Francisco Cisterna, Gatoto, Humor Gráfico, Número 34, Opinión
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El cuarteto de Alejandría

Por Francisco Cisterna / Viñeta: Gatoto

Francisco Cisterna

Francisco Cisterna

EREs como una espinita que se me ha clavado en el corazón…”, canturreaba Susanita mientras tendía la colada en el patio vecinal bajo un riguroso sol que reblandecía el cerebro de la Caballé andaluza. “Este año ganamos el primer premio de chirigotas en el Falla… Suave que me estás matando que estás acabando con mi amor… EREs tú como el fuego de mi hoguera. EREs tú el trigo de mi pan… ¡Menudo popurrí! ¡Arrasamos! El Kichi y su comparsa no tienen ‘na’ que hacer aunque sea el alcalde de Cádiz… EREs lo que más quiero en este mundo eso eres. Cada minuto en lo que pienso EREs… ¡Fenomenal! ¡Imparables! Y esto así, en un momento, mientras tiendo la ropa. Y todo, todo, sacado de la cabecita de campeona de cría caballar que Dios me ha dado. ¡Menuda mula estoy hecha! Espera que se lo cuente al Cuarteto de Alejandría, que conoce la letra más a fondo, con conocimiento de causa poética, rima y consonante. ¡Vamos a formar la revolera! EREs tú. Uhuu, uhuu…”

Tres cuerdas de tender la ropa después, y con la voz rota por los ensayos creativo-chirigotescos, Susana volvió a casa con el barreño de la colada bajo el brazo y la decidida intención de telefonear al tenor del cuarteto para participarle la feliz idea de presentarse a concurso en los Carnavales de Cádiz. “¿Dónde tendré yo el número de este hombre? A ver…. Chavela, Chabeli, Chabelita (pobre criaturita: huérfana de padre y con la madre en Alhaurín), Chamorro, Chanchullo, Chaves, Chávez, Chávez… Aquí está… que número más largo, por Dios, tiene más dígitos que una cuenta en Suiza… cuatro, doce, veintidós…”. “Sí. Dígame. Aló presidente. Dígame…”. “¡Manuel, Manuel María, eres tú?, te oigo ‘mu’ malamente, ‘mu’ lejos”… “¡Qué Manuel María ni qué conspiradores en vinagre! Manuel María, Manuel María… ¡Soy Nicolás, Nicolás Maduro! ¡Nada de María! Y estoy hasta la bandera de tanto ‘mariconsón’ de bromita telefónica”. “¡Huy, huy, huy… que me he equivocado! Perdona, Nico, perdona (qué malaje tiene este chico). Soy la presidenta de Andalucía y estaba llamando a Chávesz”. “Pero Susanita, chiquilla, Chávez hace tiempo que está exhortando a los ángeles bolivarianos y al carca de San Pedro, que no quiere soltar las llaves por si nacionalizamos el cielo”. “Ya lo sé, ‘quillo’, ya lo sé. Yo preguntaba por Chávesz, el expresidente Chávesz, no por el tuyo”. “No, ‘corasón’, te confundes. El viejito con pañales y lazarillo que mandasteis se llamaba González, el expresidente Felipe González, no Chávesz”. “¡A ese ni mentarlo, Nico, ni mentarlo! Ya veo que estás muy puesto en política española. ¡No te enteras de nada!… Ciao, Nicolasín, tengo que colgar, que estamos en crisis y los bolivarianos de Podemos me auditan hasta las llamadas”. “¡Espera, Susanita, no cuelgues! ¡Esto sí que es despedirse a la española! ¡Traidores, desestabilizadores, insurrectos…!”. “Clic”… “Este Maduro me parece a mí que nos está poniendo verdes. Qué cutre, conservar el número telefónico del presidente fallecido… Y anda que yo también… confundir a Chávesz con Chávesz. Maldito seseo, las pasadas que me juega. No podrán decir los nacionalistas que no soy andaluza de pura zepa. ¡Huy!, ahora el ceceo”.

Susana volvió a esculcar su agenda telefónica en busca del número correcto mientras canturreaba distraída “EREs como una espinita que se me ha clavado en el corazón… ocho, ocho, ochenta y ocho… ¡Manuel, Manuel María, EREs tú?… como el agua de mi fuente”. “¡Díganme!, ¿quién llama a mi humilde morada?”. “¡Soy la Susana, presi, la sucesora de tu sucesor!”. “¡Susanita, que alegría, hija mía, qué valiente eres llamándome por teléfono… con la que está cayendo!”. “No es nada, presi, no tiene importancia. Te llamo para comunicarte una idea que me ha surgido mientras tendía la ropa… Mira, Manuel, yo sé que te va la marcha tanto como a tus amigos y he pensado que… podíamos presentarnos a los Carnavales de Cádiz con una chirigota propia. Para que no puedan decir que los socialistas no hacemos autocrítica. ¡Sería un éxito, Manuel, un éxito! Sí, ya sé que el Kichi tiene una comparsa pero, como ahora es el alcalde, no creo que se presente. Si ganara sería prevaricación o nepotismo… no sé, tú entiendes más de leyes… y si pierde, menudo fracaso: el primer alcalde que se presenta a concurso y suspende… ¿Qué dices!, que la estética del perdedor tiene mucho tirón. Pues mejor me lo pones: ‘pa’ tirón el nuestro. ¡Con todo lo que arrastramos, solo podría ganarnos una chirigota del PP!… ¡Manuel, créeme!, sería una jugada maestra: el Falla de bote en bote, el electorado partiéndose de risa… Y ya sabes cómo premiamos los andaluces el sentido del humor: mayoría absoluta en las próximas. ¡Con esto nos redimimos, Manolo, nos redimimos a través de la autocrítica!… ¡Que me deje de autocrítica y me centre más en el carnaval, que quieres saber cómo se llamaría la chirigota? Pues, se llamaría…, se llamaría… La Casta Susana y el Cuarteto de Alejandría. ¿Qué te parece, Manolo?… Que sí, que te parece bien, pero que mejor Cuarteto con doble t, porque nuestro cante es más clásico y así parece más italiano. ¡No te preocupes, Manolillo!, sin problemas: La Casta Susana y el Cuarteto con doble t de Alejandría… Pero…, ahora que lo pienso… Alejandría no lleva t ni doble t; Manuel, cómo puede ser eso… ¡Ah, ya, que la t va en Cuartetto! ¡Vale, vale!, comprendido, presidente. ¡Eres un genio!… “¡Susanita, ya tengo una letrilla para el popurrí!”. “¡Canta, canta, presi!”… “Es una de Shakira y Maná, que se titula Mi verdad: Hay mentiras por piedad /que no quieren lastimar /Hay mentiras que nos hieren de verdad / Hay engaños que por años / ocultaron la verdad / haciendo mucho daño / Ay yo me voy a refugiar / a la tierra de tu amor”. “Un genio, Manuel María, ya te lo decía yo, un genio”. “Gracias, Susanita, es una simple ocurrencia. Esto… Susanita… no te enfades pero creo que sería más flamenco si nos llamáramos María Jiménez y los Se acabó, por aquello que cantaba nuestra paisana, ¿lo recuerdas? La actuación empezaría con un solo tuyo cantando la parte que dice: “Se acabó / porque yo me lo propuse y sufrí / como nadie había sufrido y mi piel / se quedó vacía y solo, desahuciada / en el olvido y después / de luchar contra la muerte empecé / a recuperarme un poco y olvidé / todo lo que te quería y ahora ya… / mi mundo es otro”. Y, entonces, los del cuarteto, contestamos a coro: “No me vengas con pamplinas / ni me pidas que te ayude / cuando te necesitaba yo jamás a ti te tuve. / Ni te quiero ni te odio, / quiero bien que me comprendas / que eras una más de tantas que yo nunca conociera…”. “¡Madre mía, Miguel María, un genio, EREs un genio del carnaval!”. “Gracias, Susanita, ya sabes que, en todo esto, la veteranía es un grado. Y es más, estoy pensando que para redondear la actuación, querida Susanita, nos vendría de perlas, como decorado para el Falla, el escudo de Andalucía que ha dibujado Gatoto Nero en su viñeta. ¿Qué te parece, Susanita?”. “¡Ole, ole y ole, Manuel, y el que no diga ole que se le seque la hierbabuena!”.

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Gatoto

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  1. Jajajaja… vaya frenética locura, jajajajaja… Enhorabuena, muchacho!!

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