Humor Gráfico, L'Avi, Lidia Sanchis, Número 22, Opinión
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Cristina la incapaz, infanta de España

Por Lidia Sanchis / Viñeta: L’Avi

Hay algo que me resulta profundamente irritante en el tratamiento judicial y mediático que se le está dando al caso de la hermana del Rey. Está claro que la infanta Cristina es, por nacimiento y casi por definición, un miembro destacado de esa casta cuya existencia parecen haber descubierto algunos ahora pero cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos. Pero lo que me produce esa irritación no es sólo que Cristina de Borbón y Grecia no haya tenido que trabajar jamás en su vida (en el sentido bíblico del término, al menos); tampoco, que haya conseguido los seiscientos mil euros que le pidió el juez en el mismo tiempo que cualquier estreñido tardaría en, por fin, defecar; ni siquiera que haya conseguido parir cuatro hijos como cuatro soles y que se note que ha disfrutado con ello. No. Lo que saca la bestia que llevo dentro es que toda su defensa (judicial y mediática) esté basada en el hecho de que es mujer y, por tanto, incapaz o, al menos, no tan capaz como si fuera un hombre. Su marido, el por su altura evanescente Iñaki Urdangarin, la engañó porque ella (¡ay mísero de mí, ay, infelice!) es mujer y, por tanto, tonta. Si no están de acuerdo conmigo intentaré convencerles con un ejemplo ya que, como decía Séneca, largo es el camino de la enseñanza por medio de teorías; breve y eficaz por medio de ejemplos. O algo parecido. El caso es que ahí va: imaginen por un momento que Cristina de Borbón y Grecia fuera reina de España y Felipe VI sólo infante. ¿Alguien se atrevería a pensar que él fue engañado como un simple jubilado con las preferentes y que la lista de verdad era esa arribista llamada Letizia? ¿O que fue Ortiz Rocasolano la que urdió una trama con la que se estafó a Hacienda y creó una sociedad -Aizoon- por la que recibía setecientos euros semanales por no se sabe qué ella sola? Y si no han tenido bastante con este ejemplo, les daré otro: ¿acaso Isabel Pantoja está en la cárcel por ser tonta como una infanta o por pasarse de lista? ¿Acaso no gozó ella también de privilegios y títulos (sin ir más lejos, el de viuda de España)? ¿Acaso Pantoja no intentó también demostrar que ella no sabía?

Como les decía, me produce una incomodidad manifiesta esta imagen que se quiere dar de la hermana del Rey.  Pero lo que me provoca el vómito más acre (tanto como una borrachera a los 20 años), es que Cristina de Borbón y Grecia –hasta la fecha, infanta de España y número seis en el orden de sucesión al trono– esté tan satisfecha con esta línea de defensa, tan pagada de sí misma por pasar por una imbécil, tan convencida de que sus más de quinientos “no lo sé” y “no lo recuerdo” ante el juez constituyen el argumento que la va a librar de la cárcel… y de que vaya a tener razón.

Se conoce que en la cabecera de su cuna y en su ADN alguien escribió a fuego “la mujer del César no sólo tiene que ser tonta sino, además, parecerlo”. Y sospecho que debió de ser su madre. Hoy hemos sabido que el juez no la considera inútil y Cristina continúa su camino hacia el banquillo.

Lidia Sanchis

Lidia Sanchis

L'Avi

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1 Kommentare

  1. giordano bruno dicen

    Está muy bien el artículo, eso de “por ser mujer”. ¿A que juegan los abogados? A tratarnos tontos, incluyendo a los jueces. Deberían tener un límite: la decencia y honestidad, que no ve en sus argumentos.

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