Literatura, Número 11, Reportaje
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Cuatro siglos de olvido

♦ Un georradar de alta tecnología está rastreando el suelo y los muros de las Trinitarias para encontrar los restos del autor de Don Quijote de la Mancha.

♦ Cerca de 400 años después de la muerte del escritor universal el lugar exacto de su enterramiento sigue siendo un misterio

 

Gurb

Reportaje

Por Redacción de Gurb. Sábado, 2 de agosto de 2014.

Miguel de Cervantes, que pasó sus últimos años pobre y olvidado, al igual que su universal Quijote, fue sepultado en algún lugar del convento de las Trinitarias de Madrid en 1616. Sus restos no han sido encontrados y el historiador Fernando Prado está decidido a dar con su tumba. Un georradar de alta tecnología está rastreando el suelo y los muros del convento. Cervantes, el gran escritor del Siglo de Oro español, murió en la más absoluta pobreza el 22 de abril de ese año y fue enterrado al día siguiente en esta iglesia, adyacente a un convento que, desde entonces, ha sufrido varias remodelaciones. Situado en el madrileño Barrio de las Letras, el convento fue fundado en 1612 y en él profesaron sor Isabel, hija de Cervantes y sor Marcela, hija de Lope de Vega.

Cerca de cuatrocientos años después de su muerte, el lugar exacto de su enterramiento es un misterio, pese a que una placa conmemorativa situada en la fachada del monasterio de clausura recuerda que allí está enterrado el autor de la mayor obra escrita en lengua española: El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha.

Las religiosas viven en el convento y ofician misa en la iglesia, declarada Bien de Interés Cultural desde 1921, lo que hace difícil llevar a cabo una búsqueda sin una localización precisa. Los científicos peinarán 220 metros cuadrados, que cubren el suelo del templo y dos salas adyacentes, durante la primera fase de la búsqueda, que debería durar tres días.

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Un grupo de expertos españoles –encabezado por el georradista Luis Avial, el historiador Fernando de Prado y el forense Francisco Etxeberría– intentará localizar el cadáver de don Miguel. Los investigadores han detectado en el templo hasta cinco zonas con restos óseos en las que pueden reposar los huesos del famoso novelista, poeta, dramaturgo y soldado español nacido en 1547. En casos “donde no se puede hacer una identificación clásica, donde no hay una ficha deontológica con la que comparar o no hay huellas dactilares porque ha pasado tanto tiempo, la genética va a cumplir un rol fundamental”, subrayan fuentes próximas a la investigación.

El convento de las Trinitarias donde supuestamente está enterrado Cervantes. Foto: Efe

El convento de las Trinitarias donde supuestamente está enterrado Cervantes. Foto: Efe

El punto más importante para llevar a buen puerto la operación será, por un lado, que se puedan recuperar los materiales genéticos de estos restos y, por otra parte, será clave contar con un familiar biológico que descienda de Cervantes. Luis Fondebrider, presidente del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), cree que “si se quiere hacer una identificación positiva y completa con los restos, no basándose solamente en ropa u otros elementos, va a ser clave la posibilidad de que se pueda recuperar material (genético) de algún familiar”.

Según el jefe del EAAF, una organización no gubernamental creada en 1984 para localizar a desaparecidos en la dictadura militar de Argentina (1976-1983), el caso de Cervantes resulta “complejo desde el punto de vista técnico, porque el ADN se degrada con el paso del tiempo debido al ambiente y a las condiciones de la tierra”. Antes de que pueda llegar al laboratorio la muestra genética del padre del Caballero de la Triste Figura se debe acometer “un trabajo previo de los antropólogos, que es el de analizar el esqueleto”, explica el forense argentino.

Presentación de la operación de búsqueda con georradar. Foto: Efe

Presentación de la operación de búsqueda con georradar. Foto: Efe

“En este caso –señala–, están buscando el de un hombre. Se puede determinar la edad aproximada conociendo el esqueleto, si tenía alguna enfermedad que se viera en los huesos, si tenía lesiones que se sabe que tuvo en vida Cervantes”. Bien sabido es que el escritor recibió dos arcabuzazos en el pecho y otro en la mano izquierda durante la Batalla de Lepanto (1571), que él mismo describió como “la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos, ni esperan ver los venideros”.

“Si el esqueleto está bien conservado”, apunta Fondebrider, las posibles secuelas de esas heridas en los huesos del literato darán pistas sobre qué osamenta “puede corresponder a Cervantes” y acotarán “un número de candidatos entre los posibles”.

En opinión del responsable del EAAF, “lo que más tiempo puede tomar es el análisis genético” en la investigación de los expertos españoles, para la que el Ayuntamiento de Madrid aportará financiación.

REUTERS

“Si encuentran los cuerpos detrás de los lugares que indicó el georradar, es cuestión de meses. No sé cuántos, pero son meses de trabajo”, asegura el forense latinoamericano. El propio Equipo Argentino de Antropología Forense, que cuenta con experiencia en más de 30 países durante las últimas tres décadas, ha trabajado también en la identificación de personajes históricos. “Nosotros”, recuerda el experto, “encontramos al Che Guevara (en Bolivia) en 1997. También formamos parte del equipo que analizó a Salvador Allende”, el presidente chileno muerto en 1973 durante el golpe militar que encabezó Augusto Pinochet.

Sin embargo, el antropólogo prefiere “trabajar con las víctimas anónimas, que son normalmente aquellas con las que no hay plata y recursos para investigar con ellas”

Agonía de Cervantes-  Cano de la Peña 1865

El georradar destinado a hallar los restos del escritor Miguel de Cervantes emplea una técnica no invasiva, dirigida por el director de la empresa Falcon High Tech, Luis Avial. Esta compañía ha detectado cinco zonas en el convento de las Trinitarias con posibles enterramientos y que podría corresponderse alguno de ellos con el del escritor. La iglesia conventual de las Trinitarias, donde fue enterrado el genio de la literatura universal, fue remodelada a finales del siglo XVII y, aunque se tiene la certeza de que el escritor reposa allí, no se sabe en qué lugar exacto pueden estar sus restos.

La segunda fase del proyecto supondría en análisis in situ con criterios arqueológicos y antropológicos. La búsqueda de los restos del escritor concluirá, si se cumplen los plazos previstos y la búsqueda evoluciona según lo deseado, a lo largo de este 2014 y dos años antes de la celebración del Cuarto Centenario de la muerte del escritor.

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El estudio de la estructura y el subsuelo de la iglesia donde fue enterrado Miguel de Cervantes se presentó en una multitudinaria rueda de prensa celebrada en el Palacio de Cibeles y en la que el georradarista Luis Avial, el historiador Fernando de Prado y el forense Francisco Etxeberría reafirmaron la viabilidad de seguir con el proyecto.

Además de la cripta –”de un tamaño mucho mayor de lo que se esperaba”, según apuntó Etxeberría–, se detectaron otras cuatro zonas en la iglesia con restos óseos, pero los investigadores tienen previsto comenzar por él por ser, de todos los puntos, donde resultaría más sencillo realizar el análisis.

En la fosa se han detectado una treintena de nichos pero, en el caso de que en ninguno de ellos repose Cervantes, se iniciaría otra fase que incluiría excavaciones en la nave de la iglesia, donde se han detectado enterramientos dobles, un detalle que según dijo a Efe Fernando de Prado es significativo porque la esposa del escritor, Catalina de Salazar, también fue soterrada en esa iglesia.

“Tocar el subsuelo de la iglesia es más complejo, vamos a empezar por la cripta”, explicó en la rueda de prensa el forense. Para poder realizar esta intervención con la que comenzaría la segunda fase, los investigadores han de redactar “un proyecto serio” y solicitar el permiso pertinente para acceder a la iglesia conventual, protegida como bien de interés cultural (BIC).

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La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, tomó la palabra durante la presentación –a la que asistió como público– y aseguró que la financiación necesaria para seguir adelante con la segunda fase la garantizaría el Ayuntamiento. Pero queda otro escollo: las reticencias de las trece monjas de clausura que residen en el convento anejo a la iglesia a que los investigadores intervengan, un conflicto que, confió Etxeberría, se resolverá “mediante el diálogo”.

Una vez se obtengan los permisos, un equipo de diez técnicos accederá a la cripta, perforará un muro e inspeccionará los nichos. “Se haría el trabajo ahí mismo, sin sacar los restos ni llevarlos a otro lugar (…). Convertiríamos la cripta en un laboratorio de campo”, explicó Etxeberría en la rueda de prensa.

Las características de los restos óseos de Cervantes deberían ser, según el forense, los de un “individuo de unos 60 años, con una patología en la mano izquierda que tenía deformada, y con solo seis dientes”. Aunque el análisis de ADN sería muy complejo, el profesor no descartó llevarlo a cabo más adelante, en una tercera fase, si fuese necesario.

El proyecto comenzó el pasado 28 de abril con un rastreo mediante infrarrojos y georradar dando como resultado el plano tridimensional que fija los cinco puntos donde puede reposar el padre de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha.

Pese a que los investigadores aspiran a concluir la búsqueda en 2014, el historiador Fernando de Prado dijo que el camino “no ha hecho más que empezar”. El equipo mantiene la “ilusión” de hallar a Cervantes casi 400 años después de su muerte en 1616, en el mismo lugar donde pidió ser enterrado, un deseo que se debió a la gratitud que el escritor tenía hacia la orden Trinitaria, que le rescató de su cautiverio en Argel.
Pero esa ilusión, recordó Etxeberría, implica también hacer el trabajo “con seriedad”, con “paciencia”, y sin crear falsas expectativas.

De momento, con el trabajo riguroso del georradarista Luis Avial concluyó la primera fase de la búsqueda, que “ha confirmado” la información histórica, según señaló Fernando de Prado, para quien ha comenzado ya la segunda fase de la operación, quizás más larga, pero también “más interesante que la primera”, con la que se pretende resolver la incógnita de dónde reposa el escritor español más universal.

Foto: Efe

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2 Kommentare

  1. Javi Álvarez dicen

    Parece que se reaviva el tema. ¿Cómo acabará?. ¿con un mausoleo Cervantes pasando por taquilla?

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