Evolución
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Cuando los neandertales y los sapiens vayan juntos a la oficina

Por José Antequera. Domingo, 23 de noviembre de 2014

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¿Llegaremos a ver algún día dos especies humanas distintas caminando por la calle? ¿Podremos asistir en el futuro a una boda entre un homo sapiens y una neandertal o viceversa? Estas cuestiones que hoy nos parecen propias de ciencia ficción no están tan lejos de conseguirse. Es más, la ciencia admite en teoría la clonación de neandertales para fabricar individuos de esta especie extinguida hace más de 30.000 años. Algunos científicos más importantes en teoría genética, como el profesor de la Facultad de Medicina de Harvard, George Church, han llegado a asegurar que podrían clonar sin problemas a un neandertal tras extraer ADN de fósiles antiguos. El único escollo para llevar a cabo el proyecto sería encontrar “una mujer dispuesta” que no muestre reparos en quedarse embarazada y dar a luz a un retoño de una especie distinta al homo sapiens. El hipotético experimento, que ya ha sido calificado como “una aberración” por sectores conservadores del mundo científico y de la Iglesia, no solo serviría para resucitar a una especie que se extinguió de la faz de la Tierra por causas todavía no determinadas, sino para curar enfermedades como el cáncer, el sida o incluso para incrementar la esperanza de vida hasta los 120 años.

Uno de los problemas más importantes que se plantearían para llevar a cabo el proyecto sería reunir la carga genética suficiente, es decir, conseguir un material genético mínimo a partir de huesos fósiles de neandertales hallados en los diferentes yacimientos repartidos por todo el mundo. Church cree que se podrían obtener genes de neandertal sin mayores problemas. El siguiente paso sería introducir el genoma de un individuo neandertal fallecido hace miles de años en células madre humanas, de tal forma que se pudiera conseguir con éxito la clonación. A partir de ahí, la naturaleza obraría el milagro: el feto conseguido podría ser implantado en el útero de una mujer.

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Según creen los antropólogos, los neandertales estaban muy lejos de ser seres brutales y primitivos, más bien eran sensibles e inteligentes. La teoría evolutiva humana, que va modificándose a medida que se descubre un nuevo esqueleto (y eso sucede prácticamente cada año) asegura a fecha de hoy que el neandertal es un antepasado del hombre moderno, y que pudo haberse extinguido hace entre 33.000 y 40.000 años. Pero más allá de la opinión de un científico osado, ¿sería posible llevar a cabo este tipo de clonaciones? “Si se pueden clonar mamíferos, ¿por qué no se va a poder hacer con el hombre?”, se pregunta Church. “De los neandertales se sabe que tenían capacidad intelectual o de raciocinio, que podrían pensar, aunque probablemente se manejaban de forma muy distinta a los sapiens en sus razonamientos lógicos. Esto se sabe porque sus cerebros tenían un tamaño mayor que el nuestro, de tal manera que no se descarta que el coeficiente intelectual de un neandertal pudiera ser incluso más elevado que el de un homo sapiens”, afirma. El homo sapiens nació en África y pasó a Europa, donde se encontró con los nativos de este continente: los neandertales. Se produjeron miles de encuentros entre ambas especies por toda Europa y convivieron durante miles de años. ¿Fue una coexistencia pacífica, hubo guerras, exterminamos nosotros a los neandertales?

Que entre sapiens y neandertales hubo un cierto grado de cruzamiento es algo que los científicos saben desde hace ya varios años. Hoy muy pocos discuten que por las venas del ser humano moderno corre cierto porcentaje de sangre neandertal. A esta teoría ha contribuido la publicación, hace algunos meses, de la secuencia completa del ADN de los neandertales, y la conclusión de que hace unos 70.000 años hasta cuatro especies humanas habitaban la Tierra y se cruzaron entre sí, generando híbridos de diversa índole. Este descubrimiento ha supuesto un terremoto en la paleontología humana y ha puesto patas arriba el árbol de la evolución tal como se conocía hoy día. Nature y Science acaban de publicar las conclusiones de un reciente estudio que analiza las secuencias del genoma humano que supuestamente nos legaron los neandertales. Los científicos esperaban averiguar qué información genética transmitida por esta especie supuso ventajas adaptativas para los sapiens y cuáles quedaron como rémoras, obstáculos en la evolución. Las conclusiones son ciertamente sorprendentes: el ADN residual del neandertal presente en el genoma humano se encuentra en genes que provocan enfermedades como la diabetes tipo 2, la cirrosis biliar, la enfermedad de Crohn, el lupus y otras. Hay genetistas que van mucho más lejos y creen que la herencia de nuestros ancestros neandertales podría estar en la base del hábito de fumar. No obstante, no existe unanimidad entre la comunidad científica, ya que un sector de los investigadores considera que es prematuro aventurar esa hipótesis. «Con enfermedades autoinmunes como el lupus es más sencillo establecer una relación, pero con el hábito de fumar es muy complicado», asegura Tomàs Marquès Bonet, científico del Instituto de Biología Evolutiva de Barcelona (un centro mixto de la Universidad Pompeu Fabra y del CSIC).

La ciencia dispone ya del genoma de cerca de 1.000 seres humanos individuales, y se ha llegado a la conclusión de que los europeos y asiáticos presentan entre un 1% y un 3% de ADN neandertal, aunque Benjamin Vernot y Joshua Akey, investigadores de la Universidad de Washington, Seattle (EEUU) y autores del estudio publicado en Science, creen que podría ser mucho mayor. Otros especialistas aseguran que entre el 20 y el 30% del genoma neandertal está implícito en el homo sapiens. «Ahora podemos estimar la probabilidad de que una determinada variante genética provenga de los neandertales. Podemos empezar a comprender cómo nos ha afectado este ADN heredado», asegura David Reich, investigador de la Escuela de Medicina de Harvard (EEUU) y autor principal del trabajo publicado en Nature.

Un futuro hombre de neandertal vestido de oficinista

Un futuro hombre de neandertal vestido de oficinista.

Aunque las implicaciones médicas, filosóficas y sociológicas serían de consecuencias imprevisibles parece que todo está previsto para clonar a un individuo neandertal, según dijo Church, uno de los biólogos moleculares más prestigiosos del mundo. El retorno del hombre de las cavernas a las calles de nuestras ciudades sería perfectamente posible, la tecnología existe potencialmente, la ciencia tiene claro los fundamentos biológicos y solo faltaría la decisión de dar el primer paso. Por un momento, situémonos en el año 2156. El experimento dio por fin resultado hace décadas y ya conviven las dos especies en el planeta Tierra. Solo con dar un paseo por la calle podemos ver cientos de neandertales caminando junto a los sapiens. Aunque las dos especies visten de forma parecida, los primeros indudablemente son menos estéticos desde nuestro punto de vista, algo más feos y toscos según nuestros cánones, no excesivamente altos pero sí de complexión robusta, musculatura recia como la de los culturistas, de extremidades cortas, y probablemente más inteligentes, dado que está demostrado que su capacidad craneal (1.550 centímetros cúbicos) era superior a la nuestra y su corteza cerebral algo más ancha. De tez oscura pero de ojos claros presentarían un arco superciliar o supraorbitario mucho más protuberante que el de los humanos corrientes, ausencia de mentón y dentadura prominente. Probablemente serían seres mejor adaptados a las sociedades competitivas del futuro, hábiles con la tecnología y la informática, prácticos, menos educados pero más resistentes y mejor dotados para la supervivencia. Los jóvenes neandertales terminarían sus estudios primarios antes que los sapiens, también lograrían mejores calificaciones en la Universidad y por tanto los mejores trabajos. Los deportes de alta competición serían copados por la especie recién clonada, más rápidos y fornidos, y los récords serían mucho más espectaculares que los logrados hoy día por el homo sapiens, sobre todo en modalidades deportivas que exigieran velocidad de explosión más que resistencia debido a su poderosa musculatura. En principio las grandes estrellas del fútbol serían en su mayoría neandertales. A ellos contribuiría una nariz ancha, rasgo de su gran adaptación a climas fríos. Con una nariz de ese calibre el aire gélido que entra en el cuerpo se caliente antes y se aumenta el rendimiento físico. Se supone que gozarían de dotes innatas para todas aquellas actividades relacionadas con el olfato, un órgano que tenían poderosamente desarrollado. Quizá fueran grandes cocineros o rastreadores superiores. En 2156 las dos especies convivirían sin mayores problemas en las grandes metrópolis, como lo hacen ahora blancos, negros y asiáticos. Las interrelaciones sociales estarían completamente normalizadas e incluso habría parejas formadas por cónyuges de ambas especies que tendrían hijos mestizos, mezclados genéticamente, a los que a simple vista resultaría complicado ubicar en una u otra especie. El arte tampoco se les daría nada mal, dado su poderoso cerebro. De hecho en las cuevas prehistóricas se han encontrado vestigios de que practicaban formas artísticas como la pintura y ciertas formas de artesanía. En la cueva de Nerja, según estudios de 2012, se encuentran las que podrían ser las pinturas más antiguas de la humanidad. Si la datación es correcta, se considera muy probable que hayan sido realizadas por neandertales.

Los científicos tienen claro que hace 60.000 años hubo algún tipo de cruce entre miembros sapiens y neandertales. El intercambio de genes mejoró la especie humana, permitió la producción de queratina, una proteína que confiere firmeza a la piel, las uñas o el pelo, y que es beneficiosa en ambientes fríos como el norte de Europa, donde ya estaban los neandertales antes de la llegada del homo sapiens. Pero el mestizaje no fue sencillo.

El genetista George Church cree que es posible clonar un neandertal.

El genetista George Church cree que es posible clonar un neandertal.

«Parece que había problemas de fertilidad tras el cruzamiento. Los machos híbridos entre las dos especies, neandertales y humanos modernos, tenían una fertilidad considerablemente reducida», asegura Chris Stringer, investigador del Museo de Historia Natural de Londres. De hecho, según ambos estudios es en el cromosoma X donde menos aceptación de secuencias de neandertal se han encontrado. «Los cromosomas sexuales en machos humanos no tienen dos copias de cada gen, ya que son X e Y. Esto hace que un determinado gen, si es perjudicial, puede hacer inviable que ese individuo se reproduzca», explica Marquès-Bonet.

En la actualidad no existe ningún problema de fertilidad parecido entre las poblaciones humanas actuales, a pesar de que los europeos y los africanos del oeste se separaron en el árbol evolutivo hace 100.000 años. Sin embargo, el estudio sugiere que neandertales y los primeros homo sapiens sí tenían incompatibilidad biológica a un nivel elevado después de 500.000 años viajando separados por la evolución. «Evolutivamente, es fascinante que este tipo de problemas puedan surgir tan rápido en esta escala de tiempo», afirma David Reich.

George Church, de 58 años, asegura: “Podemos clonar toda clase de mamíferos, así que es muy probable que podamos clonar un ser humano. Eso depende de muchísimas cosas, pero creo que sí. La razón por la que lo consideraría una posibilidad es que hay muchas tecnologías que se están desarrollando más deprisa que nunca. En concreto, leer y escribir el ADN es ahora alrededor de un millón de veces más rápido que hace siete u ocho años. Otra tecnología que se necesitaría para traer de vuelta al neandertal sería la clonación humana. Podemos clonar toda clase de mamíferos, así que es muy probable que podamos clonar un ser humano. ¿Por qué no íbamos a ser capaces de hacerlo?”.

¿Seríamos capaces de convivir sapiens y neandertales, estallarían guerras étnicas por la supremacía del planeta? Y en último lugar, ¿los volveríamos a extinguir como pudo suceder hace miles de años o esta vez ganarían ellos? Quizá el futuro les reserve este vez una segunda oportunidad.

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