Alaminos, Humor Gráfico, Número 13, Opinión, Paco Sánchez
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El negocio del cambio climático

Por Paco Sánchez / Ilustración: Jorge Alaminos

El cambio climático es un mito y la comunidad internacional debe prestar mayor atención a otros asuntos más preocupantes que el aumento en unos grados de la temperatura global. Existe un alarmismo climático y el ecologismo tiene el peligro de acabar siendo una ideología totalitaria que pretende tomar soluciones planetarias. El cambio climático es una teoría científicamente cuestionable y sus abanderados son apocalípticos y enemigos de la libertad. No tiene sentido dedicar cientos de miles de millones de euros a causas tan científicamente cuestionables como ser capaces de mantener la temperatura del planeta Tierra dentro de un centenar de años y resolver un problema que quizá, o quizá no, tengan nuestros tataranietos.

¿De verdad piensas todo eso terrícola?

¿Tú que crees Gurb? Estoy recordando mentalmente las palabras que allá por el 2008 pronunció el expresidente José María Aznar durante la presentación del libro negacionista del cambio climático ‘Planeta azul, no verde’, del presidente checo Vaclav Klaus y editado por FAES. Nuestro amigo Ansar pasó dos años después a presidir una organización de nuevo cuño cuyo objetivo era precisamente adaptarse al calentamiento global y convertirse en una voz pragmática en el debate público sobre el cambio climático. Hablo del Global Adaptation Institute, una iniciativa privada de la firma de capital riesgo NPG Energy Capital, compañía que gestiona inversiones por valor de unos 9.000 millones de dólares en decenas de empresas especializadas en explotar recursos naturales, como petróleo, gas y electricidad. Tras su fichaje, Aznar dijo que el mundo tiene que adaptarse al cambio climático y a nuevas circunstancias sociales y económicas, especialmente en beneficio de los países en desarrollo.

Bueno, al menos Aznar supo rectificar a tiempo. Terrícola, hay que ver el lado positivo.

Las apariencias engañan Gurb. El primer estudio de esta organización liderada por Aznar recomendaba a los inversores internacionales invertir en los países que más están sufriendo el cambio climático y que más ventajas dan al capital internacional. Y utilizaba el cambio climático como ariete para presionar aún más para la implantación de políticas neoliberales en el mundo, políticas que están detrás de las tremendas desigualdades existentes y de la crisis ambiental que vivimos. Además, las políticas que favorece el Global Adaptation Institute, de apertura de la economía a la globalización, están detrás del calentamiento global, al fomentar, entre otras cosas, el consumo exacerbado de petróleo. En resumen, este instituto pretende seguir sobreexplotando la Tierra y causando cambio climático y, a la vez, sacar beneficio económico con los impactos causados.

Pues vaya panorama. Pero en fin, Aznar ya no pinta mucho en la política de este país y en el propio PP ya no le hacen ni caso.

Yo de este asunto sé poco, pero mi primo, que es catedrático de Física de la Universidad de Sevilla, supongo que sabrá y él me ha asegurado que no es posible garantizar siquiera qué tiempo hará mañana en Sevilla. ¿Cómo alguien puede decir lo que va a pasar en el mundo dentro de 300 años? Por ello, no podemos convertir esta cuestión en el gran problema mundial. Hay otros problemas más importantes, como los problemas del sector energético y los problemas de las emisiones.

No te entiendo. Me desconciertas humano. Además, no sabía que tuvieras un primo catedrático de Física.

Pero Gurb, si te estoy leyendo textualmente las palabras del presidente Mariano Rajoy en un congreso empresarial en Palma de Mallorca en 2007, en el que precisamente el ex vicepresidente de EEUU y Premio Nobel de la Paz Al Gore presentó en España su documental ‘Una verdad incómoda’ sobre los efectos nocivos del calentamiento del planeta. Gore animó a la clase empresarial a hacer un esfuerzo en la lucha contra el cambio climático para que sus hijos y las próximas generaciones no les pidan cuentas en el futuro. Y apoyó su llamamiento con apabullantes datos sobre el calentamiento de la Tierra en los últimos treinta años. Gore también criticó a los partidos y gobiernos más conservadores por negar los efectos del cambio climático y negarse a comprometerse con su lucha.

Parece buen tipo ese Gore y bastante sensato y sensibilizado con la defensa del planeta Tierra.

Eso parece Gurb. Pero lo mismo que dijo él entonces lo habría dicho mejor cualquier científico del mundo y los organizadores del congreso se habrían ahorrado los cerca de 200.000 euros que se embolsó el político estadounidense. Pero claro, no es lo mismo que lo diga un mindundi, por muchos datos que aporte, que lo diga el señor Gore.

Joder, terrícola. Me acabas de dar una idea. ¿Cuánto sería el caché de un marciano como yo por hablar en un foro internacional del cambio climático en la Tierra?

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