vez que lo explica se siente frustrado porque se da cuenta de que la gente no lo entiende.

Un poco como cuando Einstein trataba de explicar su teoría de la relatividad…

Sí, sí, puede ser análogo en ese sentido. En su momento la teoría de la relatividad general, de la cual se celebran ahora los cien años, la entendía muy poca gente, eso es verdad. El bosón de Higss no tanto, hay mucha gente que lo entiende, pues después de todo es algo con lo que se viene no especulando, sino que es parte de la teoría desde hace más de cuarenta años. Para explicarlo, hay que entender primero lo que es un campo, como por ejemplo un campo gravitatorio, que siempre se encuentra alrededor de donde hay masa. Alrededor de la Tierra hay un campo gravitatorio, si ponemos ahí otra masa ese campo gravitatorio hace que la masa se mueva. Sustituyamos ahora la Tierra por su campo, olvidémonos por un momento de la Tierra. Cualquier cosa u objeto que pongamos allí, ese campo gravitatorio lo atraerá. El campo de Higgs sería eso, un campo que está en todo el espacio y que tiene una propiedad muy peculiar, y es que cuando ponemos ahí cualquier partícula, esa partícula se mueve, como si tuviese masa. De hecho es la masa misma. De ahí que se diga que el campo de Higgs confiere masa a las partículas. Si hay un campo de Higgs, y lo hay en todo el espacio, cualquier cosa que se ponga allí adquiere masa.

Es decir, que sin el bosón de Higgs no existiría nada, todo se derretiría como un plasma informe…

Nada tendría masa, digamos. Aunque esto tampoco es totalmente cierto porque hay otra masa que no tiene nada que ver con el bosón de Higgs y que se debe al hecho de que haya energía, pero bueno, esto es complicar las cosas técnicamente. Si queremos entender el bosón de Higgs de una forma sencilla una descripción sería esa: un campo que está en todo el espacio y que hace que las partículas adquieran masa.

¿Qué aplicaciones útiles podría tener en nuestra vida ese hallazgo?

Bueno, la partícula ha estado siempre ahí. Siempre que hay un campo como es el campo de Higgs hay una partícula asociada, en este caso la partícula de Higgs, que es como un estado de vibración del campo. ¿Qué aplicación práctica tendría? Pues en estos momentos es muy difícil de decirlo. Francamente no le veo ninguna. Conceptualmente es importantísimo porque hace que toda una teoría de la cual forma parte cuadre y en detalles nada triviales. Pero aplicación pues la verdad es que no sabría decirle. Podríamos habernos preguntado hace cien años qué aplicaciones tendría la relatividad general. Y seguramente Einstein hubiera dicho: ninguna. Pues lo mismo ocurre ahora con el bosón de Higgs. Quién sabe si en el futuro el hecho de que tengamos ese conocimiento podría dar lugar a que lo utilizáramos para algo importante y en esa utilidad estaría la aplicación por la que usted me pregunta.

Lo de partícula de Dios, tal como se la bautizó en un primer momento ¿fue una exageración de la prensa o tiene un fundamento real?

Bueno, es una exageración total. El hecho viene del título de un libro que se titula La partícula de Dios, que fue escrito por el premio nobel de Física Leo Lederman, director en su momento del laboratorio Fermilab de Estados Unidos. Lederman, que es una persona muy jocosa y le gusta hacer chistes de todo, puso como título original del libro The Goddamn Particle, traducido literalmente como La maldita partícula. Entonces el editor, cuando fueron a publicarlo, le dijo a Lederman: ¿por qué no quitamos lo de ‘goddamn’, que suena un poco mal, y lo dejamos solo como La partícula de Dios, The God Particle? Y de ahí vino, luego fue recogido por la prensa, pero no tiene mayor relevancia científica.

El CERN sigue investigando el bosón de Higgs ¿hacia dónde se dirigen las investigaciones ahora mismo? ¿en qué momento nos encontramos?

Lo que se ha descubierto en el acelerador de partículas CERN es una partícula que tiene todas las características del bosón de Higgs pero hay unas propiedades detalladas que tienen que cumplirse para que podamos hablar realmente de que estamos ante él. Por ejemplo, no todas las partículas tienen la misma masa. El hecho de que no tengan la misma masa quiere decir que cuando interaccionan con el campo de Higgs lo hacen de manera diferente. Esto ocurre de una determinada manera y hay que comprobar que es así, lo cual lleva su tiempo. Ver cómo se crean de diversas maneras y cómo se desintegran también en formas diferentes, estudiar el fenómeno cuantitativamente, lleva bastante tiempo. Todo esto es lo que se va a seguir haciendo en los próximos años. El siguiente paso, por tanto, sería confirmar que el bosón de Higgs que se ha descubierto es realmente el bosón de Higgs que predice la teoría del modelo estándar, que es en la que nos movemos. Esta teoría se sabe que funciona muy bien pero es incompleta por una serie de motivos. Hay varias extensiones del modelo estándar y en ellas puede haber hasta varias partículas Higgs que podrían tener otras propiedades. Lo importante por tanto es ver cuáles son esas propiedades de la partícula que se ha descubierto y distinguir el bosón.

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En los próximos años ¿saldrán nuevas sorpresas del CERN?

Por supuesto, al mismo tiempo se estudian otras cosas. De hecho una de las líneas de investigación es el estudio de la producción de partículas supersimétricas. Esta sería una nueva clase de partículas, de las cuales aún no hemos descubierto ninguna y quizá no existan, pero descubrirlas tendría mucho interés por varios motivos: primero por motivos conceptuales, y en segundo lugar porque podrían ser las partículas que constituyan la materia oscura. Yo diría que las partículas supersimétricas serán el principal tema que se va a estudiar en los próximos años.

La materia oscura que representa el 25 por ciento de toda la materia del Universo y aún no sabemos muy bien qué es. ¿De qué puede estar hecha? ¿cuáles son las hipótesis que se barajan ahora mismo?

Pues sospechamos que podría estar compuesta de esas partículas supersimétricas, que podrían ser detectadas, como le digo, en el CERN. Esta sería una hipótesis, una posibilidad. Esas partículas supersimétricas intentamos producirlas en el laboratorio para ver que existen realmente.

Extrañas partículas, indagar en ellas sería como llegar al corazón mismo de la materia…

Así es, hasta donde sabemos, las partículas elementales no tienen estructura, son como puntos…

¿Y por qué el nombre de partículas supersimétricas?

La teoría que las describe predice que deben existir. Teóricamente se llaman así porque incorporan en una misma clase partículas que hasta ahora las considerábamos como dos tipos muy distintos, unas que se llaman fermiones y otras que llamamos bosones. La teoría supersimétrica las coloca dentro de un mismo grupo, por decirlo de alguna manera sencilla. Y a esto lo llamamos supersimetría. Serían dos manifestaciones distintas de una misma clase de partículas.

Entonces descubrir de qué está hecha la materia oscura es fundamental para saber de qué está hecho el Universo y hacia dónde se dirige…

Antes de nada hay que tener en cuenta que la materia oscura no necesariamente tiene una influencia sobre la expansión del Universo, pero si es cierto, como sospechamos, que supone el 25 por ciento de toda la materia del cosmos y ahora no tenemos ni idea de lo que es, estamos ignorando algo muy importante, algo que es parte fundamental de nuestro Universo, del conocimiento puro. Saber qué es la materia oscura sería fundamental, llegaríamos a un conocimiento de lo más profundo que existe a nuestro alrededor.

Y por otra parte está la energía oscura, que supone el 70 por ciento y tampoco sabemos de qué se compone…

Esta energía sí está relacionada con la expansión del Universo y es un misterio aún mayor que el de la materia oscura. Porque la materia oscura se podría incorporar, cuando sepamos lo que es, a lo que ya sabemos. Imaginemos que la materia oscura está formada de partículas supersimétricas. Esto daría pie a considerar que nuestras teorías de supersimetría son correctas y por tanto tendría muchas implicaciones y sabríamos dónde encajarlo. Si descubrimos lo que es la materia oscura sabríamos dónde encajarla, sin embargo la energía oscura no hay manera de encajarla en nuestros modelos teóricos actuales, es tan sorprendente e inesperada que no encaja en las leyes actuales de la física y habría que modificarlas profundamente. Tenga en cuenta que fue en el año 1998 cuando se comprobó por primera vez una manifestación clara de su existencia. Lo primero, tenemos que cerciorarnos que realmente está ahí esa energía oscura, que existe y es responsable de la expansión del Universo y de su aceleración, que es el hecho experimental que vemos.

De manera que si sumamos la materia oscura y la energía oscura, que supone un 70% de la materia, nos daría que más del 90 por ciento de lo que vemos alrededor, en nuestro Universo, no sabemos qué demonios es. Es como si no supiéramos qué es la realidad…

Exactamente, sabemos muy poco.

¿Y qué hipótesis barajan acerca de la energía oscura?

Pues una, y esta es una hipótesis muy interesante, es que la energía oscura debe estar causada por un campo que llamamos escalar, como el campo de Higgs. De hecho nos preguntamos si no sería el mismo campo de Higgs el responsable de la expansión acelerada del Universo, si la energía oscura no sería en realidad el campo de Higgs. Seguramente no es el Higgs que se ha descubierto recientemente, pero podría encajarse con un campo similar. A veces, a este campo escalar lo llamamos ‘quintaesencia’ porque no se sabe muy bien lo que es, pero sería el mismo tipo de campo que el de Higgs, lo cual es muy interesante por sí mismo.

¿Nos enfrentamos entonces a un Universo cada vez más difícil de comprender?

Sabemos lo que es apenas el cuatro y medio por ciento de lo que vemos, el resto no sabemos lo que es. Es una situación inaudita, nunca a lo largo de la historia del hombre hemos sido tan conscientes de nuestra ignorancia.

Cuando Newton descubrió la gravedad nos creímos seres supremos con un conocimiento completo y aquí estamos ahora…

Efectivamente, pues ahora es mucho peor que en aquellos años, ahora somos conscientes de que solo conocemos el cuatro por ciento de la materia-energía del Universo.

¿Cómo explicamos que haya partículas sin masa? Eso es como si hubiera fantasmas o algo así…

Bueno, esto es bien conocido desde hace algún tiempo. Por ejemplo los fotones, que forman la luz, son partículas que no tienen masa. Una partícula que no tenga masa se mueve a la velocidad de la luz. De hecho una posible descripción de la luz es que esté hecha de partículas, que se llaman fotones, y que no tienen masa. Hay otras partículas que tienen una masa muy pequeña, como los neutrinos, y sobre ellos sí que se está investigando mucho porque ocurren fenómenos con neutrinos que son interesantes para entender el modelo estándar, la teoría de las partículas. Quizá usted se refería a esto…

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Sí, y a ese experimento fallido con los neutrinos que por un momento parecían viajar más rápido que la luz, destrozando la Teoría de la Relatividad de Einstein, y que al final no dejó en buen lugar a la ciencia.

Al final los autores de ese estudio se retractaron de sus resultados. Hubo un problema técnico bastante tonto en realidad y que les llevó a equivocarse en los cálculos. El error estaba en la sincronización de los relojes que medían el lugar de salida de los neutrinos, que era el CERN, y el lugar donde se detectaban, que estaba en Italia, a unos 700 kilómetros de distancia. Para medir la velocidad hay que medir el espacio y el tiempo. La distancia se sabe muy bien pero para medir el tiempo que tardan los neutrinos en ir de un sitio a otro hay que tener relojes muy bien sincronizados. Esto se hace por medio de las señales GPS. El aparato que tenían para conectar el GPS estaba a la entrada de un túnel del laboratorio subterráneo donde se hacía el experimento y desde esa entrada hasta donde se hacía el experimento mismo había una pequeña corrección en los tiempos que no se tuvo en cuenta de manera correcta. Cuando se hicieron las cosas bien desde el punto de vista técnico se vio que los neutrinos no se podían mover a más velocidad que la de la luz.

Lo cual nos deja algo más tranquilos porque si encima se comprueba que hay partículas que pueden viajar más rápido que la luz aún se hubiera liado todo mucho más…

Entonces se hubiera venido abajo todo el edificio de la física, por eso todos sospechábamos que algo se había hecho mal. Sí, lo que ocurre es que el error duró algún tiempo porque los autores del estudio no estaban mintiendo, ellos medían lo que estaban viendo, hasta que alguien se dio cuenta. Un error, no hay más. Por cierto, por lo que hablábamos antes de la aplicación práctica de la física se me viene a la cabeza que el GPS opera mediante una triangulación de señales entre satélites. Pues a la hora de sincronizar esas señales hay que tener en cuenta un efecto que tiene que ver con la relatividad general y es que los relojes que van a bordo de los satélites no van al mismo tiempo que los relojes en la Tierra porque los satélites están en una zona del campo gravitatorio de nuestro planeta que es más débil que la de nosotros aquí abajo. Hay unos cientos de kilómetros de altura de diferencia. Para corregir esto hay que utilizar las fórmulas de la relatividad general de Einstein, y si no se hace la señal que nos llega del GPS falla en varios metros, de manera que ya tenemos una aplicación práctica de esta teoría tan abstracta. Einstein ni se lo hubiera imaginado.

El mundo cuántico es un lugar extraño, como de fantasía…

Totalmente.

Partículas que pueden estar en dos sitios a la vez, dimensiones enrolladas, teletransportación… Es casi magia, pura metafísica. ¿Estamos abriendo una puerta hacia algo desconocido que no podemos ni siquiera soñar?

Richard Feynman decía que la relatividad general la entiende muy poca gente, pero la mecánica cuántica no la entiende nadie. Estamos hablando de algo tremendamente abstracto que sin embargo funciona. Por ejemplo, está confirmado que una partícula puede estar en dos lugares a la vez. Es como pura magia. Pero estas propiedades de las que hablamos han estado ahí desde el principio de la mecánica cuántica, desde principios de los años veinte del pasado siglo.

¿Llegaremos algún día a unificar la teoría de la gravedad con la mecánica cuántica, lo grande con lo pequeño hasta llegar a una Teoría del Todo que explique el Universo en su conjunto?

Podemos llegar a unificar las interacciones pero de ahí a construir una Teoría del Todo aún nos queda mucho camino por recorrer. Podría ser que en el futuro pudiéramos incorporar la gravedad al resto de las interacciones, se está trabajando muchísimo sobre esto.

Quizá la teoría de supercuerdas pueda llevarnos a eso…

Por supuesto, es una de las teorías principales. Como le decía, las partículas las tratamos como si fueran puntos. Esto, el hecho de que las partículas sean puntuales, que no tengan extensión, nos lleva al problema de unificar la ley de la gravedad con la mecánica cuántica. Cuando el problema se traslada al papel, a los cálculos matemáticos, hace que aparezcan infinitos, cantidades infinitas que no tienen sentido. A grosso modo, la teoría de supercuerdas trata las partículas no como puntos sino como asociadas a vibraciones de un objeto extenso, como una cuerda que sí tiene una extensión espacial. Al no ser la partícula un punto ya, porque tiene una extensión, a la hora de mezclar la gravedad con la mecánica cuántica se eliminarían algunos de esos infinitos sin sentido que aparecen en las fórmulas y ecuaciones. Las investigaciones van por ese camino pero es algo que matemáticamente es muy complejo y elaborado. Por eso hay una disociación muy grande en la comunidad científica, entre la gente que está trabajando en supercuerdas y el resto de los físicos. Quiero decir que nos hablan de un mundo tan matemático que la gran mayoría nos perdemos. Y esto es un problema. Pero bueno, hay grandísimos científicos trabajando en supercuerdas y posiblemente salgan cosas buenas de ahí. Ya llevamos bastantes años con supercuerdas, la cosa no ha ido tan rápida como muchos esperaban, eso es verdad, pero sigue estando ahí, sigue siendo una posibilidad, quizá la más realista de llegar a una unificación entre la ley de gravitación y el mundo cuántico de las partículas.

Entiendo que en supercuerdas las partículas estarían vibrando a un nivel infinitesimal de la materia…

Así es, esas cuerdas que vibran serían infinitesimales, pero ya no serían un punto, tendrían una extensión espacial.

E incluso ahí, a ese nivel de las partículas, y esto me parece lo más fascinante de todo, podría haber otras dimensiones enrolladas desconocidas para nosotros…

Sí, sí, esto es una parte muy interesante de la teoría de supercuerdas. Imagínese una hormiga encima de un balón. No es una superficie plana, es curva, pero la hormiga, que solo ve adelante y atrás, a derecha e izquierda, no ve la otra dimensión, la de arriba y abajo, y no se da cuenta de que su mundo es curvo. Es decir, la hormiga cree que vive en un mundo de dos dimensiones. Nosotros creemos vivir en un mundo de tres dimensiones espaciales (a las que hay que añadir el espacio-tiempo) pero en realidad habría otras que no las podemos ver porque serían como rollos plegados sobre sí mismos en lo más profundo de la materia. Se habla de hasta once dimensiones desconocidas, aunque esto depende de la teoría de supercuerdas que se aplique. A lo que vamos: podría ser que existieran esas dimensiones y no las percibamos porque son muy pequeñas o muy grandes con respecto a nuestra intuición. Pero claro, para referirnos a ellas solo podemos hacerlo de una manera matemática o con analogías, porque no tenemos intuición suficiente para comprenderlo, no podemos visualizar cómo serían esas otra dimensiones. La única manera de explicar esto es a través de ecuaciones matemáticas.

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Otro gran misterio cosmológico es el de los agujeros negros. ¿Pueden ser la clave para explicar el Universo?

Bueno, pero los agujeros negros se pueden entender mejor. Muy poco después de salir la teoría de la relatividad general, Schwarzschild se dio cuenta de que si concentrábamos una masa muy grande en una región muy pequeña, el espacio-tiempo alrededor de esa masa tan grande se deforma de tal manera que ni la luz puede salir de allí. Eso fue allá por 1916 y el propio Einstein no se lo creía. Después se han detectado zonas del universo donde casi con toda seguridad tiene que haber un agujero negro. Esto está bastante bien entendido, pero hay algunos problemas conceptuales, y hay uno que es muy famoso, el problema de la entropía, que dio origen al debate entre Hawking y otros científicos. Ese debate ha salido mucho en la prensa y en los libros de divulgación. Pero yo diría que la existencia de los agujeros negros no es ningún misterio. Son zonas donde si una masa se acerca demasiado no puede escapar, incluida la luz. Es casi seguro que en nuestra galaxia hay un agujero negro y se manifiesta en hechos como que, por ejemplo, hay una estrella que está bastante cerca del centro de la galaxia que está dando vueltas a una velocidad enorme. Se piensa que eso sucede porque la estrella está relativamente cerca del agujero negro. No tan cerca como para caer en el agujero negro pero sí lo suficientemente cerca como sentirse atraída por una gravedad muy grande y para que dé vueltas muy rápidamente.

¿Y podría terminar toda nuestra galaxia, la Vía Láctea, engullida por ese agujero negro?

Pues sí, podría ocurrir. En algunas regiones del espacio se ven galaxias enteras cayendo hacia el centro, hacia el agujero negro. Esto da origen a una señal que sí se detecta, son objetos que se llaman AGN, o núcleos antiguos de galaxias, que son la manifestación de que hay masa cayendo al agujero negro que hay en esa galaxia. Esto se ve con los telescopios.

¿Cree en la posibilidad de los viajes en el tiempo aprovechando agujeros de gusano por ejemplo?

No, yo diría que no. No podemos viajar en el tiempo. Cuando hablamos de agujeros negros o de los AGN hablamos de cosas que son palpables, palpables entre comillas. Digamos que las experimentamos, las vemos. Estas otras cosas hay que retroceder mucho en las ecuaciones para llegar a conclusiones de ese tipo como los viajes en el tiempo. Desde luego viajar en el tiempo hacia atrás no.

¿Y hacia el futuro?

Bueno, hacia adelante ya lo hacemos. Pero sinceramente no veo cómo podríamos hacerlo para llegar al año 2500.

¿Son aceptables teorías como la de los universos paralelos?

Eso sí que lo veo más plausible porque encaja con lo que ya sabemos. Esta cuestión tiene que ver con el origen del espacio y el tiempo, con el big bang. Hubo un periodo de tiempo muy corto, que llamamos inflación. Ocurrió al comienzo de la gran explosión, el origen del big bang. Puede suceder que esto que llamamos inflación siga ocurriendo pero en otras regiones del Universo, es decir que se sigan produciendo universos actualmente. Estos universos sí que serían paralelos porque nunca tendríamos manera de comunicarnos con ellos. En ese sentido sí que es posible y es mucho menos especulativo que los viajes en el tiempo. Esos universos paralelos podrían ser infinitos en cantidad. Además, tenemos que admitir que hay cosas que no sabemos y entre las que no sabemos, plausibles, podría estar esa posibilidad.

Lo cual significa que en otros universos paralelos usted y yo estamos manteniendo esta misma conversación pero de infinitas maneras…

Bueno, si hay un número infinito de universos paralelos sí. Pero los cálculos matemáticos son cálculos y al final la física es la física. Es decir puede que los cálculos no estén de acuerdo con los hechos físicos y entonces lo que tenemos que cambiar son esos cálculos. Y es en este sentido en el que estamos hablando de los universos paralelos. De esta manera, en otros universos paralelos podríamos tener todas las combinaciones posibles de cada cosa que está ocurriendo ahora mismo en nuestro universo, en particular, que alguien pudiera estar teniendo esta misma conversación nuestra en otro universo paralelo. Nadie lo puede negar como nadie lo puede afirmar.

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¿Cree en la vida extraterrestre?

Yo creo que sí, lo sorprendente sería que no la hubiese. Hay vida en todas partes, imagínese, hay vida hasta en fosas geotermales, donde las condiciones son durísimas. Dado que el universo es tan enorme, tan inconcebiblemente enorme, por qué no debería de haberla. Yo lo veo casi como algo lógico y esperable. Lo que ocurre es que las distancias entre planetas son tan enormes que las probabilidades de encontrar vida son muy pequeñas.

¿Cree que el universo tiene un final?

No lo sé, ahora mismo no tenemos base suficiente como científicos para saberlo. Lo que nos dicen los cálculos es que con la cantidad de energía oscura que hay en el Universo este debería expandirse hasta el infinito. Pero tenemos que ser conscientes de que la física tiene sus limitaciones, no podemos afirmar cosas que no sabemos. De momento no podemos afirmar una cosa como esa.

El nuevo acelerador de partículas que se está construyendo tiene 100 kilómetros de diámetro, ¿qué esperan descubrir allí?

Siempre habrá muchos misterios en el mundo de las partículas subatómicas, y un acelerador capaz de alcanzar energías más altas seguro que daría origen a nuevos descubrimientos. Si la pregunta es si una instalación que cuesta tanto dinero debe ser construida ahora mismo o debemos esperar, yo le diría que esperaría como mínimo a tener los resultados del gran colisionador de hadrones del CERN que van a venir dentro de unos pocos años. Mientras tanto podemos ir pensando cómo construir el otro acelerador, pero ponerse a construirlo ahora mismo yo lo considero prematuro. Evidentemente que hay preguntas por responder, pero estamos hablando de mucho dinero, de mucha inversión y también del hecho de quizá haya otras maneras de llegar a más energía distintas de las que estamos utilizando hoy día. Por ejemplo, hay técnicas de aceleración de partículas que en una distancia muy pequeña consigue velocidades muy grandes. De manera que podríamos construir un acelerador mucho más pequeño que llegara a las mismas energías. Si yo tuviera que decidir dónde ponemos el dinero ahora mismo lo pondría en investigar nuevas técnicas de aceleración antes que construir otro. Esto de construir el nuevo acelerador más grande se está discutiendo ahora mismo en el CERN pero se está discutiendo de manera bastante informal. Los chinos quieren construir el suyo propio con un diámetro de 50 kilómetros y parece que el gasto lo pueden asumir. Es un país muy grande con muchas máquinas excavadoras y es muy probable que los chinos vayan adelante con esto.

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José Antequera

José Antequera

2 Kommentare

  1. Jose Antequera dicen

    Muchas gracias, maestro, si usted ha leído ‘El lacayo’ ya me puedo morir tranquilo. Un abrazo.

  2. lombilla dicen

    “¿Qué era aquello que llamaban realidad? (…) Para una persona corriente una mesa no era más que una tabla con cuatro patas para poder comer. Para el físico un trozo de materia lleno de electrones, protones , neutrones y quarks… (…) porque intentar entender la realidad es como tratar de comprender qué hay en el interior de un agujero negro, donde cero es igual a infinito, donde nada tiene sentido… (…) Cada objeto, cada animal o vegetal, cada ser inteligente de la naturaleza vive su particular historia cósmica en su propio multiuniverso. Pero al mismo tiempo, infinitas copias, infinitas réplicas de cada ente, están viviendo historias cósmicas alternativas en otras dimensiones, en otros multiuniversos…”
    Magnífica entrevista, Jose. (Voy a tomarme una aspirina, uf…).
    Por cierto que me ha recordado una magnífica novela que leí hace poco (“EL LACAYO DEL DIABLO”), de un tal Jose Antequera… Enhorabuena

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