Carmen Fernández, Humor Gráfico, LaRataGris, Número 3, Opinión
Deje un comentario

Europa y otros cuentos

Por Carmen Fernández / Ilustración: LaRataGris

Se cuenta en la mitología griega que Europa era una mujer fenicia de Tiro de la que Zeus se había enamorado. Un día en el que estaba la joven recogiendo flores, el dios del Olimpo no pudo soportar más su ardoroso amor y decidió seducirla. Para ello se metamorfoseó en toro blanco y Europa, viendo que era un hermoso animal, gracioso y manso, comenzó a acariciarlo y se montó en él. Aprovechando la oportunidad, Zeus emprendió una vertiginosa carrera hasta el mar y nadó hasta la isla de Creta llevándose consigo a la muchacha. Y fue así cómo se produjo el famoso rapto de Europa.

¡Pues hay que ver cómo ha cambiado el cuento! Visualizo a la joven Europa de Tiro, −una buena tirana, en eso no hemos cambiado tanto−, recogiendo flores –o recogiendo dividendos que viene a ser lo mismo, pues el superávit comercial de Alemania se ha visto favorecido por el desplome del euro y no ha pagado los tipos de interés en su deuda tan bajos desde hace veinte años, qué bucólico todo, qué bonita es la crisis−. Visualizo a la doncella con sus trenzas teutonas (aviso para el sufrido lector disléxico que se ha dicho teutonas, pues aún se sigue comentando lo teutonas que eran las muchachas que batían mantequilla en el Festival de Eurovisión −otra euroestafa− aunque en este caso eran polacas, un país éste que al igual que a Alemania le ha sentado muy bien la crisis, algo tendrá que ver que no utilizan el euro y que se mantienen económicamente libres). Y la veo jugueteando con el toro. Sí que juega sí. España era una piel de toro bravo −decían los reaccionarios− y ahora se nos ha encogido convirtiéndose en ternerito, un Steak mit Kartoffeln en su punto (filete con patatas para los que no dominamos la lengua de Kant), listo para ser devorado por una insaciable Germania con hambre de poder. ¿Europa secuestrada por un toro y llevada a Grecia? hay qué ver cómo ha cambiado el cuento.

Y hablando de Europa, de cuentos, y de otra joven que sufre ultrajes en estos tiempos −la democracia−, el próximo domingo son las elecciones al Parlamento y los eurociudadanos debemos abrir los ojos. Aquí va una de esas verdades verdaderas incontestables: Europa es Alemania y el resto tierra conquistada. Y ahí va otra: elijan lo que elijan siempre gana Alemania. Deutschland twelve points. ¿Democracia? Secuestrada.

Y hablando de cuentistas, la señora Valenciano y el señor Cañete nos piden el voto, nos piden otros cinco años malviviendo con ocho mil euros al mes más dietas −que eso da para unas pocas duchas calientes en el Blue Lagoon de  Islandia y algún yogurt caducado con caviar de esturión Beluga del Mar Caspio−, cinco años tributando en Bruselas con lo lejos que está eso y viajando gratis en clase business. Qué sacrificados cuentacuentos. Cuánta responsabilidad… No llevarse a engaños, España sigue siendo el felpudo de Europa, el lugar donde limpiarse el barro de las botas. No, Europa no es una joven hermosa de la que enamorarse. Europa sedujo al toro con verdes pastos de euros, lo secuestró, lo ató al árbol comunitario y a morir de hambre. Yo al menos algo tengo claro. Estamos hasta el cuello, sí, no podemos salir de la euroestafa, vale, pero prefiero buscar la alternativa. Quiero creer en las hadas, en los ciudadanos. ¿Se acuerdan del cuento de Peter Pan? Si crees en la Democracia, bate las palmas y grita… ¡creo en la Democracia! ¡creo en la Democracia! ¡creo en la Democracia!

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *