Carmen Fernández, Humor Gráfico, LaRataGris, Número 18, Opinión
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Desde la atalaya

Por Carmen Fernández / Ilustración: LaRataGris

Hay que hablar de Cataluña y lo confieso, me siento como aquella hermosa  a la que en pleno certamen Miss España un caballero de torcida mirada le espetó aquello de: ¿Qué sabes de mi país? Soy de Rusia. Y mira que lo he intentado. Los lectores más madrugadores de ésta nuestra revista saben que no miento. Me he marcado una reflexión de esas de debates identitarios, argumentos económicos, razones históricas (desde los godos de la Tarraconense a las guerras carlistas pasando por la revuelta de los Segadores), me he puesto a cavilar sobre estrategias de ajedrez entre un mentón y una barba, de Cervantes y Ramón Llull, hasta los llanitos de Gibraltar he mentado con su Ozú mi arma, I’m british por la gloria de mi madre y I’m telling you que no pué ser anyway. Y nada, estéril. Desde esta olvidada atalaya norteña no hay nada nuevo que contar, nada que otros no hayan dicho mucho mejor y como canta Manolo García que si lo que vas a decir no es más bello que el silencio no lo vayas a decir (hay que ver la rima que se echó el gachó, que bien se podía haber aplicado el consejo) pues he decidido hacer un mutis por el foro, coger las de Villadiego y poner pies en polvorosa.  Así que me ajusto la coronita y mejor digo lo que la melillense: Cataluña es un lugar donde vive gente maravillosa, que ha habido… en tema de política algunos cambios… y no sé mucho más. Gracias.

No sé mucho más. Yo es que es oír catalán y el brumoso altozano cantábrico se me llena de trencadís, de salamandras y dragones, de soles y estrellas, de chimeneas de cuento retando el aire en el Paseo de Gracia, de pino negro del Empordà y lirios amarillos, de acordes de rumbas entre efluvios de escalivada y fricandó. Yo es que es oír catalán y se me llena el alma con los lamentos del chelo de Pau Casals y los poemas de Llul.

Sé que el 9N se convoca un referéndum o una consulta o un proceso participativo pero la independencia a la que siempre se debe aspirar es a la del pensamiento. Y no sé mucho más. Gracias.

 

Carmen Fernández

LaRataGris

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