Humor Gráfico, José L. Castro Lombilla, Lombilla, Número 15, Opinión
Deje un comentario

Carta a Gurb

Por J.L Castro Lombilla / Ilustración: Lombilla

Estimado Gurb:

No sé si existirá “el efecto mariposa”, esa descabellada teoría según la cual una pequeña y débil mariposa que agite un día, con su aleteo multicolor, el aire de Pekín, podría modificar el clima de Nueva York al mes siguiente. Sin embargo, no tengo la menor duda de que existen otros “efectos” en nuestra sociedad con idéntica capacidad perturbadora. De vivir, por ejemplo, en España, el difunto meteorólogo Edward Lorenz, padre adoptivo de aquella revolucionaria y caótica mariposa, hubiera sido feliz observando algunos escenarios donde su teoría se cumple con la precisión de un reloj suizo. Verbigracia, la redacción de GURB en la que el otro día, sin ir más lejos, el leve aire provocado por un pequeño voto de papel al caer dentro de la urna correspondiente en algún remoto colegio electoral de Escocia con un NO en su interior, causó una modificación tan extraordinaria en el clima emocional del director de ésta nuestra revista que lleva tu nombre, que finalmente eso ha provocado que yo ahora esté viviendo en Marte. Te cuento:

Como el director de ésta nuestra revista etcétera, etcétera, es un defensor a ultranza de la Europa unida, para celebrar que Escocia había rechazado la independencia no tuvo otra ocurrencia que beberse cincuenta y seis botellas y media de güisqui escocés, ponerse después un kilt y salir a bailar con una gaita por las calles soplando bonitas melodías escocesas. Y como debajo del kilt el muy Adán iba desnudito perdido, pues con tanto baile y tanto levantarse las faldas a lo loco le entró una cantidad de aire tal por do más pecado había que no me quedó más remedio, Gurb, que ponerle una sonda rectal para aliviarle las incómodas flatulencias que esta simpática celebración le había causado. Tras quedar liberado del aire, dándome besos de agradecimiento y poniendo la voz de Rocío Jurado, me cantó: ♫Si amanece y ves que estoy desnuuudaaaa, sóndame otra vez, sóndame otra vez, con las mismas fuerzas de la primera veeeeez…♫ Yo, claro, como me lo cantó con tanto sentimiento, no quise desairarlo y lo sondé otras dieciocho o diecinueve veces más. Ya después, mientras exhaustos de tanto sondar compartíamos un cigarrillo, me dijo que como se me dan tan bien las sondas que me iba a mandar de corresponsal a Marte para que cubriera la llegada de la sonda Maven que la NASA ha puesto en órbita para estudiar la atmósfera del planeta rojo. Y aquí estoy, Gurb, en plan Ray Bradbury castizo, enviando crónicas marcianas con acento andaluz… Y yo creo que van a ser crónicas de guerra, fíjate lo que te digo; porque es que, nada más acercarse la sonda esa, un grupo de recias marcianas que no se fían un pelo de los americanos, se han puesto en jarras a la entrada de Marte y les han cantado: ♫Con las sondas que tiraaan, los fanfarroneees, se hacen las marcianaaaas tirabuzoooneeeees…♫. Y es que me han comentado, y yo creo que tienen toda la razón del mundo, que estos yanquis lo que quieren es colonizarlos para poner bases militares y otras cochinadas y que por ahí no pasan. Y que cómo es eso de que vengan a estudiar la atmósfera marciana unos tíos que se están cargando la atmósfera terrestre… Y que se dejen ya de tanta carrera espacial y que respeten más los protocolos de Kioto… Y que yankees go home, y otras cosas igualmente reivindicativas que ya te iré contando, Gurb, porque pienso quedarme a vivir una temporada en Marte, a ver si vigilando de cerca a estos de la NASA logro descifrar las claves del universo y puedo dar respuesta a los eternos interrogantes de quiénes somos, de dónde venimos y, lo que es más importante, adónde nos llevan los Estados Unidos…

Tuyo afectísimo:

José Luis Castro Lombilla

Post scríptum:

No te lo vas a creer, Gurb, pero hace apenas unos minutos ha llegado aquí Alberto Ruiz Gallardón. Al parecer, como el gobierno de Rajoy lo ha puesto verde por el numerito que le ha montado, los tripulantes de una nave marciana que andaba de maniobras por la tierra lo han confundido con uno de los suyos y se lo han traído. Y como nada más llegar ha oído que las marcianas patriotas quieren abortar la misión de la sonda Maven, al pobrecito le ha dado un aire malísimo. Así que voy a ver si le pongo una sonda rectal para que pueda el pobre expulsar ese aire…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *