Astrofísica, Ciencia
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En busca del secreto de la vida

gurb 2 Reportaje

Por J. Antequera. Imagen: ESA. Martes, 12 de agosto de 2014

Tras un viaje de diez años en pos de su objetivo, Rosetta, la nave de la Agencia Espacial Europea (ESA), se ha convertido en el primer artefacto construido por humanos en encontrarse con un cometa, un hecho que ha abierto un nuevo capítulo en la exploración del Sistema Solar.

El cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko y Rosetta se encuentran ahora a 405 millones de kilómetros de la Tierra, a medio camino entre las órbitas de Júpiter y Marte, rumbo hacia el interior del Sistema Solar, a casi 55.000 kilómetros por hora.

El cometa se encuentra en una órbita elíptica de 6,5 años, que lo lleva más allá de Júpiter en su punto más lejano, y a órbitas entre Marte y la Tierra en su punto más cercano al Sol.

Imagen: ESA

Los cometas son considerados como bloques de construcción primitivos del Sistema Solar y pueden haber ayudado a “inseminar” la Tierra con agua, tal vez incluso con los ingredientes para la vida. Pero muchas preguntas fundamentales sobre estos enigmáticos objetos siguen sin ser resueltas, y Rosetta tiene como objetivo descubrir los secretos que hay en su interior.

El viaje de la sonda hacia el cometa no ha sido sencillo. Desde su lanzamiento en 2004, tuvo que realizar varios sobrevuelos en la órbita de la Tierra y uno sobre Marte para enganchar con la trayectoria del cometa. Este curso complejo también permitió a Rosetta pasar junto a asteroides como Steins y Lutetia, de los que ha obtenido imágenes sin precedentes y datos científicos muy valiosos.

“Después de diez años, cinco meses y cuatro días viajando hacia nuestro destino, estamos encantados de anunciar finalmente que estamos aquí”, dice Jean-Jacques Dordain, director general de la ESA. “Rosetta de Europa es ahora la primera nave espacial de la historia en encontrarse con un cometa, un hito importante en la exploración de los orígenes espaciales. Los descubrimientos pueden empezar a partir de ahora”, añadió.

Hoy hemos visto el último de una serie de diez maniobras de encuentro que comenzó en el mes de mayo para ajustar la velocidad y la trayectoria de Rosetta. Estas operaciones se han realizado gradualmente para que coincida con las coordenadas del cometa. Si una sola de estas maniobras hubiera fallado, la misión se habría perdido, y la nave espacial simplemente habría volado por encima del cometa, perdiéndose en el espacio interestelar o estrellándose contra el asteroide.

Imagen: ESA

“El logro de hoy es el resultado de un enorme esfuerzo internacional que abarca varias décadas”, dice Álvaro Giménez, director de Ciencia y Exploración Robótica de la ESA. “Hemos recorrido un largo camino desde que la misión se debatió por primera vez a finales de 1970 y fue aprobada en 1993. Ahora estamos listos para abrir el cofre del tesoro de los descubrimientos científicos, que está destinado a reescribir los libros de cosmografía”.

La actividad del cometa

El asteroide comenzó a revelar su personalidad justo cuando Rosetta empezó a enfocar sobre él. Las imágenes tomadas por la cámara Osiris entre finales de abril y principios de junio mostraron que su actividad era variable. La nube de gas y polvo que persigue al cometa se hizo cada vez más brillante y luego se fue apaciguando a lo largo de las siguientes seis semanas.

En el mismo período, las primeras mediciones del Instrumento de Microondas para la Rosetta Orbiter (Miro), sugieren que el cometa estaba emitiendo vapor de agua hacia el espacio a razón de unos 300 mililitros por segundo.

Mientras tanto, el espectrómetro visible e infrarrojo de imagen térmica (Virtis), ha cifrado la temperatura media del objeto en alrededor de -70°C, lo que indica que la superficie, además de ser predominantemente oscura y polvorienta, es limpia y helada.

A continuación, las impresionantes imágenes tomadas desde una distancia de unos 12.000 kilómetros comenzaron a revelar que el núcleo se compone de dos segmentos distintos unidos por un “cuello”, lo que confiere al cometa un aspecto de pato. Imágenes posteriores mostraron más y más detalles (la más reciente, la de más alta resolución, se descargó en unas horas y está siendo ya analizada por los expertos de la ESA).

“Nuestras primeras vistas claras del cometa nos han dado mucho que pensar,” dice Matt Taylor, científico del proyecto Rosetta de la ESA. “¿Es una estructura de doble lobulado construido a partir de dos cometas independientes que se unieron en la prehistoria del Sistema Solar, o se trata de un cometa que se ha erosionado drásticamente y de forma asimétrica en el tiempo? Rosetta, por diseño, es el mejor instrumento para desentrañar estas cuestiones”.

Al llegar a un cometa

Entre los cinco lugares de descenso que se seleccionen a finales de agosto, los expertos elegirán uno para el aterrizaje, en el mes de noviembre, de la sonda Philae, que llevará la nave al núcleo cometario. Hoy por hoy, Rosetta se encuentra a unos 100 kilómetros de la superficie del cometa, pero va a acercarse más todavía. Durante las próximas seis semanas, se describirán dos trayectorias en forma de triángulo en la parte frontal del asteroide, primero a unos 100 kilómetros y luego a la mitad de esa distancia. Al mismo tiempo, los instrumentos proporcionarán un estudio científico detallado del objeto interestelar, escudriñando la superficie más apta para el aterrizaje del módulo Philae.

Finalmente, Rosetta intentará conseguir una órbita cercana, casi circular a 30 kilómetros y, dependiendo de la actividad del cometa, tal vez acercarse aún más a él. “Llegar al cometa es realmente sólo el comienzo de una aventura aún más grande, con mayores retos por venir, a medida que aprendemos cómo operar en este entorno inexplorado”, dice Sylvain Lodiot, gerente de operaciones de la nave de la ESA.

Hasta cinco posibles lugares de aterrizaje serán identificados a finales de agosto, antes de que el punto idóneo se identifique a mediados de septiembre. “En los próximos meses completaremos la caracterización del núcleo del cometa y comenzaremos los preparativos para la gran historia espacial: aterrizar en un cometa”, dice Matt. “Después de aterrizar, Rosetta seguirá acompañando el cometa hasta su máxima aproximación al Sol en agosto de 2015 y más allá, analizando su comportamiento de cerca para darnos una experiencia única y una visión en tiempo real de cómo funciona un asteroide que se precipita alrededor del Sol”.

Un sueño de diez años

Rosetta despertó de la hibernación en el espacio profundo a las 18.18 GMT del 20 de enero 2014, a nueve millones de kilómetros del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko. Después de despertar, 11 instrumentos científicos del orbitador y 10 aparatos lander se reactivaron y se prepararon para las observaciones científicas. Diez maniobras de corrección orbital o reducción de la velocidad de la nave se llevaron a cabo entre el 7 de mayo y el 6 de agosto. La velocidad conferida a la nave es el equivalente al paso de un hombre. Cada una de estas maniobras era crítica: si una de ellas hubiera fracasado, el encuentro no habría sido posible. (Más información acerca de estas maniobras se puede encontrar en el blog de ​​Rosetta).

Acerca de la Agencia Espacial Europea

La Agencia Espacial Europea (ESA) es la puerta de Europa al espacio. Se trata de una organización intergubernamental, creada en 1975, con la misión de dar forma al desarrollo de la capacidad espacial europea y garantizar que la inversión en el espacio ofrezca beneficios a los ciudadanos de Europa y del mundo.

ESA cuenta con 20 Estados miembros: Austria, Bélgica, la República Checa, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Noruega, Polonia, Portugal, Rumania, España, Suecia, Suiza y el Reino Unido, de los cuales 18 son Estados miembros de la UE.

La organización tiene acuerdos de cooperación con otros ocho Estados miembros de la UE. Canadá participa en algunos programas de la ESA en virtud de un Acuerdo de Cooperación. ESA también está trabajando con la UE en la aplicación de los programas Galileo y Copérnico.

Mediante la coordinación de los recursos financieros e intelectuales de sus miembros, la ESA puede emprender programas y actividades más allá del alcance de cualquier país europeo. Además, desarrolla lanzadoras y vehículos espaciales y terrestres necesarios para mantener a Europa a la vanguardia de las actividades espaciales a nivel mundial.

Hoy, ESA lanza satélites para la observación de la Tierra y la navegación, para las telecomunicaciones y la astronomía, y envía sondas a los confines del Sistema Solar. Además, colabora en la exploración humana del espacio.

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