Humor Gráfico, L'Avi, Lidia Sanchis, Número 25, Opinión
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Sobre el patriotismo

Por Lidia Sanchis /  Ilustración: L’Avi

Lidia Sanchis

Lidia Sanchis

“Si no se nombra, no existe”, titulaba el diario El País un reciente artículo del profesor José Lázaro. En él exponía el profesor las maravillas del pensamiento mágico, ese que consigue cambiar la realidad con sólo cambiarle el nombre, un fenómeno que explica por sí mismo la recepción que hace el gran público de la llamada “lista Falciani”. Porque escribir ese sintagma nominal es mucho más aséptico que poner los nombres, uno detrás de otro, de los evasores o de los delincuentes; decir “regularizar la situación” es más soportable que “les han obligado a pagar millones de multa”, y darles una “segunda oportunidad”, infinitamente mejor que “los administradores del Estado han hecho la vista gorda y los estafadores se han librado de la cárcel”. Hasta tal punto es así que si ese gran público elige para informarse la 1 de TVE puede acabar creyendo que “lista Falciani” es el nombre que los encargados del “catering” dan a la relación de invitados “internacionales” de la boda de cualquiera de los hijos de Naty Abascal. O de Jordi Pujol, que tiene más, de hijos y de todo. Al fin y al cabo, ¿quién es Hervé Falciani? Un informático francoitaliano que ha filtrado una relación de nombres: papeles, apellidos, listados, humo, nada.

Quizá primero habría que aclarar que tener una cuenta en Suiza no es ilegal, pero tampoco lo es intentar pagar menos a la Hacienda Pública y, sin embargo, Juan Carlos Monedero, ‘número tres’ de Podemos, está siendo investigado por ello. Pero pongamos algunos ejemplos del quién es quién. El banco HSBC, que aparece en esta segunda tanda de esa famosa lista y que ahora investigará el ministerio que preside Montoro, es un viejo conocido. Hace 14 años ya estuvo vinculado a estafas como la de Gescartera y a pufos como Terra Mítica y la Ciudad de la Luz. Aunque el ciudadano español con más dinero en el banco suizo era, al parecer, el difunto Emilio Botín, que tuvo que pagar 200 millones por impuestos no declarados a Hacienda después de que se conociera la “lista Falciani”.

Aquí convendría recordar que la Audiencia de Madrid está investigando la supuesta amnistía de evasores que la Agencia Tributaria puso en marcha en mayo de 2010 y que permitió que muchos de ellos “se zafaran” y que les permitió “regularizar su situación”. ¿Por qué? Sencillamente porque Hacienda no inició un proceso de inspección cuando se conocieron los 659 nombres de la primera “lista Falciani”. En lugar de eso les entregó un requerimiento y les invitó, con modales exquisitos, a presentar declaraciones complementarias sobre los fondos que mantenían ocultos en Suiza.

Y entre toda esta maraña de cifras y nombres, uno más: el de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. “Si todos los españoles hicieran lo que hace el señor Monedero, a ver cómo pagamos los servicios públicos, la sanidad y la educación en este país”, dijo después de conocerse que Monedero ha presentado a Hacienda una declaración complementaria, también para “regularizar” lo suyo.

Al hilo de todo esto me surge una pregunta: ¿No nos damos cuenta? Hay un país de primera y un país de segunda y la distancia entre ambos es inconmensurable. Ni siquiera nos miramos a los ojos. Y si lo hiciéramos, no nos reconoceríamos. Somos extraños en un territorio en el que el 27% de la población está en situación de exclusión social, es decir, 13 millones de personas, según datos de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza, que jamás estarán en otra lista que no sea la del paro, la del desahucio, la del miedo. Mientras, el otro país evade, se zafa, escapa, diversifica su dinero. Y si les pillan, regularizan la situación. ¿Será por dinero?

Así que por una vez estoy de acuerdo con la vicepresidenta: hay que llamar a las cosas por su nombre. Estafador, defraudador, delincuente, aprovechado, insolidario, caradura, mala persona. Porque si nos quedamos en el eufemismo corremos el riesgo de reducir el patriotismo a llevar una pulsera de goma con la bandera de España en la muñeca.

L'Avi

L’Avi

 

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1 Kommentare

  1. aurora dicen

    una gran verdad lidia le pones senti,iemto en cada articulo gracias

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