Humor Gráfico, Iñaki y Frenchy, Joaquim Bosch, Número 42, Opinión
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El recorte de derechos y libertades

Por Joaquim Bosch* / Ilustración: Iñaki y Frenchy

JOAQUIM BOSCH 2

Joaquim Bosch

El problema del terrorismo debe resolverse desde principios básicos del Estado de Derecho y para eso no hace falta vulnerar los derechos humanos ni el Derecho Constitucional. Si lo hacemos, habrán ganado la batalla los terroristas al obligarnos a modificar lo que hoy en día son nuestras reglas básicas de convivencia, las de los países europeos, que posiblemente sean las más avanzadas de todo el planeta. El estado de emergencia permite practicar arrestos domiciliarios, permite limitar el derecho de manifestación,  incluso podría suponer, aunque todavía no se ha aprobado, restricciones a los medios de comunicación y al derecho a la información. Muchas de las medidas que se están adoptando en Francia y Bélgica tras los atentados del viernes 13 son desproporcionadas. Se podría valorar si en un momento inicial, ante la incertidumbre de lo que estaba pasando en las horas posteriores a los atentados, hacía falta dotar al ejecutivo de más instrumentos, pero este tipo de medidas, como tendencia general, son tremendamente peligrosas para el Estado de Derecho. La gente piensa: “algo tendremos que hacer tras la masacre”. Nadie está diciendo que no se actúe con todas las medidas policiales posibles, lo que estamos diciendo algunos es que se debe actuar con garantías y desde la división de poderes de un Estado de Derecho. Se pueden registrar domicilios, se pueden intervenir comunicaciones, pero siempre con autorización judicial, porque somos los jueces quienes tenemos que valorar las injerencias y limitaciones que se practiquen a los derechos fundamentales de las personas. De hecho, en nuestro país tenemos un ejemplo muy claro: en los atentados de Atocha del 11-M no se vulneraron derechos ni libertades civiles, se practicaron multitud de registros, detenciones, intervenciones telefónicas, pero siempre con mandamiento judicial. Estoy convencido de que si en nuestro país pudimos hacerlo, en otros países como Francia también es posible.

Algunas medidas que se están tomando tras los atentados son desproporcionadas y no hacen sino convertir en sospechosas a todas las personas que viven en Europa. La solución debe ir por otro camino, como reforzar los servicios de inteligencia con medidas preventivas más respetuosas con el Estado de Derecho y en última instancia los países occidentales deberían reflexionar sobre sus responsabilidades en todo lo que está ocurriendo, desde la invasión de Irak hasta acciones más bien oportunistas en Siria, pasando por la venta de armas a estos países. Por tanto debemos ir a soluciones globales de otro tipo, no hacia iniciativas unilaterales que llevan a que cada vez que se produce un atentado, un país decide bombardear la zona, causando víctimas civiles inocentes. Es preciso ir hacia actuaciones multilaterales bajo la dirección de la ONU y con criterios que permitan actuar con la fuerza mínima imprescindible para resolver el problema. El recorte de libertades que algunos gobiernos están aplicando es peligroso, porque de alguna manera se aprovechan del miedo que existe en la población, como ya ocurrió con la crisis económica, cuando algunos se aprovecharon del desconcierto y la desorientación de los ciudadanos para sus propios intereses. Ahora está sucediendo lo mismo. El miedo de la gente es aprovechado para limitar el Estado de Derecho. Es muy peligroso que haya retrocesos en este ámbito de la convivencia.

*Joaquim Bosch es portavoz de Jueces para la Democracia

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IÑAKI Y FRENCHY

Iñaki y Frenchy

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