Alaminos, Humor Gráfico, Javier Álvarez, Número 24, Opinión
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España no es Grecia, pero se parece tanto

Por Javi Álvarez / Ilustración: Jorge Alaminos

Javi Álvarez

Javi Álvarez

En 2010 viajé a Atenas. Parte de culpa la tuvo Markaris y sus novelas del comisario Jaritos que me atraparon desde la primera línea. Cuando el comisario se vio obligado a cambiar de coche porque el anterior se había quedado inservible, se pensó mucho la elección que tomar. Terminó comprando un Seat Ibiza. Explica que lo hizo por solidaridad entre los pobres, entre países que pasan los mismos problemas y que tienen la obligación moral de ayudarse entre ellos porque si no lo hacemos nosotros mismos, nadie más lo va a hacer. Me gustaría decir que, por el mismo motivo, yo también elegí consciente y solidariamente irme aquellos días a Grecia, pero lo cierto es que la novela de la que hablo se publicó en 2011.

Buscaba la cuna de la democracia, encontrarme con la cultura milenaria que impulsó Occidente y descubrir unas gentes muy parecidas a nosotros mismos. Físicamente somos idénticos, nuestros idiomas se parecen fonéticamente y hasta el clima es similar. Me gustaron sus calles llenas de recovecos, los ancianos jugando al tavli al atardecer en las puertas de sus negocios, los cafés largos tomados dejando pasar el tiempo, las comidas sencillas y una copita reposada de ouzo en una terraza antes de irme a dormir.

Descubrí que el pueblo griego estaba bajo una losa, anquilosado, noqueado, incapaz de levantarse. Vi tristeza. Vi soledad. Vi un mundo preparado para el desplome. Aquellas mismas sensaciones las he ido encontrando también en España. En este mundo globalizado donde el capital elige, nos ha tocado estar al mismo lado del tablero. Los griegos, los portugueses, los irlandeses, los italianos y los españoles hemos ido recorriendo el mismo camino que nos ha despojado hasta del Estado de Bienestar que teníamos. Hemos elegido ser gobernados por políticos al servicio del poder que se olvidaron de la ciudadanía a la que deberían representar. Sus políticas de austeridad nos quitan el trabajo, nos acercan a la pobreza y el hambre, nos conducen a situaciones dramáticas e inhumanas y nos roban el futuro. Es la macroeconomía lo que importa, no los seres humanos. Las cifras hace tiempo que nos dejan de lado.

Dicen, sin embargo, nuestros políticos que nuestras realidades como países no son comparables, que España no es Grecia, que nosotros somos la cuarta economía de la zona euro. No quieren que hagamos las mismas cuentas y salga el mismo resultado en las elecciones. Ahora que gobierna Syriza, Grecia es una esperanza. Ganó una izquierda seria, responsable y renovadora que va a partirse el alma por su pueblo.

Aquí tampoco se puede continuar dentro de un bipartidismo enfermo y corrupto. Es hora de terminar con las políticas de austeridad porque solo producen mayor enriquecimiento a los que más tienen a costa de empobrecer al resto. Esa diferencia entre ricos y pobres se ha convertido en un abismo que nos fagocita. Es el momento de redistribuir los recursos públicos. Grecia empieza a hacerlo. Sabe que tendrá que librar una batalla durísima, que arranca en absoluta soledad y a la que espero que pronto nos podamos unir.

En España, a las televisiones al servicio de sus amos, a los partidos que se alternan en el poder y a los bancos que mandan les han empezado a temblar las piernas. Se han visto en el espejo griego y les ha faltado tiempo para lanzar el mensaje de que es una insensatez cualquier política diferente al pensamiento único neoliberal, capitalista y conservador con el que tan bien nos va. Lo insensato es quedarnos sentados esperando que la tempestad pase. Es hora de empezar una revolución.

Jorge Alaminos

Jorge Alaminos

 

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1 Kommentare

  1. Oscar San Jose dicen

    Pues realmente no, si que somos la cuarta economía de la zona euro, nosotros somos los que les hemos prestado 28.000 millones de euros no al revés, mas que nada por que no los tienen. Me da que en cuanto a recursos, cultura y PIB no nos parecemos en nada. Syriza no se parece en nada, por suerte para Grecia, a Podemos, se parecen mas, con cierta distancia, al Eurocomunismo Italiano de finales de los 70. Yo voté a Podemos en als Europeas, y se han convertido en la mayor de las decepciones.
    Por otro lado con el bipartidismo en otros sitios no les va tan mal, quizá por cultura. Nosotros deberíamos eliminar la corrupción a nivel de calle, que es lo que reproducen los políticos, no tenemos la de Grecia, pero la corrupción no nos la va a quitar el eliminar el bipartidismo actual y desde luego no Podemos, ni ninguno de los otros partidos, mientras por aquí sigamos pagando facturas sin IVA, hagamos tecnicismos para escaquearnos del mismo IVA, en otro plano piratear cultura de manera aceptada, etc, etc,etc,
    La democracia participativa mas directa basada en la tecnología parece muy bonita pero quien la defiende ya se esta encargando de dejarla en mera anécdota primero nos venden que eran un partido/movimiento asambleario, con la idea de que hoy en día las tecnologías permitían que eso fuera una realidad, pero luego han conseguido controlar esas asambleas para pasar a constituir una ejecutiva del partido porque “es más operativa para el día a día”, y curiosamente se han impuesto ellos mismos y sus fieles (rollo Lenin con los soviets). Ademas si se pretende modificar la Constitución para blindar a los que ganen un gobierno y quitar de paso la independencia al poder judicial, y se pretende manipular los medios de comunicación en vez de con dinero, que parece el mal actual, con leyes de “porque yo lo valgo”, me da que de Málaga nos meteremos en Malagón.

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