Humor Gráfico, L'Avi, Lidia Sanchis, Número 28, Opinión
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La gran metáfora

Por Lidia Sanchis / Viñeta: L’Avi

LIDIA SANCHIS buena

Lidia Sanchis

La Ley Mordaza es una gran metáfora: empezando por su nombre y siguiendo por su articulado. La literalidad de su enunciado, Ley de Seguridad Ciudadana, es una burla y una incongruencia. No son los ciudadanos de a pie –usted y yo– quienes están más seguros desde el pasado 26 de marzo sino esos representantes del poder que, a golpe de votación democrática y mayoría parlamentaria, sencillamente han ampliado lo que los psicólogos llaman la “zona de confort”.

Este país se va a la mierda. Enciendo la tele, aparece un hombre con rostro cariacontecido (qué diantres querrá decir cariacontecido), parece que intenta comunicar algo aunque yo sólo percibo que mueve la boca. Como si fuera una voz en off que surgiera de un cuerpo hueco, el cariacontecido dice que todo va bien, que somos la envidia de Alemania, y puede que de Kenia o Nigeria –el hombre no parece distinguir–, que no hay nada por lo que protestar pero, por si algún español de a pie –usted y yo, por ejemplo– tuviera alguna gana, pues que nadie se preocupe: se aprueba una ley que restrinja este derecho fundamental y aquí paz y después gloria. Como toda la vida de Dios.

Ese hombre –el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, pongamos por caso– casi se descoyunta la mandíbula al abrir tanto la boca –y se le escapan todas las eses en tropel– para decir que todo está bien. En realidad, su boca dice una cosa pero sus leyes dicen otra. En realidad todo está bien, e incluso a partir de esa fecha de la infamia, mejor, para quienes siempre estuvo bien.

Este país vive encerrado en un capítulo de El Ministerio del Tiempo, una ucronía que nos cuenta de modo amable lo que fuimos. Creemos que vivimos en el siglo XXI pero todas estas leyes, reformas, decretos y reglamentos, nos conducen atrás en el tiempo, quizá al franquismo; quizá más lejos. Tal vez abramos una de esas puertas numeradas que tanto juego dan en la serie de televisión y al otro lado nos encontremos a Larra escribiendo otro capítulo del Vuelva usted mañana: proteste usted mañana, quéjese otro día, reclame en otro momento, manifiéstese en otro sitio –¿qué le parece en el váter de su casa?–. No abra la boca: se le podrían escapar tantas eses y eñes que la onda expansiva quebraría la zona de confort de tipos tan entrañables como el supernumerario Jorge Fernández Díaz, la supermoderna María Dolores de Cospedal, o del jefe de ambos, el super… (complete la línea de puntos, si es usted tan amable), Mariano Rajoy Brey.

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L'Avi

L’Avi

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1 Kommentare

  1. aurora dicen

    si la ley mordaza nos devuelve a los años 30
    que pena para los que luchaon por las libertades

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