Cine, Miquel Mora
Deje un comentario

Iñárritu vuelta alto con Birdman o Hollywood ante el espejo

Por Miquel Mora / Ilustración: Igepzio. Martes, 24 de febrero de 2015

Deportes

     Cine

Podría decirse que Hollywood se premió a sí mismo. Alejandro González Iñárritu, en su quinto film como director y segundo como guionista, se llevó ambos premios, junto con el de mejor película y el de fotografía en la última gala de los Oscar, con una película, Birdman, que analiza los entresijos del mundo del cine, una cinta sobre actores, egos y el precio de la fama, que parece haber llegado al corazón de la meca del cine, logrando que por segundo año consecutivo, tras el éxito de Alfonso Cuarón con Gravity, el Oscar al mejor director vaya para un mexicano. Ya solo falta Guillermo del Toro.

Tras su fugaz paso por España para rodar su debut como guionista, Beautiful, en la que también regaló un papel magnífico a su protagonista, Javier Bardem, Iñárritu regresó a Hollywood con una cinta arriesgada, Birdman, un único plano secuencia que aquí otorga el peso del film a un recuperado Michael Keaton, como un actor famoso por encarnar a un superhéroe que quiere demostrar en el teatro su calidad como actor.

Precisamente Keaton se quedó al final sin estatuilla, víctima del aprecio que sienten los académicos por interpretaciones de tullidos y personajes reales, todo lo cual se daba en la, por otra parte, magnífica encarnación del científico Stephen Hawking a cargo del joven Eddie Redmayne en La teoría del todo. Las cosas se antojaban bastante igualadas entre ambos intérpretes, pero parece que en las últimas semanas Redmayne fue ganando puntos.

Al final los Oscar van a parecer los Goya… y no solo porque los presentadores hayan salido en paños menores

Prácticamente fue la única sorpresa en una gala en la que, como de costumbre, poco varió el guión previsto. Así, por fin Julianne Moore se alzó con el galardón a la mejor actriz, el premio del que más me alegro, porque ya tocaba que se reconociera a una intérprete que, eso sí, ha ido perdiendo protagonismo en la cartelera en los últimos años, algo que esperemos remedie un Oscar, que, precisamente, ha recibido por interpretar en Siempre Alice a una científica víctima del alzheimer. Y van dos.

También estaban cantados los Oscar a los secundarios, que curiosamente han ido para dos intérpretes a los que ha hecho famosos en los últimos tiempos la televisión: J. K. Simmons, conocido por The listener y ahora profesor implacable de batería en Whiplash, y Patricia Arquette, protagonista de Medium y el último CSI, único Oscar importante de los que se ha llevado Boyhood, la perdedora en su lucha con Birdman. Y es que entre un film sobre la vida y otro sobre la vida en Hollywood, parece obvio por cuál se han decantado los académicos.

Otra perdedora, aunque esta se veía venir, ha sido The imitation game, que al menos se ha llevado el de guión adaptado, mientras El Gran Hotel Budapest ha ganado cuatro menores y a El francotirador e Interstellar apenas les han dejado uno técnico a cada una.

Y si el pasado año el triunfo de 12 años de esclavitud parecía zanjar el olvido de un tema aún tabú en los USA, este año no ha habido un solo actor negro nominado, mientras la propia Arquette reivindicó que los salarios de las actrices se equiparen a los de los actores. Al final los Oscar van a parecer los Goya… y no solo lo digo porque los presentadores de ambas galas saliesen al escenario en paños menores.

Igepzio

Igepzio

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *