Astrofísica, Ciencia
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Hay hielo en el infierno de Mercurio

♦ Los científicos tratan de explicar cómo se congela el agua en un planeta que puede superar los 427 grados centígrados de temperatura

♦ Misterioso hallazgo de una capa de materia orgánica

 

Por José Antequera. Sábado, 18 de octubre de 2014

Gurb

Reportaje

Es la primera vez que una sonda de la Nasa obtiene fotos de agua helada cerca del polo norte de Mercurio. Las imágenes acaban de llegar a la Tierra, y tienen toda una historia que contar. Tomadas por la nave espacial Messenger de la NASA, sugieren que el hielo se encuentra dentro de los cráteres polares de Mercurio desde tiempos recientes y que están sometidos a procesos geológicos que continúan hasta hoy, según dijeron los científicos.

Hace más de 20 años, los radares instalados en la Tierra detectaron por primera vez señales de hielo cerca de los polos norte y sur de Mercurio, una sorpresa, sin duda, dado que las temperaturas en el planeta más interno del Sistema Solar pueden alcanzar 800 grados Fahrenheit (427 grados Celsius). ¿Entonces cómo puede haber agua congelada en medio de un infierno ardiente? El grado de inclinación del planeta genera zonas en sombra a salvo del calor del Sol, donde las temperaturas pueden llegar a casi 180 grados bajo cero. Todo comenzó en 1991, cuando el telescopio de Arecibo, en Puerto Rico, empezó a captar una serie de destellos brillantes provenientes de aquel planeta, destellos que los científicos enseguida asociaron con reflejos producidos por placas de hielo. Las zonas en sombra se mantienen siempre a salvo de los rayos solares, de tal manera que es como si en ellas se formara un microinvierno de durísimas condiciones, con la consiguiente formación de agua congelada. Pero lo que más desconcierta a los científicos es la formación de una extraña capa de materia orgánica. David Page, de la Universidad de California, asegura que ese “material oscuro” podría ser una mezcla de componentes orgánicos complejos traídos por los numerosos asteroides que van chocando contra Mercurio a lo largo de la Historia.

Mercurio Foto: NASA

Mercurio Foto: NASA

Las imágenes de Messenger muestran una vista del cráter de Berlioz, donde habría no solo hielo sino también esta misteriosa capa de materia orgánica. A finales de 2012, Messenger confirmó las observaciones desde la órbita alrededor de Mercurio, es decir, el descubrimiento de hielo en cráteres en sombra permanente cerca del polo norte del planeta. Científicos de este proyecto anunciaron el hallazgo después de comparar los resultados de los estudios con varias técnicas de análisis térmico, espectrómetro de neutrones y láser, que mide la reflectancia de los depósitos de agua.

Ahora el equipo de Messenger ha captado imágenes de luz reflejadas por el hielo por primera vez, mediante el aprovechamiento de pequeñas cantidades de luz solar dispersadas por las paredes de los cráteres.

“Hay muchas cosas nuevas por aprender viendo los depósitos”, dijo el principal autor del estudio, Nancy Chabot, científico asignado al Mercurio Imaging System Dual de Messenger y Johns Hopkins, investigador de la Facultad de Física Aplicada de Maryland, en un comunicado.

Por ejemplo, la textura del hielo llega a tener un fondo de 70 kilómetros y una extensión aproximada de 113. El hielo obtenido en el cráter Prokofiev de Mercurio sugiere que el material comenzó a formarse hace relativamente poco tiempo, en lugar de miles de millones de años, como habían creído los investigadores hasta ahora.

Imágenes de otros cráteres respaldan esta idea. Muestran depósitos oscuros, que se creen congelados con material orgánico rico, un material que cubre el hielo en algunas zonas, con límites definidos entre los dos tipos diferentes de compuestos.

“Este resultado fue un poco sorprendente, porque los límites analizados indican que los depósitos volátiles en los polos de Mercurio son geológicamente jóvenes, en relación con la escala de tiempo general que se maneja”, dijo Chabot.

El Cráter Kandinsky se encuentra cerca del polo norte de Mercurio, y puede haber albergado hielo de agua. A la izquierda, una imagen de la cámara de banda ancha de gran angular obtenida por la nave espacial Messenger. La vista de la derecha muestra la misma imagen pero con el brillo y el contraste ajustado para mostrar detalles de piso sombreado del cráter.

El Cráter Kandinsky se encuentra cerca del polo norte de Mercurio, y puede haber albergado hielo de agua. A la izquierda, una imagen de la cámara de banda ancha de gran angular obtenida por la nave espacial Messenger. La vista de la derecha muestra la misma imagen pero con el brillo y el contraste ajustado para mostrar detalles de piso sombreado del cráter.

La Luna también alberga agua helada en los cráteres polares permanentemente en sombra, pero sus depósitos son de un aspecto diferente a los de Mercurio, según dijeron los investigadores. Esto podría deberse a que el hielo de Mercurio se formó más recientemente.

Los expertos trabajan ahora en determinar la edad y la distribución de hielo de agua en el sistema solar, dijo Chabot. “Esto va a ser una línea muy interesante de la investigación en el futuro”.

Mercurio es el planeta del Sistema Solar más cercano al Sol y el segundo más pequeño. Es menor que la Tierra, pero más grande que la Luna. Si pudiéramos aterrizar en Mercurio veríamos un Sol dos veces y media más grande que el que vemos desde la Tierra. Además, el cielo se vería siempre oscuro, como si siempre fuera de noche, porque no tiene atmósfera que pueda dispersar la luz. Fueron los romanos los que dieron el nombre al planeta al advertir que se movía más deprisa que sus compañeros del Sistema Solar. Las temperaturas son elevadísimas, por lo que los científicos aún no entienden muy bien los mecanismos que permiten que pueda haber hielo en la superficie del planeta. La cara de Mercurio más próxima al Sol puede alcanzar temperaturas superiores a los 425 grados centígrados. En las zonas en sombra bajan hasta los 170 grados bajo cero, sin duda condiciones suficientes para que pueda haber agua congelada. La superficie del planeta se asemeja bastante a la de la Luna, una costra seca y polvorienta llena de cráteres a causa de los impactos de cientos de miles de objetos estelares a lo largo de los milenios.

La sonda Messenger (Mercury Surface Space Environment Geochemistry and Ranging) fue lanzada al espacio en agosto del año 2004 y se colocó en órbita alrededor de Mercurio en marzo de 2011. Desde el principio, los responsables del proyecto pusieron grandes esperanzas en esta sonda, ya que esperaban que la nave aumentara considerablemente el conocimiento científico que se tiene del planeta. Para ello, la nave tenía que orbitar Mercurio y hacer tres sobrevuelos. Los datos que está enviando ahora a la Tierra serán sumamente valiosos para los cosmólogos de la NASA.

Zonas detectadas por la sonda donde se sospecha que hay agua en forma de hielo

Zonas detectadas por la sonda donde se sospecha que hay agua en forma de hielo.

Datos básicos

Mercurio

Tierra

Tamaño: radio ecuatorial

2.440 km.

6.378 km.

Distancia media al Sol

57.910.000 km.

149.600.000 km.

Día: período de rotación sobre el eje

1.404 horas

23,93 horas

Año: órbita alrededor del Sol

87,97 días

365,256 días

Temperatura media superficial

179 º C

15º C

Gravedad superficial en el ecuador

2,78 m/s2

9,78 m/s2

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