Alaminos, Humor Gráfico, Número 22, Opinión, Paco Sánchez
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Ocho apellidos corruptos

Por Paco Sánchez / Ilustración: Jorge Alaminos

Vamos, Gurb, ¿puedes decirme de carrerilla ocho apellidos españoles corruptos?

Lo intentaré. A ver… Bárcenas, Matas, Blesa, Rato, Granados, Pujol y Urdangarin.

Te acepto Pujol, que es catalán, y Urdangarin, aunque es vasco. Pero te falta uno.

¿Uno? Ya está: Borbón.

Pero Gurb, ¿no lo dirás por la infanta Cristina? Todavía no ha sido juzgada.

No necesariamente terrícola, pero también. Yo soy un marciano leído y sé algo de lo que ha pasado en España en los últimos siglos. Hablando sobre el primer rey Borbón en este país, Felipe V, el historiador Joaquim Albareda dice que “la corrupción en la administración borbónica fue brutal en Castilla y desastrosa en América, donde se llegaban a vender cargos a niños de 15 años”. Y considera que con los Borbones no empezó modernidad de ningún tipo, pues hicieron una política dinástica que fue una continuación de la feudal. Leo textualmente: “Decir que pensaban en términos de bienestar público da risa. Para mantener la dinastía borbónica, venden parte de la parcela del imperio español y, además de arruinar España, llevan al Estado francés a la bancarrota”.

Veo que te gusta la Historia, Gurb.

No he acabado. Fernando VII empleó el dinero que pagó Gran Bretaña a España para que abandonara el tráfico de esclavos en comprar unos buques podridos a Rusia. En el camino quedó bastante oro, y en el fondo del mar aquellos pecios nada más llegar a las costas españolas. También he leído que María Cristina de Borbón, casada en segundas nupcias con Fernando Muñoz, fue el paradigma de la corrupción durante el reinado de su hija, Isabel II. Concesiones ferroviarias, contratas y movimientos financieros llenaron los bolsillos de muchos arribistas y de la Reina Madre.

Algo me suena de eso. Recuerdo un artículo del historiador Jorge Vilches en el que contaba que Isabel II también tenía fama de corrupta. Voy a buscarlo en Internet. Aquí está. Mira, dice que la primera denuncia seria de corrupción data de febrero de 1865, y la hizo Emilio Castelar en las páginas de su periódico La Democracia. En su artículo ‘El rasgo’, Castelar denunció que la Reina hacía un buen negocio al ceder el 75% de la venta del Patrimonio Real para impedir el anticipo de los impuestos, porque ella y “una docena de traficantes, de usureros” iban a “engordar” sus bolsillos con el 25% restante, y a costa de un patrimonio que en realidad era nacional. Castelar acabó separado de su cátedra. Sigo leyendo. Una vez derrocados los Borbones, las Cortes de 1869 quisieron procesar a Isabel II y a María Cristina de Borbón por haber abandonado España en septiembre de 1868 llevándose las “joyas de la Corona”. El político liberal y conservador Cánovas del Castillo se opuso entonces al procesamiento, no porque las considerara inocentes sino por mantener la dignidad de la institución monárquica. El proceso nunca se llevó a cabo.

Vaya, vaya, terrícola, lo que nos enseña la Historia. ¿Y tú estás seguro de que el proceso de la infanta Cristina se llevará a cabo?

El juez Castro ha ordenado que se siente en el banquillo como presunta cooperadora de dos delitos fiscales. Pero no soy adivino. No sé si la defensa o la Fiscalía se guardan algún as en la manga.

Pues yo creo que todavía nos queda mucho por ver. Esa infanta vuestra tiene a su alrededor algo parecido a una de esas cintas de la Policía que dicen “No pasar”. Por cierto, me parece buena idea para hacer una viñeta.

Paco Sánchez

Paco Sánchez

Jorge Alaminos

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