El Koko Parrilla, Humor Gráfico, Número 35, Opinión, Tonino Guitián
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El cáncer

Por Tonino Guitián / Viñeta: El Koko Parrilla

Tonino Guitián

Tonino Guitián

Grecia y las medicinas.  Conviene no perder de vista, cuando hablemos de la situación griega, palabras como las de Robert Peston, director de economía de la BBC: “El pasado fin de semana, el director de una de las compañías farmacéuticas más grandes del mundo me dijo que su empresa había perdido la esperanza de que Grecia le pagara por los productos médicos esenciales que le suministra. Pero que continuaría enviándolos gratis a aquellos que dependían para sobrevivir de sus tratamientos contra el cáncer y otros males. La empresa no podía ni quería condenarlos a muerte al suspender el suministro de los medicamentos. Pero ¿y qué pasaría con los nuevos enfermos del cáncer, aquellos que no habían sido diagnosticados todavía? ¿Podrían obtener también estos tratamientos? Esa ya era otra cuestión. Le pregunté y su respuesta fue un encogimiento de hombros y una mirada tímida. Eso me ayuda a entender la magnitud de lo que está sucediendo en Grecia. Simplemente, no hemos visto desde la década de 1930 el colapso de un país rico desarrollado como el que ocurre en Grecia en este momento: millones de personas en peligro de perder sus ahorros, compañías a punto del colapso, enfermos de cáncer que no están seguros de si sus tratamientos estarán disponibles para ellos. Para la mayoría de los extranjeros esta situación es, en parte, la consecuencia de la incompetencia y la codicia de una sucesión de gobiernos griegos, y la negligencia, incompetencia y falta de sensibilidad política del resto de la eurozona y el Fondo Monetario Internacional. En otras palabras, son culpables el deudor y los acreedores, posiblemente en igual medida”. 

La realidad griega. Extracto de un comentarista de foros periodísticos que demuestra que los clásicos nunca pasan de moda. “¿Conoces Grecia? ¿Has convivido con ellos y visitado sus casas? Esto es prioritario antes de hablar. Allí, como pobres de solemnidad en que se han convertido, no es noticia nueva eso de las pucheradas populares que mencionas. De hecho, y por ponerte un ejemplo, la Iglesia da de comer diariamente a medio millón de personas”.

Vivir en Madrid. Una cosa que advierte uno cuando ha vivido en Madrid bastante tiempo es que en Valencia a la gente no le gustan nada las opiniones. Mientras que en Madrid las opiniones vuelan, se devuelven, se machacan, se rodean, se acarician, se estallan, se mastican, se reparten, se comparten, se dicen en voz muy alta, se exhiben con orgullo, se lanzan al aire a ver quién las recoge y las amplía, en otras partes de España una opinión es recibida con recelo, con poco agrado, como un bofetón, se guardan, se esconden, se disimulan, se convierten en rencor mudo, se espera a que alguien opine antes entre un mutismo atemorizado y se responde con un “no comprendo cómo puedes ser tan negativo” antes que escucharla e intentar comprenderla. La opinión, razonada y a veces simplemente visceral, es prueba de la actitud vital de la sociedad. Una sociedad que tiene miedo a opinar es una sociedad esclava de sus prejuicios.

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PEDRO EL KOKO PARRILLA

El Koko Parrilla

1 Kommentare

  1. Inca dicen

    El texto empieza bien pero ni profundiza ni dice mucho. Además, la segunda parte, donde hablas sobre las opiniones (Madrid y Valencia)… Qué tiene eso que ver con lo anterior?
    En fin… Ánimos!

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